martes, 30 de junio de 2015

RECORDANDO ITALIA 90

Se cumplen veinticinco años del Mundial celebrado en el país transalpino

Hace un cuarto de siglo, la atención de los aficionados al fútbol estaba puesta en lo que sucedía en Italia. En aquel verano de hace veinticinco años se celebró el Mundial de 1990. Mi primer Mundial. El que más disfruté fue el de Estados Unidos en 1994, pero el primero que realmente vi fue el de Italia, puesto que en el de México 86 los partidos eran de noche y mis padres no me dejaban verlos. De España 82 no conservo recuerdos futbolísticos. Pero el de Italia, con horario europeo, lo pude ver en directo, por lo que siempre lo recordaré como mi primera Copa del Mundo.

Mi primera Copa del Mundo, por cierto, cuya mascota era... Pffff... ¿Cómo clasificarla? ¡Pues inclasificable! ¿Qué era aquello? Se trataba de una especie de muñeco del ahorcado hecho con pequeñas banderas italianas y una cabeza de balón. No he visto mascota más fea en mi vida... Y, siendo un niño, estas cosas te dejan marcado. Aún tengo guardadas cintas de vídeo VHS de aquel verano de 1990 de la marca JVC. La compañía nipona debía de ser sponsor oficial del Mundial, porque las cajas aparecían con el logotipo de aquel engendro que respondía al nombre de Ciao y que parecía cualquier cosa menos una mascota. Horrible, de verdad.

Por lo demás, recuerdo que fue un Mundial muy criticado por el nivel de juego ofrecido. La verdad es que a mí todavía se me escapaban un poco aquellos análisis tácticos y técnicos de periodistas y comentaristas. Pero sí que es verdad que fue un campeonato en el que se tuvo que recurrir a prórrogas y penaltis para resolver duelos en bastantes ocasiones.

El pichichi de aquel Mundial fue el italiano Schillaci, al que se le conocía como 'Totó'. Aquel sería su mayor logro como internacional, aunque no lo recuerdo como un jugador especialmente brillante. De hecho, aquel verano en mi cuadrilla le llamábamos 'Tonto', simplemente porque nos hacía gracia el paralelismo entre las dos palabras. No teníamos absolutamente nada en contra de aquel jugador, que conste. De hecho, ninguno sabíamos de su existencia hasta aquel Mundial. Así, el 'Totó' Schillaci pasó a ser el 'Tonto' Schillaci y cuando alguno de nosotros fallaba un gol claro le llamábamos 'Tonto'. Aquello no tenía ningún sentido, porque estábamos refiriéndonos al pichichi. En fin. Cosas de críos...

Italia 1990

La cita de Italia arrancó el viernes 8 de junio de 1990 y recuerdo perfectamente estar viendo en casa con mi padre el partido inaugural. Argentina, vigente campeona tras el triunfo en México cuatro años antes, se medía a Camerún, que fue una de las sorpresas de aquel Mundial. Los albicelestes eran los favoritos pero el combinado africano dio la sorpresa y se impuso 0-1. Recuerdo que justo antes de que arrancara el choque, la televisión mostró un plano en el que se veía a Diego Armando Maradona dando toques de balón antes del saque inicial. El astro argentino se golpeó la cara con la pelota y yo me eché a reír. Quizás aquello fue un presagio de lo que sería aquel primer partido del Mundial. El caso es que Camerún dio la sorpresa y ganó al Campeón del Mundo.

No sé por qué razón, pero los cameruneses se ganaron mis simpatías aquel día. Y lo más curioso es que a mi padre le pasó lo mismo. Era extraño. Mi padre, del Barcelona, y yo, del Real Madrid, apoyando a un mismo equipo de fútbol. Sí, también apoyábamos a nuestra Selección. Aunque con matices... Mañana le dedicaré una entrada exclusiva al papel de España en Italia 90 y ahí explicaré eso con más detalle.

Pues sí. Camerún ganó a Argentina. Aunque los argentinos consiguieron llegar a la Final del Mundial, que se celebró el domingo 8 de julio de 1990. Se midieron a Alemania, repitiéndose por tanto la Final de cuatro años antes en México. Los alemanes se tomaron la revancha en aquella ocasión y salieron del Olímpico de Roma con la Copa del Mundo debajo del brazo gracias a un gol anotado por Andreas Brehme desde el punto de penalti.

Camerún, por su parte, superó la Fase de Grupos en primera posición, por delante de Rumanía y de Argentina, que pasó como tercera de grupo. La Unión Soviética quedó fuera del Mundial al terminar última de aquel Grupo B. Los de la URSS sólo ganaron un partido, precisamente frente a Camerún. Y de goleada, además. Pero perdieron los otros dos encuentros frente a rumanos y argentinos. Los cameruneses, por su parte, hicieron lo contrario. Ganaron a Argentina y Rumanía y se convertían en una de las revelaciones, por no decir la gran revelación.

Su estrella, un tal Roger Milla que ya había jugado el Mundial de España en 1982, tenía por aquel entonces 38 años... ¡como mínimo! Eso era lo que decía mi padre, que me trataba de explicar que algunos jugadores africanos en realidad tenían más edad de la que indicaban los documentos oficiales puesto que podían haber sido registrados tiempo después de haber nacido. Esto no lo decía en sentido peyorativo, ni mucho menos. Al revés. Le daba mucho más mérito a lo que hacían Milla y sus compañeros. ¡De hecho, recuerdo que mi padre y yo nos hicimos hinchas acérrimos de Milla

Camerún, cuyo portero era el españolista Thomas N'Kono, se plantó en octavos de final para medirse a Colombia en un partido que finalizó su tiempo reglamentario sin goles, por lo que hubo que recurrir a la prórroga. Y en aquella prórroga, ¿quién apareció? Pues sí, ¡Roger Milla! El particular héroe de mi casa anotó dos goles en el tiempo extra para que los cameruneses pusieran rumbo a cuartos de final. Los colombianos recortaron distancias en la recta final del encuentro, pero el triunfo y el pase fue para los africanos.

España no superó los octavos al caer con Yugoslavia, así que tocaba seguir animando a los cameruneses. Sin embargo, el sueño se terminó en aquella ronda. Camerún se midió a Inglaterra el domingo 1 de julio en un encuentro que también requirió de la prórroga para conocer su desenlace. ¡Mañana se cumplen 25 años de aquel duelo! Los africanos habían remontado un 0-1 para ir ganando 2-1 en la recta final. Pero un gol de Lineker desde el punto de penalti supuso el 2-2. Tras reanudarse el partido en el tiempo extra, otro penalti de los ingleses que volvió a transformar Lineker significó el 2-3 y el adiós de Camerún de Italia 1990. Aquel partido no llegué a verlo en directo. Llegué a casa tras jugar en la calle con los amigos y lo primero que hice fue preguntar a mi padre qué había hecho Camerún. Aún recuerdo perfectamente el mazazo que me llevé cuando me contó que les habían eliminado los ingleses en la prórroga y de penalti.

Sí. Estábamos ya de vacaciones en el colegio y pasábamos mucho tiempo en la calle jugando al fútbol. Qué nostalgia siento cuando recuerdo aquellos años... Aquellos largos veranos sin preocupaciones, sin deberes, y plagados de amigos, juegos y balones... La calle y el patio del Parvulario del barrio fueron testigo mudo de tantos y tantos partidos emulando a nuestros futbolistas favoritos... ¡Y alguno también emulaba al 'Tonto' Schillaci, para divertimento del resto, claro! Saltábamos una valla metálica para acceder al patio del Parvulario y allí nos tirábamos horas dándole patadas al balón. Aquel verano de 1990 fue muy futbolero, sin duda...

Precisamente por pasar tanto tiempo en la calle no podía ver todos los partidos que echaban por la televisión. Por eso siempre digo que Italia 90 fue mi primer Mundial pero que el que más seguí y disfruté fue el de Estados Unidos. En el de 1994 ya me tragué todo lo que echaron por la tele. En el de Italia, pese a que los horarios me lo permitían, vi unos cuantos partidos en directo, pero no todos. ¡Había que repartir el fútbol por la tele con el de la calle con los amigos!

Aún así, por supuesto, seguía los resúmenes, programaciones especiales, las noticias de informativos y telediarios... y estaba al tanto de todos los resultados por mediación de mi padre. Le preguntaba por partidos, jugadores, goleadores... Había muchos futbolistas que jugaban en la Liga española o que habían pasado por España, por lo que los chavales de la época estábamos al tanto de todos los futbolistas que estaban compitiendo en Italia. Y sin internet ni nada... ¡Benditos álbumes de cromos! ¡La cantidad de información que nos proporcionaban y la cultura balompédica que adquiríamos con ellos!

Madridistas en Italia

Por supuesto, en mi caso particular, siempre tenía un interés especial por saber qué hacían madridistas y ex madridistas. En aquellos tiempos en los que sólo podía haber tres extranjeros por plantilla los representantes del Madrid en Italia 90 fueron los de la Selección española y el argentino Oscar Ruggeri, que aquel mismo verano acabaría abandonando el Club. Bernd Schuster había renunciado a la Die Mannschaft años atrás y Hugo Sánchez no pudo estar presente debido a una sanción administrativa que supuso la ausencia por castigo de México.

Lo que sí que hubo en Italia 90 fueron muchos futbolistas que acabarían vistiendo la camiseta del Real Madrid. Algunos, como el rumano Hagi o el yugoslavo Predrag Spasić lo harían, además, justo en aquel verano del 90. Otros lo harían más tarde, como el brasileño Ricardo Rocha, que llegó al Madrid en la temporada 1991-92. El colombiano Freddy Rincón jugó una campaña en el Madrid, la 1995-96. Entre los campeones de Italia 1990 se encontraba el guardameta Bodo Illgner que en la temporada 1996-97 acabaría recalando en el Real Madrid. Y no está de más citar en este capítulo a Carlo Ancelotti. El ya ex técnico merengue disputó aquel Mundial como jugador de la Selección de Italia

Y dejo para el final al conjunto de Yugoslavia. Además de Spasić, en aquel equipo estaban convocados Robert Prosinecki, Davor Suker y Robert Jarni. En total, cuatro de los integrantes de aquel combinado yugoslavo pasaron por el Santiago Bernabéu a lo largo de la década de los noventa. Aquel sería, además, el último Mundial para Yugoslavia, que meses después iniciaría un dramático proceso de desintegración que derivó en terribles conflictos armados.  

El caso Valdano 

Durante los meses previos al Mundial se especuló con la posibilidad de la vuelta a los terrenos de juego de Jorge Valdano, que había colgado las botas al finalizar la temporada 1987-88. Valdano llegó a entrenar con un equipo de las categorías inferiores del Real Madrid para tratar de volver a ponerse en forma y trabajó con la selección argentina durante la fase de preparación para el Mundial. Supongo que el técnico Carlos Bilardo quería contar con jugadores que habían sido importantes en el conjunto que se había proclamado campeón en 1986. Al final, sin embargo, la cosa no fructificó. Valdano se quedó a las puertas y unas semanas antes de arrancar la competición Bilardo le comunicó que quedaba fuera de la lista definitiva. No estuvo en el Mundial de Italia, pero como anécdota puedo comentar que en el álbum de cromos de Panini de Italia 90... ¡el cromo de Valdano fue editado como jugador de la selección argentina!

Por parte de la Selección Española, la presencia de madridistas fue bastante numerosa. Chendo, Sanchís, Hierro, Martín Vázquez, Míchel y Butragueño figuraban en la nómina de seleccionados. Junto a ellos había también varios futbolistas que acabarían recalando en el Madrid como Villarroya, Alkorta y Quique Sánchez Flores. Y también había dos ex madridistas. Ambos canteranos, además, el guardameta José Manuel Ochotorena y Miguel Pardeza.

Mañana, como ya he apuntado, hablaré de todos ellos en una entrada exclusiva sobre la participación española en aquel Mundial de hace veinticinco años.

sábado, 27 de junio de 2015

BALANCE DE LA TEMPORADA 2014-15

La Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes, títulos de una temporada que fue de más a menos

El mes de junio se nos va y llega la hora de hacer balance a la temporada 2014-15. Una temporada que empezó muy bien y que no acabó tan bien como nos hubiera gustado.

Hace semanas que los jugadores del equipo de fútbol están ya de vacaciones, concretamente desde que finalizó la Liga. Sin embargo, soy de los que opina que la temporada, realmente, termina al finalizar el mes de junio. El 30 de junio es la fecha en la tradicionalmente, expiran los contratos de los futbolistas. Así pues, el 1 de julio es la fecha en la que considero que se inicia, extraoficialmente, la temporada 2015-16. Oficialmente comenzará el día en el que arranque la pretemporada del equipo, que este año dará su pistoletazo de salida el 10 de julio.

La campaña tuvo claramente dos partes bien diferenciadas, una hasta diciembre y otra después de diciembre. En la primera, el equipo cosechó elogios y buenos resultados. Ganó la Supercopa de Europa y en Liga, pese a un par de resultados adversos durante los primeros compases, se enderezó el rumbo y se inició el camino de un récord de victorias que se prolongó hasta finalizar el año 2014. En total, 22 triunfos consecutivos contando todas las competiciones oficiales. El último de ellos, por cierto, nos permitió  coronarnos Campeones del Mundo en Marruecos

Las cosas se torcieron con la llegada del 2015. Comenzaron los tropiezos y el equipo pegó un bajón físico y de juego. El Madrid se proclamó Campeón de Invierno pero las cosas ya no marchaban bien.

La lesión de Modric acabó notándose en exceso. Las rotaciones brillaron por su ausencia desde el inicio de campaña y en ese puntos las miradas se centraron sobre el entrenador Carlo Ancelotti. En el mes de marzo los rumores del cese del entrenador estaban a la orden del día. Ya dejé aquí mi postura al respecto. Nunca he sido partidario de ceses mediada una temporada. Reconozco, sin embargo, que el italiano no hizo bien las cosas esta temporada y eso le ha terminado costando el puesto pese a que tenía todavía un año más de contrato.

En la Copa del Rey nos echó el Atlético de Madrid y en la Liga tiramos por la borda nuestro colchón de puntos para situarnos por detrás del Barcelona. Teníamos el golaveraje particular a favor con los de Luis Enrique. Pero empates como el del Villarreal y derrotas como la de San Mamés nos acabarían costando un título que muchos, con muy mal criterio, daban por ganado en diciembre.

En la Champions las cosas tampoco acabaron bien. Logramos eliminar al Atlético de Madrid en cuartos. Los colchoneros parecían habernos tomado la medida y no habíamos sido capaces de vencerles a lo largo de los muchos encuentros en los que nos cruzamos este ejercicio 2014-15. Nos ganaron la Supercopa de España, nos ganaron los dos partidos de Liga, nos echaron de la Copa... Sin embargo, en Champions League conseguimos tomarnos la revancha eliminando a los de Simeone en una noche que el mexicano Chicharito guardará en el recuerdo. Su particular 'historia' en el Real Madrid.

Sin embargo, todo fue un nadar para morir en la orilla. En semifinales caímos con la Juventus en una eliminatoria que me dejó muy mal sabor de boca. los italianos no me parecieron nada del otro mundo y no demostraron ser mejor que nosotros. El problema fue que el Real Madrid no dio la talla y no demostró que era mejor equipo que la Juve. Especialmente decepcionante fue el partido de Italia, con una horrorosa actuación de Sergio Ramos... ¡en el centro del campo! Y un penalti que... En fin. En el encuentro de vuelta, en el Bernabéu, llegamos a tener la clasificación para la Final en las manos. Aquel remate a bocajarro de James... Si llega a entrar aquel balón...

Dos títulos

En definitiva, la temporada 2014-15 se ha saldado con dos títulos: Supercopa de Europa y Mundial de Clubes. Por supuesto que no son los dos títulos que más ilusión nos harían a los seguidores madridistas. Pero son dos títulos. Cuando los ganan otros clubes sí que tienen reconocimiento. Sin embargo, tengo la sensación de que si es el Madrid el que se hace con ellos tienden a ser menospreciados. ¿Títulos menores? Evidentemente, si los comparamos con la Liga y la Champions League, claro que son títulos menores. Pero de ahí a leer y escuchar que el Real Madrid ha tenido un 'año en blanco'...

Toda la vida se han contabilizado los logros de un equipo de fútbol atendiendo a la temporada que se inicia en verano y que concluye con el fin de las diferentes competiciones oficiales. Ahora, parece que sólo se contabilizan los años naturales. Hombre, si nos ceñimos a ese modo de ver las cosas, 2015 va a ser un año en blanco, está claro. La realidad es la realidad. Pero es que la temporada 2014-15 no ha terminado 'en blanco'. No sé por qué se empeñan ciertos medios de comunicación en verlo así.

JUGADORES UTILIZADOS
Durante la campaña 2014-15 han jugado con el Real Madrid al menos un partido oficial 29 futbolistas.

CANTERANOS DEBUTANTES
Se han estrenado con el primer equipo los jugadores Álvaro Medrán, Raúl De Tomás, Javi Muñoz y Martin Ødegaard, el jugador más joven de la historia en vestir la camiseta blanca.

LA SORPRESA: James.
Reconozco que yo era de los escépticos que pensaba que su fichaje respondía a un mero encaprichamiento de Florentino Pérez por una de las estrellas del Mundial 2014 celebrado el año pasado. Sin embargo, el colombiano me demostró que estaba equivocado. El futbolista ha realizado una gran campaña aportando goles y trabajo al equipo. Ha estado entre los mejores sin ninguna duda.

EL MEJOR: Cristiano Ronaldo.
Otro año más. El portugués, para mí, sigue siendo pieza fundamental en el equipo, el martillo pilón en ataque. Superó sus propios registros y está a punto de convertirse en el jugador más realizador de la historia del Real Madrid. Su rendimiento fue paralelo al del equipo. Empezó como un cohete firmando el mejor arranque goleador de un jugador en la historia de la Liga. Recibió su tercer Balón de Oro reconociendo su extraordinario año 2014.

Sin embargo, a partir de enero se redujo su número de goles para volver a aparecer en el tramo final de Liga. Pichichi con 48 goles, la marca más alta de la historia para un madridista, y de nuevo Bota de Oro, la cuarta de su carrera profesional.

Sinceramente, no entiendo a los críticos que han surgido este año entre los propios aficionados madridistas y que verían con buenos ojos la salida del Madrid del jugador luso. Probablemente no volvamos a ver un goleador igual en el Real Madrid.

SECCIÓN DE BALONCESTO
Mención especial para la Sección de Baloncesto, que ha firmado una campaña de Matrícula de Honor, devolviéndonos la Copa de Europa veinte años después y firmando un póquer de títulos que nos ha  llenado de orgullo a los madridistas.

Bueno. Pues así han ido las cosas esta temporada 2014-15. Otra temporada más para el recuerdo, con sus cosas buenas y con sus cosas malas. El tiempo no nos concede tregua. En el horizonte, la próxima campaña 2015-16. Sin darnos cuenta estaremos otra vez siguiendo al equipo, viendo partidos, disfrutando, sufriendo, animando... Ojalá la próxima campaña nos traiga muchos triunfos y muchas alegrías. Si no pasa nada malo, aquí estaré para contarlo y, sobre todo, para echar la vista atrás y traer viejos recuerdos relacionados con el Real Madrid. 'Historias del Real Madrid'.

viernes, 26 de junio de 2015

POKER HISTÓRICO DE TÍTULOS

La sección de baloncesto del Real Madrid conquistó todas las competiciones disputadas en la recién concluida campaña

La temporada 2014-15 ya es historia. Perdón, Historia. Con mayúsculas. Acaba de finalizar la mejor campaña que ha realizado la sección de baloncesto del Real Madrid desde su creación, en el año 1931. Supercopa, Copa del Rey, Euroliga y Liga. Hemos ganado todas las competiciones en las que hemos participado. Cuatro de cuatro. Es la primera vez que se consigue algo así.

“Estoy muy contento por ganar los cuatro títulos del año, no se había conseguido nunca. Para nosotros es muy importante entrar en la historia del club”, confesó Felipe Reyes en declaraciones recogidas en la web oficial del club.

Con el poker rubricado tras conquistar su Liga número 32, el Madrid de Pablo Laso supera al que ganó el triplete de Copa de Europa, Liga y Copa en las temporadas 1964-65 y 1973-74 con Pedro Ferrándiz en el banquillo.

Andrés Nocioni, Rudy Fernández, Sergio Rodríguez, Sergio Llul, Felipe Reyes, Jaycee Carroll, Gustavo Ayón, Ioannis Bourousis, Kelvin K.C. Rivers, Jonas Mačiulis, Salah Mejri, Facundo Campazzo y Marcus Slaughter ya forman parte de la leyenda blanca al ser los integrantes de una plantilla que ha alcanzado las cotas más altas de una sección que nos ha aportado tantos títulos y trofeos a las vitrinas del Club.

Números de la campaña

En total, la escuadra de Pablo Laso ha disputado un total de 78 encuentros oficiales esta temporada 2014-15, de los que ha ganado un total de 64. El primer título llegó con la Supercopa, en la que nos impusimos en los dos choques disputados. En la Copa del Rey fueron tres los partidos, solventados con un pleno de tres triunfos. En la Euroliga fueron treinta los partidos jugados de los que 24 acabaron con victoria del Madrid, incluyendo la gran Final frente al Olympiacos.

En la recién concluida Liga ACB, de los 34 partidos jugados en la fase regular el Real Madrid ganó 27, concluyendo en primera posición de la tabla. En los playoffs se han jugado nueve encuentros venciendo en ocho y cediendo una sola derrota. En los encuentros decisivos por el título, el conjunto blanco se deshizo del Barcelona con un rotundo 3-0, algo que no sucedía desde la temporada 1993-94, en la que el Real Madrid también ganó la Liga al Barcelona y cerró el título en el tercer encuentro y en casa de su máximo rival. Como este año.

Cada título ha tenido su propia historia. Seguramente, el que más ilusión nos ha hecho, sin desmerecer ninguno de los otros tres, por supuesto, ha sido el de la Novena Copa de Europa. La Euroliga que nos adjudicamos en Madrid llegó veinte años después del último triunfo en la competición.

Pero no cabe duda de que ganar la Liga de la forma en la que se ha ganado también ha sido algo que recordaremos con el paso de los años. Ha sido la guinda del pastel. La 'corona' para una temporada de ensueño en la que han brillado también las categorías inferiores de la sección de baloncesto.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiero transmitir mi más sincero reconocimiento y mi enhorabuena a Pablo Laso, a todos los jugadores, a los integrantes del cuerpo técnico y a todos los ayudantes de la sección. ¡Muchísimas gracias, Campeones!

jueves, 25 de junio de 2015

CAMPEONES DE LIGA EN BALONCESTO

El Real Madrid vence en el Palau y conquista el cuarto título de una temporada histórica

El Real Madrid se proclamó ayer Campeón de Liga tras ganar al Barcelona en el tercer encuentro de la Final ACB disputado en el Palau. 85-90 para el conjunto de Pablo Laso, que resolvió el playoff con un contundente 3-0 que no deja lugar a dudas sobre qué equipo ha sido el mejor de la temporada. Todo a la primera para barrer en todos los títulos y firmar una temporada para la leyenda.

Frente a un Barcelona en el que brilló Ante Tomić, ex jugador nuestro, por cierto, los nuestros desplegaron un brillante y efectivo juego de equipo en el que todos, titulares y suplentes, aportaron lo mejor de sí mismos para conseguir el triunfo. 17-31 de parcial llegó a tener el Madrid en los primeros capítulos de un encuentro cuyo marcador reflejaba al descanso un 34-48 que hacía presagiar un feliz desenlace para la contienda.


No iba a ser fácil, en cualquier caso. Los anfitriones reaccionaron tras el ecuador y vivieron sus mejores minutos, llegando a remontar para ponerse por delante en el marcador 67-62. Cinco abajo para el Madrid. Los de Laso, superado ese bache, volvieron a tomar las riendas del encuentro y en el cuarto periodo volvió a verse al mejor Madrid con un decisivo Jaycee Carroll.

A falta de un minuto para el final, el Madrid ganaba 81-86, pero Sergio Rodríguez falló un triple y el Barcelona, por mediación de Tomić, se puso a tres del Madrid. Balón para los blancos y al límite de la posesión Carroll anotaba una canasta que volvía a ponernos cinco por delante 83-88. Los azulgranas fallaron un triple pero lograron canasta de dos puntos para colocar un 85-88 a falta de nueve segundos. Falta sobre el Madrid. Dos tiros libres que anotó Sergio Llull fueron los últimos dos puntos del encuentro y de la serie final. 85-90. Una pérdida de balón local dejaba todo en bandeja para los de Pablo Laso, que agotaron los seis segundos que restaban de choque para terminar levantando los brazos. ¡Victoria, 3-0 y Campeones de Liga!

Los jugadores celebraron por todo lo alto el triunfo y recibieron allí mismo, en el Palau, el trofeo de Campeones de la Liga ACB 2014-15. Por cierto, que tomen nota y aprendan los dirigentes del fútbol español. Al campeón hay que darle la copa o el trofeo el mismo día que se proclama campeón de la competición, sea donde sea. Que estamos en el Siglo XXI. No es tan complicado. La entrega, por cierto, nos dejó una imagen inolvidable ya para la historia, la de los jugadores y cuerpo técnico posando con el trofeo de campeones en medio de la pista del Palau, sobre el escudo de nuestro máximo rival. 

La fiesta siguió en los vestuarios, donde Sergio Llull volvió a regalarnos a los aficionados un precioso selfie, cuarto de la temporada, con todos los integrantes del plantel posando para la cámara de su móvil.

Hoy han seguido las celebraciones con la visita a las instituciones. El Ayuntamiento y la sede de la Comunidad de Madrid fueron testigos del más que merecido homenaje a los hombres que han mantenido por todo lo alto el orgullo de la entidad esta temporada 2014-15. ¡Muchas gracias, Campeones!

Liga número 32

Se trata del trigesimosegundo título de Liga para la sección de baloncesto del Real Madrid. Curiosamente, las dos secciones del Club suman así el mismo número de triunfos en el campeonato doméstico de la regularidad. 

2014-15 Real Madrid
2013-14 Barcelona
2012-13 Real Madrid
2011-12 Barcelona
2010-11 Barcelona
2009-10 Caja Laboral
2008-09 Barcelona
2007-08 Tau
2006-07 Real Madrid
2005-06 Unicaja
2004-05 Real Madrid
2003-04 Barcelona
2002-03 Barcelona
2001-02 Tau
2000-01 Barcelona
1999-00 Real Madrid
1998-99 Barcelona
1997-98 TDK Manresa
1996-97 Barcelona
1995-96 Barcelona
1994-95 Barcelona
1993-94 Real Madrid
1992-93 Real Madrid
1991-92 Joventut
1990-91 Joventut
1989-90 Barcelona
1988-89 Barcelona
1987-88 Barcelona
1986-87 Barcelona
1985-86 Real Madrid
1984-85 Real Madrid
1983-84 Real Madrid

Antes de ser ACB:

1982-83 Barcelona
1981-82 Real Madrid
1980-81 Barcelona
1979-80 Real Madrid
1978-79 Real Madrid
1977-78 Joventut
1976-77 Real Madrid
1975-76 Real Madrid
1974-75 Real Madrid
1973-74 Real Madrid
1972-73 Real Madrid
1971-72 Real Madrid
1970-71 Real Madrid
1969-70 Real Madrid
1968-69 Real Madrid
1967-68 Real Madrid 
1966-67 Joventut
1965-66 Real Madrid
1964-65 Real Madrid
1963-64 Real Madrid
1962-63 Real Madrid
1961-62 Real Madrid
1960-61 Real Madrid
1959-60 Real Madrid
1958-59 Barcelona
1957-58 Real Madrid
1956-57 Real Madrid

domingo, 21 de junio de 2015

KHEDIRA Y EL GOL 108

El alemán anotó el gol con el que se superaba un récord vigente durante 22 años

En la anterior entrada recordaba a Uli Stielike, un alemán que dejaba el Real Madrid hace treinta años. Hoy vuelvo a centrarme en otro alemán, aunque éste ha dejado el Bernabéu hace muy pocos días. Sami Khedira es nuevo jugador de la Juventus de Turín después de haber jugado con nosotros los últimos cinco años.

Siempre suelo decir que cada jugador que ha defendido el escudo del Real Madrid tiene mi respeto. Él también ha ayudado con su trabajo y su esfuerzo a hacer un club más grande y ha protagonizado sus propias 'historias del Real Madrid'. Si me tengo que quedar con una es con la de su gol en el Nou Camp en la temporada 2011-12, un tanto con el que ha pasado a formar parte de la Historia del Real Madrid.

Fue en la temporada 2011-12, la Liga de los Cien Puntos. El 21 de abril de 2012 el Real Madrid visitaba el Nou Camp para jugar frente al Barcelona el encuentro correspondiente a la trigésimo quinta jornada de Liga. Aquel día ganamos 1-2 y dejamos el campeonato encarrilado. Y el primer gol del partido lo anotó Khedira.

Era el minuto 16 de partido cuando Ángel Di María bota un saque de esquina para el Madrid. Pepe, que había subido al área azulgrana, conecta el balón de cabeza y lo baja al centro del área pequeña. El guardameta Valdés no atrapa el balón pero Puyol parecía tener la ventaja para proteger la pelota o tratar de despejarla. Sin embargo, el alemán Khedira está atento y pete la pierna para quitársela a Puyol y enviarla a la red por debajo de las extremidades del defensa rival. Era el 0-1 con el que nos marchamos al descanso. Ya en la segunda parte, el Barcelona empató con un gol del chileno Alexis. La alegría le duró poco a los locales, puesto que casi de inmediato el Madrid culminó una fantástica contra por mediación de Cristiano Ronaldo. Cómo olvidarnos de aquella celebración del portugués pidiendo calma con la mano... Era el gol del triunfo.

El gol 108

El tanto de Khedira fue un gol histórico. Era el gol número 108 del Madrid. Por primera vez en la historia de la Liga un equipo alcanzaba los 108 goles y aquel 21 de abril de 2012 se batía el anterior récord, también en poder del Real Madrid, que había permanecido vigente durante los anteriores 22 años. Sí. El récord de los 107 goles que había logrado la Quinta del Buitre en el año 1990. Al final de aquella Liga 2011-12, el conjunto blanco consiguió elevar el listón del récord hasta dejarlo en 121 tantos, que es la marca actual.

El centrocampista alemán tuvo el honor de anotar aquel histórico tanto por el que, sin duda, será recordado en el futuro cuando echemos la vista atrás para hablar de su paso por el Santiago Bernabéu.

Durante las cinco temporadas que ha vestido la camiseta del Real Madrid, Sami Khedira ha jugado un total de 160 partidos oficiales y ha marcado nueve goles. Puede presumir de haberlo ganado todo a nivel de clubes con nosotros. En su palmarés como jugador blanco hay una Liga, dos Copas del Rey, una Supercopa de España, una Champions League, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes. Durante su etapa blanca, además, ha tenido el privilegio de convertirse en Campeón del Mundo con su Selección en el Campeonato de Brasil celebrado el pasado año. Sin ninguna duda, no olvidará nunca el año 2014, en el que se hizo con todos los trofeos internacionales que podía disputar como jugador profesional.

Ahora, después de un lustro con nosotros, ha cambiado de aires. Es un jugador profesional, tomó la decisión de cambiar de aires y hay que respetarlo. Desde aquí, le deseo lo mejor del mundo en su nueva etapa. Siempre que no se cruce con el Real Madrid, por supuesto...

martes, 16 de junio de 2015

RECORDANDO A STIELIKE

Se cumplen tres décadas de la marcha del jugador alemán

Recordaba ayer el trigésimo aniversario de la consecución de la Copa de la Liga, título con el que se cerraba la temporada 1984-85. Mencionaba que aquel fue el último partido oficial con la camiseta del Real Madrid de Uli Stielike. En realidad, fueron varios de los jugadores que participaron en aquel partido del 15 de junio de 1985 los que disputaron sus últimos minutos vistiendo la camiseta blanca. Pero de eso escribiré en los próximos días. Hoy me quiero centrar en la figura del alemán, uno de los mejores futbolistas que han pasado por el Real Madrid a lo largo de su historia.

De Uli Stielike lo primero que me viene a la cabeza es que, de niño, me daba miedo. Y que lo confundía con Vicente Del Bosque en los cromos, como ya recordé en su día aquí en 'Historias del Real Madrid'. Ambos lucían bigote y en las fotos me transmitían la sensación de que estaban cabreados. Que tenían "genio", como decía yo de crío. Evidentemente, como descubrí ya de adulto, aquella imagen que me había creado de Vicente Del Bosque no tenía nada que ver con la realidad. Del salmantino no conservo recuerdos como jugador. Se retiró al concluir la temporada 1983-84, en la que participó ya poco.

Al que sí que recuerdo es a Stielike, aunque sólo de aquellos dos últimos años como futbolista del Real Madrid. Obviamente, por razones de edad, me perdí casi toda su carrera deportiva como jugador blanco, pero sí que le vi jugar en su etapa crepuscular. Había pasado del centro del campo a la defensa, como hombre libre. Seguramente por la dureza de aquel fútbol de los ochenta, por emplearse en una posición en la que se requería un juego expeditivo y por aquel bigote de señor mayor que llevaba, se trataba de un jugador que me despertaba... cierto temor. Además, en la tele hablaba con un acento muy raro... Sí... ¡Parecía un señor enfadado!

Cuento todo esto porque cuando en el año 2001 el diario As editó la magnífica enciclopedia blanca titulada 'Cien años del Real Madrid', el capítulo dedicado a Uli Stielike se abría con unas palabras de Santiago Bernabéu entrecomilladas: "Ese del bigote que tiene tan mala leche". ¡Menuda risa me entró leyendo aquello! ¡Qué razón tenía entonces yo de niño! 

Aquel titular hacía referencia al momento en el que Bernabéu puso el ojo sobre el entonces jugador del Borussia Mönchengladbach. Por lo visto, y según leo en la página 88 del tercer volumen de 'Cien años del Real Madrid' , Santiago Bernabéu había acudido a Alemania junto con Agustín Domínguez y Günter Netzer para ver en directo a un tal Wimmer como posible refuerzo para el Real Madrid. Sin embargo, en pleno partido, el presidente se interesó por saber quién era aquel jugador del bigote que tenía "tan mala leche". Bernabéu, hombre de fútbol que había sido jugador, entrenador y que llevaba 34 años como presidente, se decantó por aquel futbolista que le había llamado tanto la atención. Aquel fue el último gran fichaje de Don Santiago Bernabéu, que falleció un año más tarde.

Su trayectoria

Ulrich Stielike nació en la localidad de Ketsch, en Alemania Occidental, el 15 de noviembre de 1954. Comenzó a jugar en el SpVgg Ketsch antes de pasar al Borussia Mönchengladbach, equipo con el que llegó a ser campeón de la Bundesliga en las temporadas 1974-75, 1975-76 y 1976-77. También ganó la Copa de la UEFA 1974-75 y la Copa alemana en su primer ejercicio con el equipo, 1972-73.

Fue internacional con las categorías inferiores de Alemania y debutó con el combinado absoluto germano en 1975. Disputó 42 encuentros con la Selección de su país, con la que se proclamó Campeón de Europa en la Eurocopa de 1980 celebrada en Italia. Allí coincidió con otro alemán que jugaría años más tarde en el Madrid, Bernd Schuster. También fue Subcampeón del Mundo en España, en 1982. Anotó tres goles con la Die Mannschaft.

En el año 1977, con 23 años, se incorpora al Real Madrid tras un fichaje que comenzó a gestarse, tal y como ya ha quedado apuntado, con una visita del presidente Bernabéu a Alemania. Aquella primera campaña de Stielike en España, la 1977-78, fue la última de Santiago Bernabéu al frente del Club. Junto a él se incorporan Juan Gómez 'Juanito' y el argentino Enrique Wolff. También suben al primer equipo los canteranos Isidro, Sabido y Escribano.

Desde su llegada Uli Stielike se convierte en pieza indispensable del equipo. Las crónicas le describen como un centrocampista todoterreno, de gran físico, potencia y calidad. Si repasamos sus números podemos ver que en su primera campaña como merengue presenta unas notables cifras en el apartado ofensivo. Trece goles anotó en Liga el alemán, convirtiéndose en el segundo artillero del equipo sólo por detrás de Santillana y llegando a marcar tres goles más que Juanito, que hizo diez dianas. Stielike también vio puerta en la Copa, competición en la que hizo dos goles. Así las cosas, el centrocampista jugó un total de 31 partidos oficiales y marcó quince goles en su primera campaña en nuestro país. Una vez más, Santiago Bernabéu había acertado con su buen criterio.

Stielike era un jugador carismático y se ganó muy rápido el cariño del público del Bernabéu. Pese a que llegó a labrarse cierta fama como jugador propenso a las lesiones, lo cierto es que fue un futbolista muy regular que no bajó de los treinta partidos por temporada en ninguna de las ocho campañas que llevó nuestra camiseta. 

Se le conoció con el sobrenombre de 'Panzer', tanque en alemán, lo que ofrece una imagen muy gráfica del tipo de jugador que era. La revista Don Balón le nombró mejor jugador extranjero de la Liga cuatro campañas consecutivas entre 1977-78 y 1980-81. Sus tres primeras temporadas en España se saldaron con tres títulos de Liga y una Copa, la cosechada frente al Castilla en aquel famoso partido del 4 de junio de 1980 entre el equipo blanco y su filial. 

Aquel mismo mes de junio, Stielike se proclamó Campeón de Europa con su selecciónen Italia. Uli fue titular en la Final del campeonato frente a Bélgica. Sin duda, 1980 fue un gran año en su trayectoria deportiva al ganar Liga, Copa y Eurocopa.

En la campaña siguiente, 1980-81, el Real Madrid disputó la Final de la Copa de Europa en París frente al Liverpool. Stielike y Cunningham fueron los dos jugadores extranjeros que alineó Vujadin Boškov el 27 de mayo de 1981. El partido concluyó con triunfo de los ingleses. La Séptima se iba a hacer esperar aún muchos años. Para Uli Stielike fue la segunda Final de Copa de Europa perdida. Y, además, frente al mismo rival. En 1977, justo antes de llegar al Madrid, el alemán disputó la Final de la edición 1976-77 con el Borussia Mönchengladbach frente al Liverpool en el Estadio Olímpico de Roma. Entonces ganaron los Reds 3-1.

En la temporada 1981-82 el Real Madrid se proclamó Campeón de Copa del Rey. Era el segundo título copero del alemán. Pero aquellos primeros años de los ochenta no fueron muy benévolos para la entidad en cuanto a títulos. La temporada 1982-83 es la que se conoce como la de los cinco subcampeonatos. No hace falta explicar por qué. El equipo quedó segundo en todas las competiciones, incluyendo la Final de la Recopa frente al Aberdeen escocés en Goteborg

Las dos últimas temporadas de Stielike en el Real Madrid, 1983-84 y 1984-85, son las que ya empiezo a recordar por mí mismo. Las del señor del bigote que me daba tanto miedo y que hablaba tan raro, como si estuviese cabreado. Normal... ¡Tenía acento alemán! Pero claro, qué iba a saber yo por aquel entonces... Desde luego, lo de los bigotes de los jugadores en los cromos fue algo que se me quedó grabado a fuego en la memoria de niño. Y en el Madrid había varios, además... Stielike, Del Bosque, Miguel Ángel, García Remón, San José... Mención a parte merecía el gaditano Juan José, con aquellas barbas y aquellas melenas... Pero los que realmente me daban miedo eran los del bigote. Sobre todo Vicente y Uli.

Por aquella época, Stielike terminó retrasando su posición sobre el campo. Del dorsal 10 había pasado a llevar habitualmente el 4. De centrocampista había pasado a jugar de líbero, que es como yo le recuerdo. Jugando atrás. Obviamente, ya no se prodigaba tanto en ataque y su número de goles descendió en comparación con los de sus primeras campañas en el Bernabéu. De hecho, su última temporada, 1984-85, fue la única en la que no consiguió anotar ningún gol en Liga. Sólo anotó un tanto en aquella campaña. Y lo hizo en su último partido, en el de la vuelta de la Final de la Copa de la Liga, el partido que recordaba ayer.

En su último ejercicio 1984-85, además, consiguió quitarse la espina de las finales europeas perdidas al adjudicarse la Copa de la UEFA, al igual que los compañeros que junto a él habían vivido las noches de París en el 81 y Goteborg en el 83.

En mayo de 1985, mientras el Real Madrid gestaba esos triunfos en la UEFA y la Copa de la Liga, se produjo el relevo en la presidencia del Club. Ramón Mendoza recogía el testigo de Luis de Carlos y preparaba cambios para la primera plantilla. Por aquel entonces, no lo olvidemos, sólo podían jugar dos extranjeros por equipo. Valdano y Stielike eran entonces quienes ocupaban aquellas dos plazas. Pero se rumoreaba que podía llegar un mexicano... 

Por aquella época, además, el Real Madrid solía seguir el criterio de renovar a los jugadores que superaban la treintena de año en año. Stielike tenía 30 y cumpliría 31 en noviembre de aquel 1985. Durante las negociaciones, Mendoza ofrecía un año de contrato a Stielike para seguir en el Club. El jugador pedía dos y tenía una oferta sobre la mesa de un club suizo, el Neuchâtel Xamax, por cuatro años. No hubo acuerdo y Stielike comunicó a los directivos del Madrid que, finalizado su contrato, dejaría el Madrid para aceptar la oferta que llegaba desde Suiza

El partido de vuelta de la Final de la Copa de la Liga era, por tanto, la última oportunidad de ver a Stielike con la camiseta del Real Madrid. No pudo tener mejor despedida. Anotó uno de los dos goles y alzó un trofeo, el último que levantó como jugador blanco. Finalizado el choque, sus compañeros le elevaron a hombros para recibir una calurosa despedida por parte de un público entregado que le había adoptado como uno de sus ídolos más queridos. Jugador entregado y de raza, se había ganado el corazón de los aficionados madridistas, que no aceptaron de buen grado la marcha del futbolista.

Después del Madrid
 
Tras salir del Real Madrid en aquel verano de 1985 recaló finalmente en el fútbol suizo. Jugó tres temporadas más al fútbol en las filas del Neuchâtel. Y el destino muchas veces es tan caprichoso que Stielike se tuvo que enfrentar a sus ex compañeros en la Copa de la UEFA de la temporada 1985-86

Fue en los cuartos de final de la competición. El miércoles 5 de marzo de 1986 Stielike volvía a jugar en el Santiago Bernabéu en un encuentro que no tuvo nada de agradable. Tuvo varios rifirrafes con Juanito, que llegó a escupirle en la cara al alemán. Stielike, por su parte, realizó una tremenda entrada sobre el malagueño minutos después del incidente. Los dos jugadores, que curiosamente habían llegado al Real Madrid el mismo año, 1977, nunca llegaron a tener una buena sintonía y se comenta que durante los dos últimos años que compartieron vestuario, entre 1983 y 1985, dejaron de hablarse. 

Según confesó públicamente el propio Uli Stielike, ambos hicieron las paces años después. Y sabiendo como sabemos todos cómo era Juanito, seguro que fue así.

El Real Madrid eliminó al Neuchâtel en aquella eliminatoria europea y los caminos del Real Madrid y de Stielike no volvieron a coincidir. Con los suizos, ganó dos Ligas, los campeonatos de la Swiss Super League 1986-87 y 1987-88. Con el conjunto suizo no pudo llegar a cumplir las cuatro temporadas que tenía firmadas. Ya en el tramo final de la campaña 1987-88 su rodilla derecha le estaba dando muchos problemas. A estos impedimentos físicos se le añadió una dura tragedia familiar. A uno de sus tres hijos pequeños se le detectó un cáncer y, como es lógico, el fútbol pasó a un segundo plano.

En el año 1989 se le tributó un homenaje a modo de despedida para poner punto y final a su carrera como jugador. Allí mismo, en Suiza, inició su carrera como entrenador al frente de la Selección del país helvético. También dirigió al club en el que jugó, el Neuchâtel Xamax. Después pasó por el SV Waldhof Mannheim y dirigió durante unos meses al Almería, en España, en el año 1996. Durante ocho años trabajó con las categorías inferiores de la Selección de Alemania, posteriormente fue seleccionador de Costa de Marfil, dirigió otra vez en Suiza, en Catar, y desde 2014 es el seleccionador de Corea del Sur. 

Epílogo 

Ahora que se acaban de cumplir treinta años de su último partido como jugador del Madrid, me parecía un buen momento para repasar su trayectoria profesional. Sin duda, se trata de uno de los futbolistas más recordados de la historia del club. En total, Uli Stielike jugó ocho temporadas en el Real Madrid en las que disputó un total de 308 partidos oficiales y anotó cincuenta goles. Como jugador blanco ganó tres Ligas, dos Copas del Rey, una Copa de la Liga y una Copa de la UEFA

Desde 'Historias del Real Madrid', vayan estas líneas como reconocimiento a su trayectoria y a su entrega durante los ocho años que defendió la camiseta del Madrid.

lunes, 15 de junio de 2015

LA COPA DE LA LIGA

Se cumplen treinta años de la consecución de la extinta competición

Tengo que reconocer que no entendía nada. Jugábamos la Liga y jugábamos la Copa. Entonces... ¿qué era aquello de la Copa de la Liga? ¿Era el trofeo que se entregaba al ganar la Liga? ¿Por qué era una competición diferente? Mi padre trataba de explicarme sin mucho éxito que aquello no tenía nada que ver con la Liga. Y claro... yo me seguía liando. Se llamaba Copa de la Liga, pero no era la Liga. Se jugaba por eliminatorias, como en la Copa del Rey, pero no era la Copa. ¡Menudo lío para un niño!

Yo lo único que sabía, tal día como hoy, 15 de junio, de hace treinta años, era que jugábamos el partido de vuelta de la Final de aquella extraña competición que no llegaba a entender. "¿Y si ganamos nos dan otra Copa?", le preguntaba a mi padre. "", me contestó. ¡Vaya! Resulta que unas semanas después de haber disfrutado de mi primer título como madridista con la UEFA podía celebrar otro trofeo. ¡Aunque no entendiera realmente qué era aquello de la Copa de la Liga!

La competición 

La Copa de la Liga fue una competición de la que se celebraron cuatro ediciones entre 1983-84 y 1985-86. Se disputaba una vez acabada la Liga con un sistema de eliminatorias a doble partido, incluyendo la Final. Participaban los conjuntos de Primera División, aunque también se disputaba el trofeo en Segunda División, Segunda División B y Tercera División

En la edición 1983-84 trató de impulsarse el trofeo otorgando al ganador una plaza europea en la Copa de la UEFA. En la siguiente, 1984-85, junto a los equipos de Primera División participaron los campeones de las categorías inferiores. En la campaña 1985-86 se disputó por última vez esta competición. Las fechas no cuadraban, el público no respondía según lo esperado y los equipos acordaron la supresión de la Copa de la Liga. Pese a que la competición había nacido con el propósito de aumentar los ingresos económicos de los clubes participantes, no era rentable. 

Al término de aquellas cuatro ediciones, el Barcelona había ganado dos ediciones, el Valladolid una y la otra la ganó el Real Madrid. Y fue tal día como hoy de hace treinta años.

La Final la jugamos frente a nuestros vecinos del Atlético de Madrid. En el encuentro de ida, los colchoneros se impusieron 3-2 al Real Madrid. Se adelantó el cuadro local por mediación de Rubio y empató Pineda. Arteche y Cabrera llevaron el 3-1 al marcador pero Santillana redujo distancias con el 3-2.

No era mal resultado pese a perder. Se habían marcado dos goles fuera y quedaba la vuelta en el Santiago Bernabéu. ¡Estábamos en plena época de remontadas!

Adiós a Stielike

Aquel encuentro celebrado tal día como hoy de hace treinta años hubo un protagonista de excepción. El alemán Uli Stielike jugaba su último partido con el Real Madrid. Y su despedida no pudo ser mejor. En el minuto 25, Ricardo Gallego botó una falta en corto, en jugada ensayada, y el germano engatillaba un duro disparo raso que se colaba en la portería del Atlético. Aquel sería su último gol con la camiseta blanca. 

Ya en la segunda parte, en el minuto 62, José Miguel González, Míchel, anotaba el definitivo 2-0 para el Real Madrid con un disparo fuerte y raso desde fuera del área. Segundo gol y segundo título de la temporada 1984-85, sólo unas semanas después de adjudicarnos la Copa de la UEFA. Por supuesto, se trataba de un título menor. Pero, a ojos de un niño, ¡qué más daba! Yo no me aclaraba muy bien de qué era aquello de la Copa de la Liga. Pero lo importante era que esta historia terminaba, otra vez, con Santillana levantando un trofeo para el Real Madrid

EL HOMENAJE A BUTRAGUEÑO

Se cumplen veinte años del partido con el que se rindió tributo al Buitre

El 15 de junio de 1995 era jueves y yo andaba agobiado con los exámenes. Pero a la noche hice una pausa en los estudios para ver el partido homenaje que se organizó para rendir tributo a uno de los grandes de nuestra historia. Emilio Butragueño Santos dejaba el Madrid. Y se despedía de su público del Santiago Bernabéu a lo grande, con un partido homenaje en el que pudo sentir el cariño y el aprecio del público para el que jugó durante las doce temporadas que permaneció en el primer equipo blanco.

El Real Madrid y la Roma fueron los dos equipos que se enfrentaron tal día como hoy de hace veinte años en un encuentro en el que ganaron los blancos 4-0. Butragueño, protagonista absoluto de aquella noche, participó en las cuatro dianas dando tres pases de gol y anotando el último gol desde el punto de penalti.

Para la cita el equipo se 'reforzó' con dos ilustres de lujo. Hugo Sánchez, por expreso deseo de Butragueño, volvió a enfundarse la camiseta blanca para jugar junto al futbolista con el que mejor se entendió en la delantera de aquel mítico Madrid de los ochenta. Y otro grande de aquella época también fue repescado para el homenaje: Rafael Gordillo. El de Almendralejo, que apuraba su segunda etapa como jugador del Betis, también volvió a ponerse la elástica blanca para rememorar viejos tiempos. En el once inicial de aquel partido coincidieron, por tanto, varios de los integrantes de aquel equipo que había enamorado a los madridistas encadenando cinco títulos de Liga: Buyo, Chendo, Sanchís, Martín Vázquez, los citados Hugo y Gordillo y el homenajeado Butragueño. Lástima que Míchel aún no estuviese recuperado del todo de su grave lesión. 

Desde que saltó al terreno de juego para calentar, el público se volcó con un Butragueño que había jugado su último encuentro oficial con el Madrid el 22 de enero de 1995, en la decimoctava jornada de Liga, en un encuentro que se ganó 4-0 frente al Celta de Vigo. Su último gol como profesional blanco lo había anotado el 9 de octubre de 1994 frente al Racing de Santander. Durante los últimos meses de la competición había dejado de jugar. Fue su amigo Jorge Valdano, con el que había coincidido como jugador, el que tomó la dolorosa decisión de dejar de contar con el Buitre. El argentino había hecho debutar a Raúl, un joven de 17 años que llegó para quedarse y hacer carrera en el equipo. Ley de vida. Le tocaba echarse a un lado al jugador que una década antes desplazó de la titularidad a otros mitos como Santillana o Juanito.

El partido

El encuentro, pitado por el colegiado asturiano Díaz Vega, arrancó tras el saque de honor efectuado por el padre de Emilio, madridista que siguió con orgullo la carrera de su hijo en el Real Madrid. Aquel día estuvieron presentes en el Bernabéu amigos y compañeros de equipo del Buitre, que invitó a los entrenadores que le habían dirigido a lo largo de su carrera. No faltaron a la cita numerosos ex compañeros de vestuario que quisieron honrar con su presencia a uno de los jugadores más importantes que han pasado por el Madrid.

Del partido, obviamente, no hubo mucho que destacar futbolísticamente hablando. Se jugó en un clima festivo en el que el público jaleó cada acción de Butragueño, al que se le agasajó con todo tipo de cánticos de apoyo y cuyo nombre fue coreado a pleno pulmón por los espectadores presentes.

Abrió el marcador Luis Enrique a pase de Butragueño en el minuto 20. Pero lo que realmente me emocionó fue el segundo gol. Pase del Buitre al centro del área para que Hugo Sánchez anotara a placer el segundo de la noche. ¿Cuántas veces había visto yo aquella jugada de niño? Cuántos goles le había dado Emilio al mexicano... En realidad, era justo que en un día tan emotivo los dos jugadores repitieran los roles que les llevaron a formar aquella dupla de ataque letal. Aquel gol sí que fue todo un homenaje a la época de las cinco Ligas. ¡Con voltereta de celebración, por supuesto!

En el minuto 37 Gordillo y Hugo Sánchez se retiraron del terreno de juego y antes de abandonar el césped su fundieron en un emotivo abrazo con Butragueño, el único futbolista del equipo que jugó los noventa minutos.

En la segunda parte siguió el carrusel de cambios y el Madrid amplió el marcador con el 3-0 obra de Rafa Alkorta. El bilbaíno subió con el balón e hizo una pared con Butragueño, que le devolvió el esférico mientras el central avanzaba y se quedaba solo delante del guardameta visitante. El defensa vasco recortó ante el guardameta a la altura del punto de penalti y, aunque escorado, quedó en disposición de lanzar a puerta vacía para anotar el tercero de la noche. Era el minuto 77. Tres goles y en los tres había participado el homenajeado. Pero claro, yo lo que quería era que el Buitre marcase su gol. El cronómetro corría y recuerdo que yo esperaba ansioso que el 'siete' tuviese su oportunidad. ¿La tendría?

Fin de fiesta

Pues sí. Sí que la tuvo. En el minuto 89 llegó la ocasión... pero iba a ser desde el punto de penalti, algo que me puso muy nervioso. ¿Por qué? ¡Porque tenía miedo de que lo fallara! La noche estaba siendo tan memorable que me hubiese disgustado mucho que el último recuerdo de aquel partido fuese el de Butragueño fallando un gol. Pero el público, como no podía ser de otro modo, pidió al unísono que fuese el Buitre el que ejecutase la pena máxima. 

¡Qué nervios pasé durante aquellos segundos! Butragueño cogió carrerilla y lanzó ajustado al palo derecho. El guardameta Lorieri se tiró bien, pero no llegó a detener el disparo y el balón entró como una exhalación. ¡Menos mal! Suspiré mientras levantaba los brazos para celebrar el gol de uno de mis grandes ídolos de infancia. ¡Noche perfecta! Y coronada con un gol de Emilio. Mejor, imposible.

La celebración del gol pasó a la historia. Todos sus compañeros corrieron a celebrarlo con él. Amavisca y Dubovsky, los primeros en llegar junto a él, le elevaron a hombros junto a la grada, de cara al público, para que Butragueño celebrase aquel último gol con la gente. Emilio, siempre tan discreto, enseguida pidió a sus compañeros que le bajaran al suelo. ¡La verdad es que Emilio nunca fue demasiado efusivo en las celebraciones! Pero es que aquella era su noche...

Nada más acabar el encuentro, los focos se centraron en el gran protagonista. Y esto no es una metáfora. ¡Fue así literalmente! El Santiago Bernabéu se quedó a oscuras, con las luces apagadas. Dos fotografías de Butragueño fueron proyectadas sobre el césped mientras la gente coreaba y ovacionaba a Emilio. A continuación, una estrella luminosa enfocó a Butragueño, que dio la vuelta al campo. Continuamente hacía gestos al resto de jugadores para que le acompañaran. Pero ellos, con buen criterio, iban por detrás, guardando la distancia, para ceder todo protagonismo al homenajeado. Finalmente, Butragueño fue manteado dejando otra de las inolvidables escenas del homenaje.

Aún conservo la grabación con la emisión original a través de TVE de aquel partido. Recuerdo con mucho cariño aquella noche de junio de 1995. Se marchaba alguien que había formado parte de mi infancia y me sentía triste. Pero, al mismo tiempo, sentía alegría por el homenaje que se le tributaba y por verle salir de aquella manera. Por la puerta grande. Nacía un mito. Y fue tal día como hoy de hace justo veinte años

REAL MADRID: Buyo (Cañizares, 45´), Chendo (Quique, 45´), Gordillo  (Lasa, 37´), F. Hierro (Nando, 45´), Sanchis (Alkorta, 45´), Redondo (Milla, 45´), Luis Enrique (Alfonso, 45´), M. Vázquez  (Dubovsky, 45´), Hugo Sánchez [(Raúl, 37´, Amavisca, 66′)],  Laudrup (Sandro 45´) y Butragueño.
AS ROMA: Lorieri, Aldair (Cappioli, 33´), Lanna  (Annoni, 82´), Statuto  (Benedetti, 66′), Petruzzi (Colonnese, 75′), Carboni (Borsa, 85´),  Moriero, Piacentini, Giannini, Totti y Fonseca.

GOLES
1-0 min. 20 Luis Enrique
2-0 min. 29 Hugo Sánchez
3-0 min. 77 Alkorta
4-0 min. 89 Butragueño (penalti)