viernes, 20 de abril de 2018

LA NOCHE NEGRA DE EINDHOVEN

El Real Madrid se quedó a las puertas de la Final de la Copa de Europa 1987-88 tras empatar 0-0 en el campo del PSV

El miércoles 20 de abril de 1988 quedó para los anales de la Historia del Real Madrid como un día de infausto recuerdo. Un día realmente triste.

Después de haber completado una magnífica Copa de Europa y de haber dejado a los equipos más fuertes en la cuneta el Real Madrid quedaba apeado de la competición a las puertas de la Final. El PSV fue quien se quedó el billete para jugarla y en Stuttgart se proclamaría Campeón al doblegar al Benfica en la tanda de penaltis. Los neerlandeses se hicieron con la Copa de Europa sin ganar ni un solo partido desde cuartos de final. Cinco empates consecutivos, incluyendo la Final que acabó con 0-0 y se resolvió desde los once metros al fallar Antonio Veloso ya en la muerte súbita.

Muchos aficionados recuerdan este partido como su mayor frustración como madridistas. Y les comprendo. En mi caso no fue así puesto que, como muchas veces he contado, todavía no era consciente de lo importante que era la Copa de Europa para el Madrid. A mí, por aquella época, me interesaba mucho más la Liga y todavía me resultaban un tanto extraños aquellos partidos que se jugaban los días de colegio por la noche. Bendita inocencia... Años después comprendí lo trascendental que fue aquel tropiezo en Eindhoven y entendí los lamentos de aquellos aficionados que sufrieron tanto con aquel empate a cero y aquella eliminación. El 20 de abril de 1988 se escapó la gran oportunidad de la Quinta del Buitre para conseguir la Copa de Europa, aquella ansiada Séptima que tanto se le estaba haciendo de rogar al madridismo. Una Copa de Europa que, sin duda, merecieron jugadores como Míchel, Butragueño, Hugo Sánchez, Gordillo, Camacho, Santillana... Una magnífica generación que se quedó sin ese premio que tanto merecieron. Aquella Copa de Europa de la temporada 1987-88...

PSV EINDHOVEN: Van Breukelen, Gerets, Nielsen, Van der Kerkhof (Koot, 67'),
Heintze, Van Aerle, Lerby, Vanemburg, Linskens, Kieft y Gilhans (Arnessen, 75').

REAL MADRID: Buyo, Chendo, Tendillo (Llorente, 67'), Sanchís, Gordillo, Míchel, Jankovic, Gallego, Martín Vázquez (Santillana, 75'), Butragueño y Hugo Sánchez.

domingo, 15 de abril de 2018

A LA FINAL DE AMSTERDAM!!!

El Real Madrid eliminó al Borussia Dortmund en las semifinales de la Champions League 1997-98

El miércoles 15 de abril de 1998 el Real Madrid visitaba otra vez Alemania para jugar la vuelta de las semifinales de la Champions League. Ya en cuartos había eliminado al Bayer Leverkusen. Ahora tocaba hacer lo propio con el vigente Campeón de Europa, el Borussia Dortmund, al que ya se había derrotado dos semanas antes en el Santiago Bernabéu por 2-0 en el famoso partido en el que se cayó la portería del fondo sur.

Algo más de 45.000 espectadores se dieron cita en el Westfalenstadion de Dortmund generando una terrible ambientación. La expedición madridista buscaría una de las plazas para la Final de Amsterdam. Fernando Hierro, que no había estado presente en el partido de ida, regresaba a la alineación. El que faltaba esta vez era Sanchís, por sanción, así que Fernando Sanz tuvo de nuevo la oportunidad de jugar de titular en un encuentro europeo de tanta trascendencia para el Madrid. Era su segundo partido de Copa de Europa y en la ida, también frente al Borussia, había cumplido bastante bien.

Los alemanes empezaron el encuentro con el propósito de empujar y generaron la primera ocasión de gol sobre el marco de su compatriota Bodo Illgner. Sin embargo a los madridistas no les temblaron las piernas. Los anfitriones no lo iban a tener nada fácil. Necesitaban tres goles y que el Madrid no marcase ninguno. Para complicárseles más las cosas a los diez minutos ya tuvieron que hacer un primer cambio por lesión de Kree. Y en el minuto 21 fue Roberto Carlos el que les metió el susto en el cuerpo a los espectadores locales. El brasileño ejecutó un lanzamiento de falta desde bien cerca de la esquina derecha del área del Borussia y el balón, como un obús, pegó violentamente en el larguero y botó fuera por los pelos. Un disparo marca de la casa para el lateral madridista. Ahí rozamos el 0-1 que hubiera dejado ya la eliminatoria prácticamente cerrada. 

Tras la ocasión del Real Madrid los germanos trataron de venirse arriba y antes del descanso tuvieron alguna llegada de peligro. Especialmente una jugada que concluyó con un disparo de Tanko muy ajustado al palo derecho de Illgner y que se marchó fuera por poco. También el Madrid tuvo alguna más. Amavisca cazó un flojo despeje de la defensa alemana y cedió para Redondo, que probó fortuna desde lejos. Su disparo, sin embargo, pegó en un rival y el balón se elevó a las nubes para bajar como un globo. Saltaron a por el esférico el guardameta Klos y Karembeu, tocando primero el madridista de cabeza. Pero esta vez el neocaledonio no tuvo suerte y el balón se marchó muy alto. Karembeu, de nuevo, combinó poco después en otra acción con Raúl y con Redondo, imperial en el centro del campo, y el argentino sacó un centro desde la derecha que Morientes cabeceó fuera por muy poco. Y también antes del descanso volvió a tener otra el Madrid en las botas de Raúl, pero el guardameta Klos evitó el gol.

En el segundo tiempo se le anuló un gol a Amavisca tras una jugada un tanto confusa en la que no se sabía muy bien qué pitó el colegiado. Seedorf recibió un pase en profundidad por el medio que le dejó en carrera completamente solo en dirección al área de los anfitriones. Klos le salió al paso pero falló en su intento de frenar al madridista, lo que dejaba a Seedorf completamente solo con la portería vacía. El de Surinam, sin embargo, había salido trastabillado al saltar sobre Klose y un defensa que corría hacia él choco quedando todo el mundo tirado por el césped salvo Amavisca, que acompañaba la jugada corriendo por la izquierda. El cántabro, cómo no, aprovechó el regalo y marcó el 0-1 a puerta vacía. Pero al darse la vuelta comprobó que el árbitro había invalidado la acción, presuntamente por... ¿falta de Seedorf? Desde luego, ni Seedorf ni Amavisca se encontraban en fuera de juego. Una pena. Me hubiese gustado mucho que Amavisca hubiese marcado gol en aquella Champions...

El Borussia Dortmund tuvo un cuarto de hora en el que volvió a asomarse al área de Illgner... No es que llegaran con mucha claridad arriba, pero sí que obligaron a nuestro portero a realizar un par de paradas a tiros de Heinrich y Chapuisat. El Real Madrid aguantó firme, con una defensa que no pasó excesivos apuros. Muy correcto Fernando Sanz acompañando a Hierro. Y en el centro del campo Redondo se marcó un partidazo. Jaime sustituyó a Raúl para añadir más solidez al bloque de los blancos, que tuvieron otra ocasión de adelantarse en las botas de Morientes. El encuentro entraba en una fase en la que el reloj ya corría demasiado deprisa para los anfitriones. La estrella local, Andreas Moller, tuvo una oportunidad en el minuto 86 cuando lanzó un fuerte chut desde cerca del borde del área. Illgner respondió sacando una espectacular mano y enviando a córner. Se acababa, el partido se acababa... Desde el banquillo madridista se aguardaba expectante el pitido final. Chendo, Morientes, Raúl, Suker, Antonio Acedo, Toni Grande... Y llegó, llegó... Llegó el pitido final... 

Con aquel 0-0 el Real Madrid hacía valer la ventaja del encuentro de ida y se plantaba en la Final de Amsterdam. Diecisiete años después de la Final de París frente al Liverpool el Madrid volvía a una final de la máxima competición europea. Lo hacía, curiosamente, diez años después de aquella edición que tanto mereció, la de la temporada 1987-88. En Eindhoven se cayó entonces y con una década de retraso el madridismo tendría la oportunidad de sacarse la espina también en tierras holandesas. En la plantilla todavía estaban dos de los protagonistas de 1988, Manolo Sanchís y Chendo. Ellos tendrían la oportunidad de poder levantar aquella 'orejona' que se le negó al Madrid de la Quinta del Buitre. La tan ansiada 'Séptima'

Definitivamente, aquella podía ser nuestra gran oportunidad. La gran oportunidad para mi generación de ver una Copa de Europa que se resistía durante 32 años y que tantos disgustos le había dado a nuestros mayores, obsesionados con tantas decepciones. Decepciones y disgustos que yo mismo había empezado a padecer en los años noventa con aquel maldito 'Síndrome del Trasworld Sport' que tanto me hizo sufrir. Pero lo de la temporada 1997-98 fue diferente. Había quedado demostrado desde el primer partido de Champions de aquel año que esa temporada el Real Madrid iba muy en serio. Cuatro triunfos, un empate y sólo una derrota en la liguilla de grupos antes de eliminar al Bayer Leverkusen en cuartos de final y al Borussia Dortmund en semifinales. ¡Dos alemanes en la cuneta, con lo mal que lo pasábamos siempre con los teutones! Y encima uno de ellos el vigente Campeón...

Hay una imagen que tengo grabada a fuego de aquel 15 de abril de 1998, la de los futbolistas del Real Madrid celebrando el pase a la Final al término del partido con el Borussia. Recuerdo con mucha emoción aquella celebración... ¡Estábamos en la Final! ¡Estábamos en la Final de la Champions League! La primera Final de mi vida... Y la de muchos madridistas. Y la de la mayoría de los componentes de nuestra plantilla a excepción de Seedorf y Panucci. Los jugadores se dirigieron al fondo en el que se encontraban los aficionados madridistas que se habían desplazado al campo. Morientes se abrazaba a Karembeu, Raúl y Roberto Carlos trataban de subirse a lomos de Seedorf y Amavisca lo celebraba encima de Panucci.... Abrazos, abrazos... Muchos abrazos. Los rostros de felicidad de nuestros jugadores eran muy significativos. Aquella gran oportunidad tenía que aprovecharse... Sería el 20 de mayo de 1998. En Amsterdam...

BORUSSIA DORTMUND: Klos, Reuter, Kree (Zorc, 10'), Feiersinger, Binz, Heinrich, Ricken (Timm, 75'), But, Möller, Tanko (Decheiver, 69') y Chapuisat. 

REAL MADRID: Illgner, Panucci, Hierro, Fernando Sanz, Roberto Carlos, Redondo, Seedorf (Guti, 85'), Amavisca, Karembeu, Raúl (Jaime, 73') y Morientes (Víctor, 88').

miércoles, 11 de abril de 2018

AL BORDE DEL PRECIPICIO

El Real Madrid accede a las semifinales gracias a un tanto de penalti en el tiempo de descuento tras ir perdiendo 0-3

A veces me tachan de ser demasiado pesimista. Y siempre respondo que estoy marcado por Tenerife y el 'Síndrome del Transworld Sport'... Terminaba la reseña sobre el 0-3 de Turín la semana pasada recordando que todavía quedaba la vuelta, que el resultado de la ida había sido muy bueno pero que no había que lanzar las campanas al vuelo. Si es que ya lo sabía, ya... Siempre tengo la sensación de que la gente no se da cuenta de lo que esto es fútbol y de que en este deporte puede pasar cualquier cosa. Que se lo digan a nuestro máximo rival deportivo tras lo sucedido ayer en Roma... Bueno, pues hoy a punto hemos sido de ser nosotros los protagonistas de la tragedia. Después de traernos un 0-3 fuera de casa la Juventus llegó hoy al minuto 90 con la eliminatoria igualada y otro 0-3 que abría las puertas de la prórroga. Menos mal que llegó un penalti (como una casa, por cierto) y que Cristiano Ronaldo apareció para certificar un pase a semifinales que algunos ya poníamos en duda tal y como había ido la noche...

Porque no fue la noche del Real Madrid, no. ¿Qué era lo peor que nos podía pasar? Que la Juventus marcase pronto. Bueno, pues eso es lo que pasó. Dos pu... ñeteros minutos tardaron los italianos en ponerse por delante en el marcador. No fue el de esta noche un buen partido de nuestra defensa y un error entre Marcelo y Casemiro terminó propiciando un centro de Khedira que Mandzukic envió a las mallas. Gol para los italianos. Nuestra renta se veía reducida... pero es que además parecía que habíamos salido muy flojos al campo. Higuaín tuvo el 0-2 poco después y no habían pasado ni cinco minutos de partido.

Costó reaccionar, pero alguna tuvimos. A los diez minutos, tras una buena jugada entre Modric y Cristiano Ronaldo fue Gareth Bale el que tuvo cerca el tanto del empate. Falló en primera instancia y lo intentó a la segunda con un complicado tiro de tacón que se marchó al lateral de la portería. Si llega a entrar... Vaya golazo hubiera sido... Isco tuvo otra poco después, pero tampoco acertó delante de Buffon. Y en el minuto 16 gol anulado al propio Isco. Tiro de Cristiano Ronaldo que Buffon no acertó a blocar. El balón lo recogió Isco que, muy escorado, consiguió colarla en la portería picándola por encima un poco. El colegiado pitó fuera de juego. Sin ser un gran partido del Madrid, más bien todo lo contrario, ocasiones sí que tuvieron los blancos. Marcelo enviaría alto un disparo a bote pronto tras el saque de una falta. Otro disparo alto de Isco y otra del malagueño mano a mano con Buffon... Llegaba el Madrid, que con el paso de los minutos parecía más centrado y entero en ataque...

Sí, tenía ocasiones el Madrid... Pero marcó otra vez la Juventus. La verdad es que atrás el equipo estuvo muy flojo. Centró Lichtsteiner al segundo palo desde la derecha y Mandzukic, otra vez, cabeceó a la red superando a un Keylor que quizás pudo hacer algo más. Dos goles muy similares los de la Juventus. El partido se acercaba al descanso con un marcador preocupante... A los italianos les faltaba un gol para igualar la eliminatoria. Hubiera mejorado un poco la cosa si el cabezazo de Varane en el saque de una falta en la prolongación del primer tiempo hubiese entrado a gol. Pero el balón pegó en el larguero. La madera repelió el disparo... No era la noche del Madrid, estaba clarísimo... 

De cara a la segunda parte Zidane movió el banquillo e hizo cambios. Se quedaron en la caseta Bale y Casemiro y salieron Asensio y Lucas Vázquez. Con los cambios sí que parecía que teníamos un poco más el balón y que llegábamos arriba. Pero en el minuto 60 los peores augurios se hicieron realidad. Error garrafal de Keylor Navas... Centro lejano desde la derecha que parecía muy claro para Keylor. El guardameta, sin embargo, no atrapa... Se le escapa, se le va de las manos... El balón le queda a Matuidi que no desperdició el regalo y a puerta vacía establecía el 0-3. Increíble... Tres goles en contra y la eliminatoria igualada. Y con lo que había pasado ayer por la noche en Roma...

Con todo en contra, el Real Madrid no dejó de intentarlo, como no podía ser de otra forma. Pero ocasiones creaba. Cristiano Ronaldo forzó un disparo que pegó en un rival y que se envenenó hacia la portería de Buffon, marchándose fuera por muy poco y rozando el poste derecho. Otro disparo de Isco también pegó en un defensa y obligó a Buffon a enviar a córner con una rápida intervención. Varane, a la media vuelta, envió fuera por muy poco... Nada, no había manera.

La prórroga era un hecho, pero el Real Madrid, con el 0-3 en contra, se había volcado en ataque y en el minuto 93 Cristiano dejó un balón a Lucas Vázquez, solo delante de Buffon para rematar a gol. Benatia, que llegaba por detrás, le empuja y le mete la pierna por debajo del sobaco golpeándole en el brazo. Penalti muy claro por más que algunos quieran decir lo contrario. Los jugadores de la Juve, que se habían visto tan cerca de culminar una hipotética remontada, se echaron sobre el árbitro y Buffon vio la tarjeta roja quedándose con diez los visitantes. El portero suplente Szczesny salió al terreno de juego por Higuaín... Y entre tanto varios minutos de tensión y drama. Cristiano Ronaldo, que había llevado el peso del equipo toda la noche, sería el encargado de ejecutar la pena máxima. Si marcaba el Madrid pasaba la eliminatoria. Si no, a la prórroga, caso de no anotarse ningún gol en lo que restaba de descuento. Que no iba a ser mucho, claro... Por el reloj pasaban ya siete minutos... Y hay que recalcar bien esto, sin el penalti la Juventus no estaba clasificada todavía, se iba a la prórroga... Pero no fueron necesarios los treinta minutos extra. Cristiano Ronaldo, con toda la sangre fría y toda la responsabilidad sobre sus espaldas, envió un trallazo a la escuadra derecha y ponía el 1-3 en el marcador. Imparable. Aquí, en momentos así, es cuando se ve a los grandes jugadores.

Con muchísimo sufrimiento se conseguía el pase. Derrota 1-3 pero global de 4-3 favorable al Real Madrid, que estará en el bombo de los semifinalistas por octavo año consecutivo. Eso sí, hemos estado al borde del precipicio en todos los sentidos. Cerca de la eliminación y cerca del final de la temporada. La Champions League es ya lo único que nos queda y estamos todavía en abril. Es lo malo de una temporada en la que se han complicado tanto las cosas que nos lo tenemos que jugar todo a una carta... Que seguimos al borde del precipicio...

REAL MADRID: Keylor, Carvajal, Varane, Vallejo, Marcelo, Casemiro (Lucas Vázquez, 45'), Modric (Kovacic, 75'), Kroos, Isco, Bale (Asensio, 45') y Cristiano Ronaldo. 

JUVENTUS: Buffon, De Sciglio (Lichtsteiner, 17'), Benatia, Chiellini, Sandro, Khedira, Pjanic, Matuidi, Costa, Higuaín (Szczesny, 96') y Mandzukic.

GOLES
0-1 min. 2 Mandzukic
0-2 min. 37 Mandzukic
0-3 min. 60 Matuidi
1-3 min. 97 Cristiano Ronaldo (penalti) 

martes, 10 de abril de 2018

TREINTA AÑOS DE LA CHILENA DE HUGO SÁNCHEZ

Tal día como hoy de hace tres décadas el mexicano conseguía su famoso gol ante el Logroñés

Justo la semana pasada, con motivo de la espectacular chilena de Cristiano Ronaldo en Turín, muchos medios rememoraron el tanto que Hugo Sánchez marcó en el Santiago Bernabéu frente al Logroñés. Algunos incluso comentaban lo cercano que estaba el aniversario de la chilena del mexicano. Efectivamente, Cristiano marcó su gol a siete días de cumplirse treinta años de aquel gol tan bonito que nos dejó en la memoria Hugo. Fue el 10 de abril de 1988, tal día como hoy de hace tres décadas. Qué barbaridad cómo pasa el tiempo... Me parece que fue ayer cuando se cumplieron veinticinco años de aquel día, tal y como recordé en su momento aquí en 'Historias del Real Madrid'.

La chilena fue un recurso que utilizó en bastantes ocasiones Hugo a lo largo de su carrera. Hasta tal punto fue así que algunos incluso bautizaron esta suerte futbolística como 'Huguina'. La verdad es que le pegaba... A Hugo le pegaba lo de hacer chilenas. Era un delantero formidable, pero sobre todo era puro espectáculo dentro del terreno de juego. Se ha dicho muchísimas veces, Hugo era un rematador nato que dominaba todas las facetas necesarias para llevar el balón a la red. Y casi siempre al primer toque, con la dificultad que ello conlleva. En cualquier posición, de cualquier manera, tal y como le enviaban la pelota él conseguía enchufarla. Eso suponía que muchas veces tenía que improvisar y pegarle al balón según le venía utilizando cualquier recurso. Y la chilena era uno más...

Hugo Sánchez marcó varios goles de chilena con el Real Madrid. Pero ninguno tan perfecto como el que le hizo al Logroñés en la temporada 1987-88. Una campaña magnífica en la que el Real Madrid alcanzó seguramente el cénit de la triunfal racha de la Quinta del Buitre. Lástima aquella Copa de Europa... Salvo el lunar de Eindhoven la campaña fue magnífica, dominando la Liga de principio a fin, con Buyo ganando el Zamora al portero menos goleado y Hugo Sánchez, por supuesto, llevándose el Pichichi. 29 goles marcó el mexicano, la mayoría de ellos de muy buena factura. Pero el más recordado fue el de aquella chilena... Una chilena tan perfecta que se ha convertido en la primera imagen que se me viene a la cabeza nada más evocar a Hugo Sánchez. Sus volteretas y la chilena al Logroñés

Aquel 10 de abril de 1988 el Logroñés pasaba por el Santiago Bernabéu para jugar el partido correspondiente a la jornada número 32 del Campeonato Nacional de Liga de la temporada 1987-88. El conjunto riojano jugaba su primer partido en el estadio del Real Madrid. A los nueve minutos se registró el famoso gol... Martín Vázquez puso el balón desde la banda izquierda y Hugo se colocó de espaldas mientras observaba la trayectoria del esférico. Y ejecutó la chilena. Salto de espaldas, elevándose en el aire, y remate perfecto a la escuadra de la portería del Logroñés. Las gradas del Bernabéu se poblaron de pañuelos blancos... Una chilena perfecta. Un gol perfecto. El mejor gol que había visto en mi vida...

Ver aquellas cosas en el fútbol dejaba huella cuando eras niño. Esas volteretas, esas chilenas, aquellas tijeras... Lo dicho, puro espectáculo. Hugo incluso buscó el gol del escorpión, un tanto que no logró marcar en competición oficial pero que se cuenta que sí que lo consiguió en algún entrenamiento. El mexicano era un jugador muy tenaz y entrenó ese acrobático disparo lanzándose en plancha para rematar de tacón... Lo que hizo Higuita en Wembley, pero disparando a puerta. Hubiese sido increíble ver algo así...

Los remates de chilena siempre han llamado la atención por su plasticidad. De la misma forma que a Hugo se le recuerda por aquella chilena que se terminó convirtiendo en una imagen icónica del mexicano, casi en un emblema, seguramente a Cristiano Ronaldo se le recordará en el futuro por la chilena de hace justo siete días en Turín. Otra chilena perfecta. En el caso del portugués, la importancia de su gol cobra aún si cabe mayor trascendencia debido a la importancia del partido en el que se registró el gol, un encuentro de cuartos de final de la Campions League, por la entidad del rival, nada más más y nada menos que la Juventus, y por el lugar en el que se anotó, el Juventus Stadium. Un gol además frente a una leyenda de las porterías como Gianluigi Buffon. La reacción del público italiano, puesto en pie aplaudiendo a Cristiano Ronaldo, revalorizó aún más un momento inolvidable que ya es Historia de este deporte y del Real Madrid. Un momento que me recordó, en directo, al del gol de Pelé en la película 'Evasión o Victoria' tal y como expresé en Twitter minutos después del gol y en la crónica que escribí aquí en 'Historias del Real Madrid'.

En el futuro recordaremos dónde y cómo vimos el gol de chilena de Cristiano Ronaldo. De la misma forma que recordamos el día en el que Hugo Sánchez ejecutó aquella otra chilena que él mismo denominó el mejor gol que había hecho en su vida. Y mira que hizo muchos... Pero qué bonito fue aquel golazo al Logroñés. Tal día como hoy de hace treinta años. Qué barbaridad cómo pasa el tiempo...

sábado, 7 de abril de 2018

CLIFFORD LUYK RECIBE EL TROFEO EMILIANO RODRÍGUEZ

Primera edición del galardón de la Peña Madridista Los Blancos de Sestao

El ex jugador y entrenador del Real Madrid de baloncesto Clyfford Luyk recibió ayer viernes el Trofeo Emiliano Rodríguez de la Peña Madridista Los Blancos de Sestao. Luyk vistió la camiseta madridista entre los años 1962 y 1978 y ha estado ligado al Club también como técnico, primero dirigiendo en las categorías inferiores, luego como ayudante entre 1983 y 1990 y finalmente como entrenador durante dos etapas (1992-94 y 1998-99).

La ceremonia de entrega tuvo lugar en el restaurante Biriukov Bistró de Madrid y contó con la presencia del homenajeado Clifford Luyk, Emiliano Rodríguez, Vicente Paniagua y Chechu Biriukov. Junto a los veteranos de la sección de baloncesto estuvo presente Manuel Gómez Barrera, Director de Peñas del Real Madrid. Al acto también acudió Tomás Noriega, presidente de la Peña Madrid Alfoz de Cantabria y una docena de integrantes y amigos de la Peña Madridista Los Blancos

Todos ellos disfrutaron de una muy agradable comida y se deleitaron con las numerosas anécdotas que se contaron entre plato y plato. Mención especial en este apartado para el gran Biriukov. Con su simpatía y su personalidad arrolladora el anfitrión sacó muchas sonrisas rememorando viejos tiempos con tantos y tantos compañeros. Chechu recordó la etapa en la que tuvo como entrenador a Luyk. "Fuiste el único en dejar a los tres mejores en el banquillo", le dijo bromeando a su antiguo técnico mientras señalaba una de las fotografías que decoran su restaurante y en la que aparecen sentados en el banco Kurtinaitis, Sabonis y el propio Biriukov. Los recuerdos con Sabonis también dieron mucho juego... Vicente Paniagua, Clifford Luyk y Emiliano hicieron todo un recorrido por la historia del baloncesto español y del Real Madrid evocando todo tipo de partidos y nombres... Pedro Ferrándiz, Lolo Sainz, George Karl, los Torneos de Navidad, los partidos en Grecia... Increíble escuchar tantas grandes historias por boca de sus protagonistas... 

Una vez acabados los postres llegó el momento de la entrega del trofeo. "Sin ninguna duda Clifford Luyk es seguramente el jugador español, no nacido en España pero español de arriba abajo, que más méritos ha hecho en el baloncesto en los últimos tiempos. Hay muchos, pero él se lo merece. Para mí es una satisfacción que sea él el primero en recibir este I Trofeo Emiliano Rodríguez que espero y deseo que la Peña Los Blancos de Sestao siga a lo largo de los años pudiéndoselo entregar a muchos jugadores que han pasado por el Real Madrid y que podamos ser testigos todos de actos como el de hoy", comentó Emiliano Rodríguez. El Presidente de Honor de la sección de Baloncesto le dio las gracias a los presentes y al propio Clifford Luyk por haber aceptado el galardón. "Espero que lo disfrutéis y que ello sea un vínculo más para que nuestra amistad perdure y sigamos juntos en el Real Madrid y en el ámbito de nuestra amistad personal. Muchas gracias a todos", concluyó Emiliano en su alocución.

Clifford Luyk, que acudió al homenaje en compañía de su esposa Paquita Torres, recibió el galardón de manos de Jon Gurutz Amiama, presidente de la Peña Los Blancos. "¡Qué trofeo más bonito! Lo vamos a guardar con mucho cariño", expresó Luyk sonriente con el galardón en la mano. El homenajeado le dio las gracias al presidente de la peña y le dio la enhorabuena "por poner el nombre de Emiliano" al trofeo. "No podemos olvidar nunca que hubo un Joaquín Blume en gimnasia, que había un Manolo Santana en el tenis, que había un Ballesteros en el golf, un Ángel Nieto... Todos ellos pioneros. Pioneros de un deporte que se hizo popular gracias a ellos y a su esfuerzo. Por ser únicos como pioneros. Emiliano ha sido eso en el baloncesto. No hay otro. Es Emiliano Rodríguez. Cuando hablamos del baloncesto y de la explosión del baloncesto en España hay que hablar de Emiliano Rodríguez, así que enhorabuena a la peña por poner su nombre", declaró a los presentes Clifford Luyk.

Luyk, abrazado con su ex compañero de equipo recordó que llevan juntos 56 años. "Somos pareja de hecho", bromeó Emiliano. Clifford señaló que el trofeo será colocado en un lugar privilegiado de su hogar y terminó su emotiva alocución dando las gracias y avanzando que el equipo de baloncesto ganaría por la noche en el partido de Euroliga frente al Brose Bamberg. Para concluir, Emiliano Rodríguez recibió el pin de plata de la Peña Los Blancos. La agrupación madridista también obsequió a los veteranos de la sección de baloncesto con una 'txapela' conmemorativa del encuentro que se encargó de recoger Vicente Paniagua y que Chechu Biriukov no dudó en probarse entre las risas de los allí congregados. Por su parte, Manuel Gómez Barrera obsequió a la peña con una camiseta del equipo de baloncesto que, por supuesto, fue dedicada por los ex jugadores a modo de recuerdo. 

Trofeo anual 

El trofeo Emiliano Rodríguez será entregado por la peña de Sestao con carácter anual. Se trata de una escultura con la forma de un levantador elevando un bloque con el escudo del Real Madrid. "El levantador de piedras en el País Vasco siempre se ha relacionado con el esfuerzo y el sacrificio de las personas. Con el esfuerzo y el sacrificio son capaces de levantar esas piedras. Con esta escultura queremos reflejar que nosotros entregamos el trofeo a gente que en su día a día, con su trabajo y con su esfuerzo, han conseguido hacer la historia del Real Madrid. Ese esfuerzo y esa dedicación les ha llevado a conseguir levantar al Real Madrid hasta ponerlo donde está. Con este Trofeo Emiliano queremos premiar a la gente que ha hecho grande al Real Madrid. Y eso conlleva muchos años de sacrificio y esfuerzo. Las mujeres de Clifford y de Emiliano han comentado que no les han visto durante mucho tiempo a lo largo de tantos años de viajes y de partidos. Nosotros queremos premiar ese esfuerzo y reconocerles ese trabajo que han hecho por el Real Madrid", explica Jon Gurutz Amiama.

El presidente de la Peña Los Blancos comenta que fue el mismísimo Emiliano Rodríguez quien propuso entregar el galardón que lleva su nombre a Clifford Luyk. "Cuando hablamos con Emiliano para que nos cediese su nombre al Trofeo y para explicarle a quién se lo queremos ir entregando anualmente, a personas que han representado y ayudado a hacer grande al Real Madrid, el propio Emiliano nos dio a bote pronto el nombre de Clifford Luyk. Ha ganado 6 Copas de Europa y es el máximo exponente que teníamos en mente los dos. Además de ser muy merecido, a Emiliano le hacía ilusión que se le diera el trofeo con su nombre a Clifford Luyk porque tienen una relación personal de amistad desde hace 56 años. Llevan toda una vida juntos. Además de entregárselo a una persona que se lo merecía, se lo entrega a un amigo", relata Jon Gurutz Amiama.

Un día inolvidable para los miembros de la Peña Madridista Los Blancos que vivieron una gran experiencia compartiendo mesa y mantel con cuatro leyendas de la sección de baloncesto del Real Madrid, todos ellos Campeones de Europa. Por la tarde varios de ellos acudieron al WiZink Center para asistir al encuentro que disputó el equipo de Pablo Laso frente al Brose Bamberg y en el que el equipo blanco se impuso por 106-86. Desde 'Historias del Real Madrid' quiero hacer público mi más sincero agradecimiento a Jon Gurutz Amiama por permitirme acompañar a su peña en una jornada tan especial.