viernes, 7 de septiembre de 2012

¿QUÉ NOS QUEDA DESPUÉS DE DON BALÓN?

El legado que nos queda tras la desaparición de la revista

El cierre de Don Balón nos ha dejado un poco huérfanos a los seguidores de fútbol. Es cierto que ahora estamos saturados de información sobre balompié a través de todos los medios. Televisión, radio, prensa, internet... Pero a los que nos habíamos acostumbrado a leer el semanario ya desaparecido, se nos va a hacer extraña la ausencia de la revista.

Nos queda en el kiosco Futbolista. Una gran revista, sin duda, pero de periodicidad mensual.

jueves, 6 de septiembre de 2012

UN AÑO SIN DON BALÓN

El mítico semanario desapareció en septiembre de 2011 tras 35 años en los kioskos

Yo compraba Don Balón todas las semanas. Los miércoles acudía siempre a la misma tienda y en la estantería de la esquina, justo al lado de Interviu, cogía mi ejemplar. Pero aquel día no estaba. Bueno. Pasó alguna vez que, por razones de distribución, la revista llegaba un día más tarde. Pero al día siguiente tampoco estaba. Hombre. Aquello ya no era normal. Acudí a otro kiosko y... tampoco estaba. Cosa muy rara, puesto que Don Balón era una de esas revistas que se suministraban a todos los kioscos y a todas las tiendas en las que se vendían revistas.

Cuando Don Balón salió al mercado en 1975 yo no había nacido, pero sí que recuerdo que durante mi infancia pasó algún que otro ejemplar por mis manos. Aquellas fotos y aquellos pósters eran impresionantes. Santillana, Camacho, Juanito, Chendo, Butragueño, Michel, Hugo Sánchez... Los personajes que podía encontrar en Don Balón eran mucho más interesantes que los que salían en las revistas que leían mis abuelas y mi madre. Pero claro, la revista era demasiado cara para mi bolsillo.

Comencé a comprar Don Balón bastante tarde. En 1992, la paga ya me daba para hacer un esfuerzo de vez en cuando y logré adquirir mi primer ejemplar.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

SANTI ARAGÓN Y EL GOL DE PELÉ

El canterano madridista marcó un gol desde medio campo en Supercopa

No corrían los mejores tiempos en el Real Madrid. Después de cinco años de victorias y victorias que nos habían permitido enlazar cinco Ligas consecutivas, el equipo mostraba por primera vez signos de que las cosas ya no iban bien. Supongo que es una ley deportiva, como la ley de la vida. Los ciclos empiezan y se acaban.

El Real Madrid notó mucho la marcha de dos piezas fundamentales como Bernd Schuster y Rafa Martín Vázquez. Tampoco sé por qué se optó por cambiar a Ruggeri por Spasic... El caso es que en la recta final del año 1990 las cosas ya no marchaban como antes y empezaron a aparecer las derrotas más de la cuenta.

La única alegría de aquella temporada 1990-91 llegó con la Supercopa. Don Alfredo Di Stefano dirigía al equipo después del cese de John Toshack y en el doble enfrentamiento de esta competición el Madrid dio la talla. Ganamos 0-1 en Barcelona con gol de Míchel y goleamos a los azulgranas 4-1 en el Santiago Bernabéu. Butragueño marcó dos goles y Hugo Sánchez remató a puerta vacía un servicio del que fue la estrella de aquel torneo, Santi Aragón.

El canterano madridista, que el 12 de diciembre de 1990 jugó con el 10 a la espalda, firmó el 4-1 del Madrid con un golazo con el que entró en la historia del Real Madrid. Siempre le recordaremos por aquel tanto que le endosó a Zubizarreta casi desde el centro del campo.

Corría el minuto 70 de partido cuando Aragón se hacía con el esférico en el círculo central. Vio que el guardameta del Barcelona estaba adelantado y no se lo pensó. Lanzó un espectacular trallazo y el balón realizó una parábola para colarse en la portería superando por alto al guardameta visitante desde unos cuarenta metros.

El gol de Pelé

Recuerdo aquella vaselina como si fuera ayer. Y recuerdo que mi padre me habló aquel día del gol de Pelé. Y es que, como me explicó él mismo, cuando un futbolista anotaba un gol de esas características, con un lanzamiento lejano, se hablaba del gol de Pelé. Un gol... ¡que en realidad no fue gol!

Pues sí. En el Mundial del año 1970, el brasileño Pelé dejó para el recuerdo un lanzamiento espectacular desde el centro del campo que a punto estuvo de convertirse en gol. Fue en un encuentro entre Brasil y Checoslovaquia en el que el astro carioca realizó una vaselina increíble y el balón no llegó a entrar a puerta por unos centímetros. No fue gol. Pero la osadía y la calidad de Pelé quedaron para siempre en la memoria colectiva de los aficionados.

Por eso, como me explicaba mi padre, cuando un jugador lograba marcar con un disparo lejano, se decía que había marcado el gol de Pelé. El gol que, en realidad, no había sido. Aquello, a mi edad, me resultaba muy extraño, pero bueno.

Aragón lo anotó aquel 12 de diciembre y dejó su huella en la historia del Real Madrid.

Trayectoria deportiva 

Santiago Aragón Martínez nació en Málaga el 3 de abril de 1968. Su padre, que también respondía al nombre de Santiago Aragón, fue jugador del Málaga en la década de los sesenta y principios de los setenta. De ahí el lugar de nacimiento de su hijo.

Aragón 'hijo' se formó en las categorías inferiores del Real Madrid y jugó en el Castilla a las órdenes de Vicente Del Bosque. Debutó en Primera División con el Real Madrid el 16 de abril de 1988, en Vigo. Fue un Celta-Real Madrid que concluyó con empate a cero y en el que el equipo blanco presentó una alineación con los jugadores menos habituales. El técnico, Leo Beenhakker, reservó a los titulares para el partido de vuelta de las semifinales de la Copa de Europa en Eindhoven. De esta forma, Santi Aragón tuvo la oportunidad de estrenarse en Primera junto a sus compañeros del Castilla Mandía y León. También disputaron aquel encuentro otros canteranos que ya habían debutado anteriormente como Juanjo Maqueda y Adolfo Aldana.

Durante la siguiente temporada, la campaña 1988-89, Aragón sigue jugando con el Castilla en Segunda División, pero a primeros de febrero de 1989 recala en el Español en calidad de cedido y juega ocho partidos de Liga más en Primera División.

Durante la campaña 1989-90, el malagueño es nuevamente cedido por el Real Madrid, esta vez al Logroñés. Junto a él, son varios los canteranos blancos que juegan en el riojano. Acompañan a Aragón en esta nueva aventura los madridistas Jesús Rosagro, Juanjo Maqueda, Eduardo Vílchez y José María. Aragón cuaja una buena campaña con el Logroñés, con el que juega de titular 21 partidos de Liga y marca tres goles. Se ganó a pulso su regreso a la casa blanca.

La temporada 1990-91, por tanto, la disputa como miembro de la primera plantilla del Real Madrid. Al principio entra poco en los planes de John Toshack, pero tras la destitución del galés y la llegada al banquillo de Don Alfredo Di Stefano, Santi Aragón recobra protagonismo y empieza a jugar con asiduidad. Titular en los dos partidos de la Supercopa frente al Barcelona, su día de gloria llega, como ya hemos mencionado, el 12 de diciembre de 1990. El día de su golazo. En total, aquella campaña juega 26 partidos oficiales y marca dos goles, uno de ellos en Liga.

Durante la temporada 1991-92 Aragón no entra en los planes de Radomir Antic, que había tomado las riendas del Madrid en la recta final de la campaña anterior. Aragón sólo disputa un partido oficial con la camiseta blanca. Fue en un encuentro de Copa del Rey disputado en El Plantío entre el Burgos y el Madrid. Estamos a 22 de enero de 1992 y pocos días después Santi Aragón, ante la falta de minutos, es nuevamente cedido a un Primera División. Esta vez, al Valladolid, donde vuelve a firmar una muy buena recta final de campaña. El centrocampista juega 18 partidos de Liga, 17 de ellos como titular y 16, además, completos.

Teniendo contrato en vigor con el Madrid, regresa al Bernabéu en el verano de 1992. Hay nuevo entrenador, Benito Floro. Sin embargo, de nuevo, Aragón se queda sin puesto. Sólo juega un partido oficial con el cuadro blanco aquella campaña, el choque de ida de los treintaidosavos de final de la Copa de la UEFA entre el Polithecnica de Timisoara y el Real Madrid. Aquel partido en Rumanía fue la última vez que vistió oficialmente la camiseta del conjunto merengue. Era el 18 de septiembre de 1992.

En total, Santiago Aragón Martínez jugó un total de 29 partidos oficiales con el Real Madrid y anotó dos goles. Ganó una Liga y una Supercopa y nos dejó para el recuerdo aquel golazo con el que pasó a formar parte del imaginario colectivo madridista.

Estabilidad en Zaragoza

Sin minutos en el Real Madrid, la recta final de la campaña 1992-93 la jugó con el Zaragoza. Apellidándose como se apellidaba, ¿qué mejor lugar había para jugar que en el equipo de la capital de Aragón?

Como suele suceder, siempre sigo con cariño las trayectorias deportivas de nuestros ex jugadores, así que el 11 de abril de 1993, el día de su estreno con el Zaragoza, me alegré muchísimo al escuchar por la radio como Aragón anotaba su primer gol con el cuadro maño. Primer partido y primer gol.

Deseaba que le fueran bien las cosas allí. ¡Y vaya si le fueron bien! Santi Aragón triunfó por todo lo alto con el Zaragoza. Se quedó allí el resto de su carrera deportiva. Jugó once temporadas con el Zaragoza, diez de ellas en Primera División y una en Segunda, su último ejercicio en activo, con el que se dio el gusto de conseguir el ascenso para regresar a Primera División. Con el cuadro maño ganó dos Copas del Rey y una Recopa de Europa. Tras su retirada se asentó en Zaragoza, donde hizo sus pinitos como entrenador en las categorías inferiores.

Desde 'Historias del Real Madrid' quería tener un cariñoso recuerdo para este grandísimo jugador.

martes, 4 de septiembre de 2012

LA SUPERCOPA Y CLÁSICOS ERRORES SOBRE SU PALMARÉS

Aclaraciones sobre el trofeo

Uno de los problemas a los que nos enfrentamos los aficionados a la estadística del mundo del fútbol es el planteado por este torneo que disputan entre sí los campeones de Liga y Copa. En dos ediciones este trofeo no se disputó al proclamarse un mismo equipo campeón de las dos principales competiciones. De esta forma el Athletic de Bilbao consiguió automáticamente la Supercopa de España al hacer doblete en la campaña 1983-84 y al Real Madrid le sucedió lo mismo en la temporada 1988-89.

Algunas fuentes niegan la validez estadística de estos dos trofeos, lo cual es un error. El Athletic Club cuenta en sus vitrinas con el trofeo de la Supercopa, y de igual forma, al Real Madrid hay que contabilizarle esa Supercopa lograda con el doblete.

Sin embargo no estoy de acuerdo con la denominación concreta que se hace del torneo y que una vez más varía según las fuentes. Se denomina, por ejemplo, Supercopa 1987-88 a la edición que en realidad se disputa al año siguiente, es decir, en la temporada 1988-89 (concretamente los partidos se disputaron en septiembre de 1988, iniciada ya la campaña y con los jugadores de la plantilla 1988-89). 

La temporada 1982-83 es conocida como la de los cinco subcampeonatos. Entre ellos se encuentra la Supercopa que muchos denominan, sin embargo, Supercopa 1981-82. Cuando en realidad se disputó en la 1982-83. 

Esa manera de mezclar los nombres de las ediciones de la competición suelen generar confusiones y equivocaciones a la hora de redactar los palmarés de los jugadores. Una paradoja sería atribuir, por ejemplo, atribuir a Rafa Alkorta el triunfo de la Supercopa 1992-93, cuando es sabido que durante aquella campaña el bilbaíno aún vestía la camiseta del Athletic Club. Lo correcto es señalar que Rafa Alkorta consiguió la Supercopa 1993-94, que es la temporada en la que se disputó el torneo y que debería ser acordada como la verdadera denominación de ese trofeo, aunque fuese disputada por los campeones de Liga y Copa de la temporada anterior. 

Desde mi punto de vista una medida unificadora para acabar con tal confusión podría ser la de denominar al torneo con el año en el que se disputó el trofeo. De esa manera podríamos decir que el Real Madrid ha ganado las ediciones de 1988, 1989 (año del doblete), 1990, 1993, 2001, 2003, 2008 y 2012. Es mucho más claro.