miércoles, 21 de junio de 2017

1986-87, SE ACABA LA LIGA DEL PLAY OFF

Se cumplen treinta años del final de la Liga 1986-87

El domingo 21 de junio de 1987, tal día como hoy de hace treinta años, echaba el telón el Campeonato de Liga más largo que se recuerda, el de la temporada 1986-87. La Liga del Play Off. Como ya recordaba hace unos días, se disputó en dos fases diferentes. En la primera se jugaron 34 jornadas en las que los dieciocho equipos jugaban entre sí. Y a su término daba comienzo una segunda fase. El Play Off. En total, 44 jornadas de Liga... Casi nada. Se arrancó el 30 de agosto de 1986 y se acabó casi diez meses después... El Real Madrid había conseguido llegar a esa última jornada como Campeón de Liga. Lo había conseguido uno semana antes, con su triunfo en Zaragoza en la penúltima jornada.

Aquella última jornada, festiva para el Madrid, se disputó frente al Español de Javier Clemente, que acabó tercero y demostró su buen hacer logrando un empate 2-2 en el Santiago Bernabéu. Dos veces se adelantó el Madrid, con goles de Hugo Sánchez, de penalti, y de Butragueño, y dos veces igualó el cuadro blanquiazul. Como dato curioso, aquel día también jugaron Buyo y Míchel, que no faltaron ni a un solo partido en toda la Liga. Los jugaron todos, los 44. Aunque, por minutos disputados, ganó el guardameta este anecdótico duelo particular.

Pero el resultado de ese día, en realidad, daba un poco igual. Los deberes ya estaban hechos y predominó el ambiente de fiesta y la gran celebración final, por todo lo alto, que se vivió en el estadio. Organillo, globos, los chicos de la cantera... Ah! Aquel año no había excusas... Al final del encuentro se le entregó al Real Madrid el trofeo que le acreditaba como Campeón. Se pudo dar la vuelta de honor, como debe de ser... Allí estuvo toda la plantilla al completo, incluyendo algunos jugadores del Castilla que no habían debutado de manera oficial pero que habían estado presentes en algún entrenamiento o convocatoria, como Julio Llorente o Juanjo Maqueda.

Aquel día fue también muy especial para un jugador, Juan Gómez 'Juanito'. Era el día de su despedida. El malagueño no jugó, pero le pudimos ver por última vez vestido de corto con la camiseta del Real Madrid. Ponía así fin a diez años de puro madridismo. Era una noticia triste, pero, al mismo tiempo, el final era el merecido. Se marchaba con un título de Liga debajo del brazo y siendo levantado a hombros por sus compañeros. Recibiendo el cariño y el reconocimiento de todos...

Hace treinta años yo estaba viviendo días muy felices. En lo futbolístico y en lo personal... En las postrimerías del mes de junio afrontábamos los últimos días de colegio, las vacaciones estaban ya encima... Y en unos pocos días tendría un hermanito... ¡O hermanita! ;-)

sábado, 17 de junio de 2017

CAMPEONES DE LIGA 2006-07

Se cumplen diez años de la consecución de la segunda Liga de Capello

El domingo 17 de junio de 2007 se disputaba la última jornada de Liga de la temporada 2006-07. Última jornada de Liga y el Campeón aún por decidirse. Ahí estaba el Real Madrid en lo más alto de la clasificación con 73 puntos. Y segundo estaba el Barcelona, también con 73. Los dos equipos estaban empatados pero en el particular entre ambos equipos salía ganando el Madrid, que había ganado en el Bernabéu a los azulgranas y había empatado 3-3 en el Nou Camp. Mucho ojo, porque en tercera posición estaba el Sevilla, con 71 puntos, que también tenía opciones de cantar el alirón. Los de Juande Ramos estaban obligados a ganar y esperar los pinchazos de merengues y culés, algo que no parecía muy probable. Era una posibilidad, de todas formas. Aunque todo el mundo daba por hecho que el título sería para uno de los dos primeros, Madrid o Barcelona. Para llegar a aquella última jornada hubo que superar una temporada tremendamente complicada... 

El Real Madrid de la temporada 2006-07 era un equipo con muchas novedades. En el vestuario, en el banquillo y hasta en el palco. En el verano de 2006 accedió a la presidencia Ramón Calderón. El nuevo máximo mandatario había ganado unas elecciones en las que aseguró que con él llegarían al Club Cesc, Kaká y Robben. Lo cierto es que no llegó ninguno... Bueno... Robben vino al Madrid, pero un año después, en la temporada 2007-08. Y Kaká también recaló en el Madrid, pero de la mano de Florentino Pérez en 2009... En fin, eso es otra historia. 

Una nueva etapa

No fueron Cesc, Kaká y Robben, pero sí que hubo muchas novedades en la plantilla y en el área de la sección de fútbol. Diez años después de su llegada al Club como jugador, regresaba Pedja Mijatovic, esta vez como director deportivo. Y también diez años después regresaba al Club el mismo entrenador que dirigió a Mijatovic en aquella inolvidable Liga 1996-97. Fabio Capello volvía a sentarse en el banquillo del Real Madrid. Como había sucedido una década antes, ambos volvían a un Club con urgencias que necesitaba volver a pelear por la Liga después de una época tumultuosa.

Desde que ganamos la Liga 2002-03 y tras la marcha de Vicente Del Bosque, el Madrid atravesaba una mala racha. Con Carlos Queiroz sólo nos habíamos podido adjudicar la Supercopa de una temporada 2003-04 que empezó muy bien... pero acabó en completo desastre. Las cosas no mejoraron en la 2004-05, con varios cambios de entrenador y disgustos a mansalva. Y las cosas siguieron igual en la 2005-06. Una crisis deportiva que se llevó por delante hasta a Florentino Pérez, que dimitió de su cargo mediada la campaña. Fueron tres temporadas horribles cargadas de tropiezos, eliminaciones europeas, títulos perdidos... Una Supercopa en tres años, un balance demasiado pobre y una de las peores rachas sin títulos de la era moderna para un Club de la entidad del Real Madrid.  

Las novedades de la plantilla, hablando ya de jugadores, fueron varias. Llegó Fabio Cannavaro, defensa central que aquel mismo verano había levantado la Copa del Mundo como capitán de la Selección de Italia en el Mundial de Alemania. Cannavaro ganaría, además, el Balón de Oro de ese año. Para el centro del campo se incorporó al brasileño Emerson, jugador de confianza de Capello, que le había dirigido en la Juventus y en la Roma. También se fichó a Mahamadou Diarra, jugador maliense procedente del Olympique de Lyon. Para los puestos de vanguardia se recurrió al neerlandés Ruud van Nistelrooy y también recaló en el Club José Antonio Reyes, que llegó cedido del Arsenal al tiempo que nosotros prestábamos a los londinenses a Julio Baptista.

Y es que la presencia de caras nuevas abrió la puerta a algunos jugadores y cambio el rol de otros a lo largo de aquella temporada 2006-07. Por ejemplo, con Capello el defensa Francisco Pavón desapareció del campo. Entró de manera asidua en las convocatorias del equipo pero no llegó a jugar ni un minuto en Liga y su presencia sobre el césped se redujo a sólo dos encuentros de Copa del Rey. Tampoco dispuso de muchos minutos el mismísimo Ronaldo Nazario. El brasileño sólo jugó 13 partidos oficiales con el Madrid aquella temporada, aunque consiguió marcar cuatro goles en tres competiciones. Se estrenó frente al Écija en Copa del Rey, anotó en Liga frente al Athletic Club y marcó sus últimos goles con la camiseta merengue en un duelo de Champions League disputado en Kiev que finalizó 2-2 y en el que las dos dianas del equipo español llevaron su firma. En el mercado de invierno Ronaldo dejó el Real Madrid para jugar en el Milán el resto de la temporada 2006-07.

Hubo más jugadores de renombre que lo tuvieron difícil con Capello. Me sorprendió mucho el caso de Iván Helguera. El central tenía ya 31 años, pero desde mi modesto punto de vista todavía le podía aportar mucho al equipo. Sin embargo, a finales de la temporada 2005-06 el técnico López Caro le hizo desaparecer del mapa y dejó de contar con él. Yo, la verdad, no lo entendía. La situación parecía que sería la misma de cara a la temporada 2006-07. Incluso perdió su dorsal número 6, que le fue entregado a Mahamadou Diarra. Capello no contaba con él y Helguera lo sabía. Sin embargo, las ausencias por lesiones le brindaron una oportunidad a mediados del mes de octubre de 2006. Helguera debutó aquella temporada en la sexta jornada de Liga frente al Getafe y volvió a contar para el técnico italiano. El defensa cántabro se resarció y se ganó un puesto en el equipo. Rectificar es de sabios. Helguera volvió a ser titular y sólo lesiones puntuales y tarjetas le sacaron del equipo.

También hubo problemas con David Beckham. Y aquí también creo que Capello pecó un poco de cabezón... Aunque tenía sus motivos. El inglés terminaba contrato en junio de 2007 y durante los primeros meses de la temporada tanto futbolista como Club trataron la renovación. Una renovación que no llegó a buen puerto. En enero de 2007 Beckham anunció que no renovaría y que su destino sería Estados Unidos, donde jugaría con Los Angeles Galaxy. Capello decidió no convocarle más. Durante un mes el británico desapareció del equipo. Podría gustar más o menos su decisión de no renovar, pero no tenía sentido dejar en la grada a un buen jugador a mitad de temporada y jugándonos lo que nos estábamos jugando. El italiano rectificó y en su primer partido tras su vuelta Beckham anotó un gol de falta frente a la Real Sociedad que sirvió para ganar aquel partido. El centrocampista fue muy útil en el resto de campeonato.

Una nota positiva de aquella campaña fue la aportación de un canterano, Miguel Torres. Defensa que actuaba de lateral, debutó en Copa del Rey y volvió a jugar en Champions League para terminar disputando su primer partido en Liga en el Bernabéu en la jornada 18. Su rendimiento fue muy bueno y se convirtió en uno de los fijos de Capello

Era el mes de enero de 2007. Para entonces ya se acababan de sumar al equipo las nuevas incorporaciones que acababan de llegar en el mercado invernal, unos jovencísimos Marcelo, lateral izquierdo brasileño que estaba llamado a ser el sustituto de Roberto Carlos, y los argentinos Fernando Gago y Gonzalo Higuaín. Juventud y savia nueva para pelear por el título de Liga.

La Liga

Fue una Liga muy especial aquella. Sobre todo por la forma en la que se ganó. A la presión de llevar tres años de sequía se sumó que el equipo cayó en Copa del Rey casi a las primeras de cambio. Tras superar al Écija en primera ronda el Madrid quedó apeado por el Betis en la siguiente, octavos de final. 0-0 en Sevilla y 1-1 en el Bernabéu. A la calle. 

Estamos hablando de una época en la que el Real Madrid, por desgracia, se acostumbró a caer en octavos de final en Europa. Fueron varios años seguidos... Tras superar la primera fase el equipo de Capello quedó emparejado con el Bayern Múnich. En la ida, disputada en el Bernabéu, ganó el Madrid 3-2 con dos goles de Raúl y uno de Van Nistelrooy. El problema fueron los dos goles anotados por los alemanes, que podían pesar para la vuelta. Y vaya si pesaron... Un gol nos dejaba fuera y en el Allianz Arena los germanos tardaron diez segundos en ponerse por delante. Ya en la segunda parte encajamos el 2-0. Van Nistelrooy, desde los once metros, redujo distancias en la recta final. Pero ya no se pudo hacer más. El Real Madrid quedó eliminado de la Champions League. Corría el mes de marzo y ya sólo nos quedaba la Liga.

Y no fue aquel un campeonato tranquilo, para nada. Pero para nada. Fue una temporada muy convulsa. Casi desde el primer día las críticas fueron constantes por el juego del equipo. Lo de siempre. Y más tratándose de Fabio Capello, al que la prensa ya le tenía puesta la cruz desde su anterior etapa en el Club, temporada 1996-97. Que si el catenaccio, que si sale a no perder, que si sólo se gana por un gol... A mí, ya desde hacía mucho tiempo, todos esos temas me resbalaban por completo. A mí siempre me ha bastado con ganar. Siento ser poco políticamente correcto en este tema, pero es así. Yo quería ganar...

El problema es que no siempre se ganaba, y eso ya sí que me preocupaba. Irregular. Hay que reconocerlo, la temporada 2006-07 y, especialmente, la Liga 2006-07, fue bastante irregular. Hubo demasiados pinchazos. Bueno, de hecho el primero llegó en la primera jornada. Un empate a cero en el Santiago Bernabéu frente al Villarreal. Bueno... La primera temporada de Capello en el Madrid, 1996-97, también empezó con un empate y terminó con buenas noticias...

Pero sí. Sufrimos varios tropiezos y algunos inesperados. Tras el empate en Villarreal encadenamos tres triunfos consecutivos, pero en la quinta jornada tocó derbi en el Bernabéu con el Atlético y el resultado fue de 1-1. Lo malo fue que en la siguiente jornada, la sexta... perdimos 1-0 con el Getafe. Ya estábamos otra vez a las andadas... Y encima en la séptima jornada llegaba el Barcelona, líder de la clasificación...

Pero no dramaticemos tanto. Aquella temporada también vivimos muchos momentos buenos y uno de ellos fue el del triunfo frente al Barça. Los de Capello se adelantaron casi nada más arrancar el encuentro con un cabezazo de Raúl a centro de Sergio Ramos. En el segundo tiempo Van Nistelrooy marcó el 2-0 tras recibir del brasileño Robinho. Recuerdo que aquel triunfo supo a gloria. Reducíamos distancias con la cabeza y nos poníamos a dos puntos de los azulgranas.

En la octava jornada visitamos el Nou Estadi de Tarragona, donde el Nàstic se adelantó en el marcador. Roberto Carlos, de falta, Helguera y Robinho le dieron la vuelta al marcador para terminar ganando 1-3. Sí, hubo remontada y el dato es importante porque aquella sería la seña de identidad de aquel ejercicio.

Una semana después, el Celta de Vigo ganó en el Bernabéu en un partido en el que merecimos más. Segunda derrota y primera en casa. No sería la última. Encadenamos después otras cuatro victorias, incluyendo otra remontada en el Bernabéu ante el Athletic Club. Volvimos a perder, en Sevilla y, curiosamente, esta vez nos remontaron a nosotros. Nos habíamos adelantado con una falta de Beckham pero los hispalenses le dieron la vuelta al resultado y ganaron 2-1

Ganamos en Barcelona al Espanyol 0-1 y después encadenamos dos derrotas consecutivas. La primera de ellas, sobre todo, fue muy dolorosa... 0-3 del Recreativo de Huelva en el Bernabéu. Partido horroroso, por cierto. Horroroso. Era el último encuentro del año 2006. Terminamos el año con derrota... Y empezamos 2007 con derrota, también. Visita a Riazor, que se había convertido en una pesadilla para el Real Madrid. No ganábamos allí desde la temporada 1991-92. Y tortazo, claro. 2-0. Los medios de comunicación ya se regodeaban con la enésima crisis del Real Madrid. Hombre, la cosa hay que reconocer que empezaba a preocupar... Terceros a cinco puntos del líder, Sevilla. El Barcelona, cuatro puntos por encima. Tomamos un poco de aire con dos triunfos seguidos ante Zaragoza y Mallorca, pero en la vigésima jornada volvimos a perder, esta vez con el Villarreal. No empezábamos la segunda vuelta con buen pie. ¡Y otra derrota en casa, esta vez con el Levante! Caímos a la cuarta plaza, a cinco puntos del Barcelona, líder.

En la vigésimo segunda jornada llegó el ya comentado 'indulto' a Beckham por parte de Capello. Y se ganó 1-2. Con remontada, ¿eh? ¡Con remontada! Otra. Después, al loro, cuatro empates consecutivos. ¡Cuatro! Dos de ellos en el Bernabéu. Hubo de todo, unos mejores y otros peores. 0-0 con el Betis en casa. 1-1 en el Calderón con el Atlético, que se adelantó en el marcador. Empató en la segunda mitad Higuaín con su primer gol con la camiseta blanca. Recuerdo que de los llegados en el mercado invernal, el 'Pipita' era el que mejores sensaciones me estaba dejando. Me parecía un muy buen jugador al que, eso sí, le faltaba algo de gol, más acierto cara a puerta. En cualquier caso, frente al Atlético vio portería y sumamos un punto. 1-1 en el Bernabéu con el Getafe. Y gracias, que también se adelantaron los azulones y tuvo que igualar Van Nistelrooy. Y 3-3 en el Nou Camp con el Barcelona

Ese empate, sin duda, fue el que mejor sabor de boca dejó. Bueno... Un poco a medias, porque el Real Madrid se adelantó tres veces en el marcador... Y el Barcelona empató las tres veces. En cualquier caso, aquel día el equipo jugó francamente bien. Van Nistelrooy anotó los dos primeros goles blancos y el tercero lo hizo Sergio Ramos peinando una falta botada por Guti. Fue una pena porque rozamos el triunfo y nos plantamos 2-3 en el minuto 90. Pero no hubo suerte. El 3-3, no obstante, era un buen resultado puesto que en el duelo entre Madrid y Barcelona salía ganando el conjunto blanco por el 2-0 de la primera vuelta y ese 3-3 de la segunda. En caso de empate a puntos, el Madrid estaría por delante. Eso sí, faltaban doce jornadas para el final y el Barcelona estaba cinco puntos por encima.

Nuevo respiro con tres triunfos consecutivos. Y en la jornada treinta, otra remontada... Pero esta vez del Racing de Santander. El Madrid se adelantó por mediación de Raúl y los cántabros terminaron con dos goles de Garay desde el punto de penalti. A falta de ocho jornadas seguíamos a cinco puntos del Barcelona, líder.

Y atención, porque arrancó el tramo final de temporada con el Real Madrid iniciando una magnífica racha de resultados. Triunfo 2-1 frente al Valencia, goleada 1-4 en San Mamés. Victoria 3-2 remontando ante un Sevilla que se había adelantado 0-1 en el Bernabéu. Triunfo importantísimo, puesto que el Sevilla era segundo y con los tres puntos les arrebatábamos la segunda plaza. Estábamos, además, a dos puntos del Barcelona, que había perdido con el Villarreal en la jornada 31. 

Remontadas 

Uno de los partidos más recordados de aquella temporada, sin duda, fue el del sábado 12 de mayo de 2007. El día que le dimos la vuelta a la tortilla de la Liga. Visita el Santiago Bernabéu el Espanyol. Y resulta que los periquitos se colocan 0-2 en poco más de veinte minutos. Recortó distancias Van Nistelrooy, pero casi de inmediato Pandiani marcó su tercer gol para los blanquiazules. 'Hat trick' en el primer tiempo y en el Bernabéu. Aquello recordaba a lo del día del Recreativo de Huelva. Pero el equipo tiró de casta y de garra. Raúl recortó diferencias con el 2-3, José Antonio Reyes, que salió del banquillo en la segunda parte, empató 3-3... Y en el minuto 88, con el encuentro agonizando, Gonzalo Higuaín peleó y robó un balón por banda derecha, combinó con Reyes y el de Utrera se la devolvió para batir a Kameni anotando el 4-3 definitivo. ¡Remontada! ¡Una más! Era el primer gol de Higuaín en el Bernabéu y lo festejó quitándose la camiseta. Una camiseta que Van Nistelrooy luciría como una bandera mostrándola al público en señal de reconocimiento al héroe del partido...

En total, durante aquella temporada 2006-07 hubo que remontar en diez partidos para terminar sumando algún punto. En concreto, en cuatro partidos que concluyeron en empate el Madrid empezó perdiendo, contando los dos duelos frente al Atlético de Madrid. Y en otros seis partidos que se ganaron también se empezó perdiendo. Lo dicho, el Real Madrid se especializó aquella temporada en pasarlas canutas y apelar a la heroica y a las gestas. Las remontadas fueron todo un clásico en las competiciones europeas del Madrid de los años ochenta. En la temporada 2006-07, trasladamos aquellas gestas al Campeonato Nacional de Liga.

Con aquella remontada ante el Espanyol, el Real Madrid se colocó líder provisional a falta de saber qué hacía al día siguiente, domingo, el Barcelona, que recibía en casa al Betis. ¡Y el partido concluyó 1-1! Los dos equipos quedaban empatados a 66 puntos pero el Madrid se encaramaba a la primera posición por el golaveraje particular entre ambos. El Madrid era líder por primera vez en la temporada, a la conclusión de la jornada 34, con 4 partidos por delante para el final y dependiendo de sí mismo. 

En la siguiente jornada tocó otro partido de infarto. Visita al Recreativo de Huelva, que en la primera vuelta nos había ganado 0-3. Nos adelantamos en los primeros minutos por mediación de Robinho, que cabeceó un centro perfecto de Beckham. En el segundo tiempo el guardameta local cometió un clarísimo penalti sobre Robinho y Van Nistelrooy, desde el punto de castigo, colocó el 0-2 para el cuadro merengue. El encuentro parecía encarrilado, pero los onubenses reaccionaron y recortaron diferencias con otro lanzamiento de penalti. Y a cinco minutos para el final llegaba la igualada local en un saque de esquina. Un 2-2 que complicaba mucho las cosas. Tocaba gesta, de nuevo. Una subida a la desesperada en el minuto 90, sin embargo, propició el 2-3 para el Real Madrid. Higuaín llegó a las inmediaciones del área pero le cortaron el balón. El rechace lo capturó Beckham y terminó en Ramos, que abrió a la izquierda, por donde se incorporaba Roberto Carlos. El lateral brasileño tuvo la cabeza fría y aseguró el disparo anotando el gol del triunfo. ¡Tres puntos de oro!

Todo seguía igual por arriba. En la siguiente jornada visitaba el Bernabéu el Deportivo, que también nos había ganado en la primera vuelta. Triunfo 3-1. Primer gol de Sergio Ramos, empató el cuadro gallego con gol de Capdevilla, se volvió a adelantar el Madrid de inmediato con un gol de Raúl y sentenció Van Nistelrooy con el tercero. El Barcelona también ganó, así que una semana menos de competición y todo igual por arriba. La siguiente jornada, eso sí, pasaría a la historia del fútbol español por un gol de un jugador del Espanyol...

El Tamudazo

Sábado 9 de junio de 2007. Penúltima jornada de Liga. El Real Madrid visitaba Zaragoza y el Barcelona recibía al Espanyol en el Nou Camp. La Liga estaba en juego y aquel mismo día el Real Madrid podía ser Campeón si ganaba su partido y el Barcelona perdía. Los encuentros, como suele suceder en estas situaciones, se disputaron a la misma hora.

Todo empezó con buenas noticias... ¡Se adelantó el Espanyol 0-1 con gol de Tamudo! Sin embargo, en Zaragoza el Madrid también quedó por debajo en el marcador al señalar el colegiado penalti a favor del Zaragoza. Militó no falló. 1-0 para los maños. Al borde del descanso el Barcelona empató 1-1 con un gol ilegal que marcó Messi con la mano. En el segundo tiempo el Barcelona se adelantó con el marcador, por lo que los azulgranas se ponían tres puntos por encima del Madrid. En el minuto 56 Van Nistelrooy cabeceó picando hacia abajo un centro desde la derecha y establecía el empate 1-1. Este resultado no era suficiente, el Madrid necesitaba otro gol más... Si es que el Zaragoza no marcaba de nuevo. Y resulta que marcó. En el 63' repitió de nuevo Diego Milito con el 2-1 para los aragoneses. El tema se ponía muy, muy feo para el Real Madrid... Pero llegó aquel bendito minuto... El minuto en el que cambió todo... El minuto 89. Algo increíble.

En Zaragoza, el Madrid buscaba el gol del empate. Guti envió un balón en profundidad, marca de la casa, que recibió Roberto Carlos por la izquierda. El brasileño se la dejó a Higuaín, dentro del área, y el argentino chutó a puerta. César detuvo el disparo, pero el balón le quedó muerto a Van Nistelrooy que, en boca de gol, sólo tuvo que empujarla. ¡GOOOLLL DEL MADRID!!! 2-2. Pero es que, lo más alucinante es que sólo 19 segundos después, en Barcelona, Raúl Tamudo marcaba el 2-2 para el Espanyol... ¡GOOOOOLLL DE TAMUDO!!! Joder, aquello fue un momento increíble. Todo cambió en un momento... Con el 2-2 de Zaragoza y el 2-2 de Barcelona el Real Madrid recuperaba un liderato que tenía perdido sólo un minuto antes. Fue increíble. Increíble...

Aquello fue una auténtica locura... Una alegría inmensa. De ver la Liga perdida a tenerla otra vez en la mano... Increíble... Los jugadores madridistas celebraron por todo lo alto aquel empate. En las gradas había muchos aficionados que habían presenciado el encuentro en directo y con ellos lo festejaron allí mismo... La alegría estaba desbordada aunque, hay que reconocerlo, quizás fue todo un poco desmedido, puesto que parecía que acabábamos de ganar la Liga... Hasta el presidente Ramón Calderón bajó al césped de La Romareda para celebrar el resultado con los seguidores madridistas. Sí, eso ya sí que fue excesivo. Todavía no habíamos ganado nada. No éramos Campeones. Sí, creo que se desmadró un poco la cosa... Pero también es verdad que, en caliente, era normal una reacción así. De estar perdidos pasamos a ser líderes de nuevo y a depender de nosotros mismos en la última jornada... Qué agradecidos quedamos todos los madridistas a Raúl Tamudo aquel 9 de junio de 2007... 

Última jornada 

Bueno. Y así fue aquel largo camino... Así fue como nos plantamos en la última jornada. Domingo 17 de junio de 2007. El Real Madrid terminaba la Liga en casa, delante de sus aficionados. Visitaba el Santiago Bernabéu el Mallorca, undécimo clasificado. El Barcelona jugaba a domicilio, pero como si lo hacía en casa. Tenía que desplazarse al Nou Estadi de Tarragona para medirse al Nàstic, colista y ya descendido. Obviamente, no lo iban a tener muy difícil para ganar. Pero la pelota estaba en nuestro tejado. El Real Madrid dependía de sí mismo. Si ganaba, era Campeón

El problema, en mi caso, era que la situación... Sí. Me resultaba familiar. Estos días he estado recordando lo que pasó en Tenerife y lo mucho que me afectó como aficionado. En 2007 habían pasado ya quince años desde el fatídico desenlace de la temporada 1991-92. Sin embargo, yo lo sentía muy cerca todavía... Por si no tuviera yo suficientes fantasmas en la cabeza, los medios de comunicación también se encargaron de recordar que tres lustros antes Madrid y Barcelona también se jugaron dos Ligas en la última jornada con los madridistas dependiendo de sí mismos... y los azulgranas llevándose el título. Para el Barça esa era la esperanza que le quedaba, claro. Ganar su partido y esperar nuestro tropiezo.

El partido se retransmitió por PPV a las 21.00 horas. Esta vez no me lo perdería como hice quince años atrás. Me fui a un bar frecuentado por madridistas para ver el choque. El mismo, por cierto, en el que había visto el 2-0 frente al Barcelona de la primera vuelta. Y tengo que reconocer que no iba nada tranquilo. Mucha presión. Última jornada. Los recuerdos de Tenerife. Tres años sin títulos relevantes... Había que ganar y asegurar aquella Liga. No podíamos fallar.

Al cuarto de hora casi se me atraganta la Coca Cola. Arango encaró a Sergio Ramos por la derecha y metió un pase entre líneas al área que fue aprovechado por Varela, que llegaba completamente solo y en posición legal, para disparar ajustado al palo izquierdo superando a Casillas. 0-1 para el Mallorca. Se me cayeron los huevos... Recuerdo perfectamente que miré a mi izquierda. Había tres chicos, más o menos de mi edad, y nos quedamos los cuatro mirándonos en silencio con cara de... "esta película ya la he visto". En serio, lo digo completamente en serio, creo que la generación que vivimos lo de Tenerife quedamos profundamente marcados...

Con ese 0-1, el Campeón era el Barcelona, que todavía no había marcado en Tarragona pero que con el punto que le otorgaba el 0-0 se ponía con 74 puntos. Uno más que nosotros. Las cosas empeoraron pocos minutos después... El Barça se adelantó 0-1. Era lo esperado, pero claro, con nosotros perdiendo la distancia entre los dos candidatos al título se iba a los tres puntos. Ya no le bastaba al Madrid con marcar un gol. Necesitaba dos goles. Y necesitando dos goles, llegó otra mala noticia. Nuestro goleador, el Pichichi del campeonato Ruud van Nistelrooy, que estaba peleando también por la Bota de Oro, empezó a realizar gestos de dolor y a llevarse la mano a la parte posterior del muslo de su pierna izquierda... No habíamos llegado a la media hora. El neerlandés se rompió en el peor momento. Con el Madrid perdiendo la Liga y cuando eran más necesarios que nunca los goles. Van Nistelrooy llevaba siete jornadas consecutivas marcando. Y se quedó a un solo gol de la Bota de Oro. Un final muy cruel para una temporada, en cualquier caso, magnífica. 

Le sustituyó Gonzalo Higuaín. Los últimos minutos de la primera parte fueron muy duros. A la baja de Van Nistelrooy se añadían las noticias que iban llegando desde Tarragona. El Barcelona incrementaba su marcador con nuevos goles. 0-2 y 03. Estaba claro que no habría milagro por parte del Nàstic. El Real Madrid tendría que remontar y ganar. Ya habíamos dejado bien claro esa temporada que lo de las remontadas se nos daba bien. Y había que remontar una vez más. Pero no voy a mentir... Al descanso lo veía negro.

Hubo un nuevo cambio de cara a la segunda parte. Se quedó en el vestuario Emerson y saltó al terreno de juego Guti. Por delante, cuarenta y cinco minutos para hacer dos goles. No quedaba otra. El Barcelona no levantaba el pie del acelerador en su encuentro y durante los primeros minutos de la retransmisión del segundo periodo Carlos Martínez anunciaba el cuarto gol de Tarragona. 0-4. Como suele pasar en estos casos, el cronómetro parecía que corría en moto. Qué tortura... No había manera. Ni las llegadas de Salgado y Roberto Carlos por banda, ni las diabluras de Robinho, que jugó un buen partido, ni los lanzamientos de falta de Beckham... De vez en cuando el realizador llevaba a la pantalla primeros planos de algunos aficionados del Bernabéu... Y tenían la misma cara que yo...

Beckham envió un balón al larguero en un preciso lanzamiento de falta cerrado desde la izquierda. El problema era que el Mallorca también buscaba la portería de Casillas y sus contras eran peligrosísimas. Cannavaro y Sergio Ramos tuvieron trabajo aquella noche. La necesidad de marcar hacía que el equipo se lanzara arriba pero partiéndose un poco en el medio. El Madrid empujaba con mucha insistencia. Robinho hacía mucho daño por la izquierda, pero sus centros no terminaban de encontrar rematador.

Entra Reyes

En el minuto 65 nuevo cambio en el Real Madrid. En este caso, también obligado. David Beckham, tocado en el tobillo desde varios minutos atrás, tuvo que abandonar el terreno de juego. Era su último partido con la camiseta blanca. El inglés, todo un señor y todo un profesional durante las cuatro temporadas que militó en el Real Madrid, se marchó ovacionado por el público del Santiago Bernabéu. Entró en su lugar José Antonio Reyes.

José Antonio Reyes fue protagonista aquel día, sin duda. Dos minutos tardó en aparecer. Robinho mareaba a un rival cerca del banderín de córner de la izquierda. El brasileño pasó a Higuaín, ya dentro del área pero pegado a línea de fondo y el argentino envió el pase de la muerte para que Reyes, en el primer balón que tocaba, anotara el tanto del empate. ¡GOOOOOOOL! 1-1. ¡Había esperanza! Raúl recogía el balón del interior de la portería del Mallorca y regresaba corriendo en dirección al centro del campo. El público celebraba el gol mientras Reyes, el autor del tanto, levantaba los brazos y los ánimos de todos los madridistas. ¡Sí! ¡Había esperanza! ¿Estaríamos ante una nueva remontada, una más?

Hacía falta un gol más. Pero la inyección de moral fue tremenda. A través de la televisión se percibía el atronador ambiente del Santiago Bernabéu. Los jugadores estaban enchufadísimos. Incluso pasados de revoluciones. Dos tarjetas amarillas en un momento para Guti y para el propio Reyes

El tiempo seguía corriendo a velocidad de vértigo. El partido era de ida y vuelta. Diarra pidió penalti dentro del área mallorquinista pero el colegiado no pito nada y en la siguiente jugada Maxi López llegó hasta las inmediaciones de Casillas y Cannavaro tuvo que sacar el balón de un pelotazo. Nuevo ataque del Madrid y córner para los de Capello. Minuto 79. Lanza desde la esquina izquierda Higuaín y Mahmadou Diarra conecta un cabezazo que va a portería. El guardameta Moya toca el balón pero no lo detiene y tras tocar ligeramente en un defensor termina entrando en la portería. ¡GOOOOOOOOOOOOLLLLLL DE DIARRAAAAAAA!!! 2-1. Pffff... Menudos gritos pegamos los merengues. ¡Increíble! ¡Un gol que podía valer una Liga!

Aquello no estaba acabado. Aún estábamos celebrando el gol de Diarra cuando llegó otro ataque del Madrid. Higuaín, por la derecha con el balón, cambió de banda hacia la izquierda para Robinho, que devolvió para Higuaín de nuevo ya al borde del área. El argentino no recibe bien y un defensa saca el balón, pero el rechace lo cazó José Antonio Reyes, que llegaba en carrera, y desde fuera del área conectó un disparo precioso con la zurda ajustando el balón al palo izquierdo. ¡GOOOOOOLLLLLLLL DE REYES!!!! ¡¡¡GOLAZO!!! ¡¡¡3-1!!! Y otra vez pegando unos gritos que nos iban a escuchar hasta no sé dónde...

Minuto 83 y 3-1. Una montaña de jugadores sobre Reyes, el autor de dos de los goles de aquella nueva remontada que valía una Liga. Euforia entre aficionados, jugadores, cuerpo técnico... Los suplentes se metieron en el césped para festejar el 3-1...¡Incluso Beckham y Van Nistelrooy, los lesionados! Estábamos salido airosos de aquella Misión Imposible que vislumbrábamos al descanso. Supongo que haber contado con Tom Cruise en la grada animando ayudó lo suyo. No, no... No es ninguna coña. Tom Cruise, amigo de Beckham, presenció el partido en el Bernabéu. La televisión mostraba al actor cada vez que podía.

Recuerdo los últimos minutos de aquel partido... Estaba como un manojo de nervios y completamente emocionado. El Bernabéu ya era una fiesta y celebraba con 'olés' los pases de balón de los jugadores. Los últimos minutos de partido y el 'campeones, campeones' sonando en las gradas. Lo curioso es que yo seguía nerviosísimo y esperaba el pitido final. Recuerdo que le empujé sin querer a otro chico que tenía delante de mí. No pasaba nada. También era merengue y estábamos a punto de celebrar la Liga.

Y el pitido final llegó. ¡CAMPEONES DE LIGA 2006-07! Qué alegría. Qué bien supo aquel título... Con lo que se había sufrido. Con lo que se tuvo que trabajar aquella temporada. Pero así sabía mejor, estaba claro. Cómo lo disfruté...  Las imágenes del Bernabéu fueron espectaculares. Los jugadores vaciando botellas de agua sobre Fabio Capello, los abrazos de los futbolistas, la vuelta de honor, camisetas conmemorativas de la 30 Liga... Eso sí, no había trofeo, como siempre en estos casos. Así que, como el día del Alavés en la temporada 2000-01 tocó lucir trofeo artesanal de papel de aluminio... Bueno... ¡Qué más daba! ¡Lo importante era que habíamos ganado la Liga! 

Aquella noche se despedían dos jugadores del Santiago Bernabéu. David Beckham y Roberto Carlos. Dos de los grandes. Y se marchaban por la puerta grande y con un título debajo del brazo. No podía haber una despedida mejor. En un Santiago Bernabéu desbordado por la alegría y por la felicidad. Recibiendo el cariño, el reconocimiento y homenaje del público... El inglés sacó a sus hijos al campo y besó el césped del que había sido su estadio durante los anteriores cuatro años. Al brasileño le mantearon sus compañeros... Lo dicho, un lujo de despedida.

Tras los actos de celebración en el Estadio la plantilla se subió al autobús de los campeones para cumplir con la tradición y dirigirse a Cibeles, donde una multitud de aficionados les esperaban entre luces y fuegos artificiales... La fiesta se prolongó hasta la madrugada. Y no era para menos. Aquel 17 de junio de 2007 habíamos cerrado la temporada de la mejor manera. Como Campeones... 

REAL MADRID: Casillas, Míchel Salgado, Sergio Ramos, Cannavaro, Roberto Carlos, Emerson (Guti, 46'), Diarra, Beckham (Reyes, 65'), Robinho, Raúl y Van Nistelrooy (Higuaín, 30').

MALLORCA: Moyá, Héctor, Nunes (Ramis, 35'), Ballesteros, Fernando Navarro, Jonás, Pereyra, Basinas, Varela (Trejo, 89'), Arango y Víctor (Maxi López, 68').

GOLES:
0-1 min. 15 Varela
1-1 min. 67 Reyes
2-1 min. 80 Diarra
3-1 min. 83 Reyes