sábado, 30 de agosto de 2014

ANTONIO JOAQUÍN PARRA

El último refuerzo del Real Madrid 1989-90

Hablaba en mi última entrada, antes de tomarme unas semanas de vacaciones, de la presentación oficial del Real Madrid 1989-90. Aquel 26 de julio de 1989 el equipo se ponía a trabajar con sus caras nuevas, Hierro, Ruggeri y Lopetegui. Mencionaba entonces que Ricardo Gallego, que se había presentado con el equipo aquel día, terminó causando baja dos semanas después al ser traspasado al Udinesse italiano. En realidad, no fue el único movimiento que hubo en la plantilla antes de arrancar oficialmente la temporada. Hubo una novedad más.

El 31 de agosto de 1989, es decir, mañana se cumplirán veinticinco años, el Real Madrid contrató al futbolista sevillano Joaquín Parra. El centrocampista se encontraba libre tras haber recibido la carta de libertad de su anterior club, el Atlético de Madrid. Así las cosas, el jugador no tuvo que cambiar de ciudad. Se quedó en la capital pero pasó del Vicente Calderón al Santiago Bernabéu.

Antonio Joaquín Parra Fernández nació el 17 de junio de 1961 en Sevilla. Se formó en la cantera del Real Betis y con el equipo verdiblanco debutó en Primera División durante la temporada 1980-81. Durante siete campañas se consolidó como titular indiscutible del equipo andaluz, siendo uno de los imprescindibles del centro del campo del Betis de los años ochenta. Jugador trabajador, de notable técnica y con llegada, alcanzó la Internacionalidad en la categoría Sub-21.

Para la temporada 1987-88 fichó por el Atlético de Madrid. Con el cuadro rojiblanco jugó dos campañas, 1987-88 y 1988-89. En la primera de ellas llegó a jugar 33 partidos de Liga y marcó cinco goles. Sin embargo, su contribución descendió en la siguiente. Quizás le afectó la convulsa campaña del cuadro colchonero, que vivió varios cambios de entrenadores durante los meses de competición. De cara al ejercicio 1989-90, el Atlético fichó para el banquillo a Javier Clemente, que por lo visto no contaba con Parra. El sevillano llegó a un acuerdo con el club y recibió la carta de libertad. Y entonces apareció el Real Madrid.

Jugador blanco

El acuerdo entre Parra y el Real Madrid fue casi inmediato. El jueves 31 de agosto se convirtió en futbolista merengue, cuando faltaban poco más de 48 horas para que arrancara el campeonato 1989-90.

Obviamente, Parra no tuvo muchas oportunidades en aquel Real Madrid. En plena era de La Quinta del Buitre el bloque estaba más que consolidado. Los aficionados nos sabíamos de memoria la columna vertebral de aquel equipo que había ganado las últimas cuatro Ligas y que buscaba la quinta. Parra, como varios de los integrantes de la plantilla, adquirió un rol secundario de refuerzo y refresco.

No obstante, el jugador puso su granito de arena en la consecución del récord de goles que logró el Real Madrid en Liga aquella temporada 1989-90. El equipo alcanzó los 107 goles en Liga, marca que se mantuvo vigente durante 22 años hasta que fue superado por el Real Madrid de Mourinho que se alzó con la Liga 2011-12 estableciendo el nuevo récord en 121 dianas.

En la última jornada del campeonato liguero 89-90, el Real Madrid se midió al Oviedo con el objetivo de anotar el mayor número posible de goles. El equipo, que ya se había proclamado Campeón de Liga, contó con tres de los jugadores menos habituales en las alineaciones de John Toshack: Solana, Aldana y Parra. El que no se perdió el encuentro fue Hugo Sánchez, que deseaba alcanzar la marca de 38 goles del mítico delantero vasco Telmo Zarra.

Aquel 5 de mayo de 1990 el Madrid se impuso 5-2. Hugo Sánchez igualó a Zarra y el equipo dejó el citado récord de goles en 107. Parra anotó, en concreto, el gol número 103. Los ovetenses se habían adelantado 0-1 en el marcador y el sevillano se encargó de empatar el encuentro con el 1-1. Después llegaron dos goles de Hugo, el Oviedo recortó distancias, el mexicano completó el 'hat-trick' y Aldana cerró la goleada con el 5-2, el tanto 107 del Real Madrid.

En su primera temporada de blanco, Joaquín Parra disputó 15 encuentros oficiales y anotó un gol. En su siguiente campaña, 1990-91, sin embargo, jugó muy poco. Participó en dos partidos de Liga y tres de Copa de Europa. En total, Parra disputó veinte partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid. Durante su estancia en el club, el Madrid ganó una Liga y una Supercopa.

Tras dejar el Real Madrid, Parra probó suerte en el fútbol húngaro y después regresó a España para colgar las botas en las filas del Écija, en la campaña 1992-93.  

Siempre he dicho que guardo el mayor de los respetos por todos los jugadores que han vestido la camiseta del Real Madrid, ya sean grandes leyendas o futbolistas con un menor peso histórico pero que con su trabajo y su esfuerzo han defendido el escudo madridista. Por esa razón, hoy quería tener un recuerdo, con todo mi cariño, para Antonio Joaquín Parra Fernández. Él también protagonizó sus propias 'Historias del Real Madrid'.