sábado, 31 de octubre de 2015

EL REAL MADRID DE 1985

El equipo de Luis Molowny transmitía buenas sensaciones en el arranque de la campaña 1985-86

Real Madrid: La Resurrection. Así titulaba la edición francesa de la revista ONZE un reportaje dedicado al Real Madrid allá por el mes de octubre de 1985. Y es que, hace treinta años, el Real Madrid atravesaba un buen momento de forma que hacía presagiar la llegada de tiempos aún mejores. 

Líderes en Liga, afrontando la Copa de la UEFA, competición de la que era vigente campeón, con sabia nueva en los despachos de la directiva, nuevo patrocinador en la camiseta y nuevos jugadores en el vestuario. La llegada de Hugo Sánchez, Gordillo y Maceda le dieron un gran salto cualitativo al equipo y aquello se empezaba a notar. Junto a la vieja guardia de los veteranos del equipo y los jóvenes valores de la Quinta del Buitre, los recién llegados fueron un factor clave para que el equipo merengue volviese a ser un Campeón con autoridad.

Siempre me ha causado una gran admiración la naturalidad con la que algunos de los pesos pesados del vestuario asumieron que debían adoptar un papel secundario ante la llegada de los nuevos. Un papel secundario, pero igual de importante. Jugadores como Santillana siguieron siendo muy útiles en el equipo a modo de revulsivos. Juanito no puso impedimentos a la hora de retrasar su posición en el campo para dejar sitio en la punta de ataque a compañeros como Hugo Sánchez o Butragueño. El bien común del Real Madrid estaba por encima de todo. Y si, además, las cosas funcionaban, mejor que mejor.

El primer lustro de la década de los ochenta fue bastante duro. A los problemas económicos e institucionales se le sumaron los deportivos. Cinco años en los que se perdieron muchos títulos. El equipo llegaba a las finales, pero le faltaba rematar las faenas levantando los trofeos. La campaña 1982-83 fue, en ese sentido, metafórica a la hora de ilustrar lo que era el Real Madrid de la época. Cinco finales... Y las cinco perdidas. 

Yo era muy pequeño y no recuerdo nada de aquello, pero supongo que tuvo que ser terriblemente frustrante para los seguidores del equipo blanco. Tuvieron que asistir a un lustro en el que una Copa del Rey fue casi lo único que logramos llevar a las vitrinas en cuanto a títulos oficiales se refiere. Mientras tanto, Real Sociedad y Athletic Club de Bilbao dominaban un campeonato doméstico que también ganó en 1985 el Barcelona

La resurrección

Pero las cosas empezaron a cambiar, para bien, aquel mismo año 1985. Si bien es cierto que la temporada 1984-85 fue bastante irregular y ofreció muchos sobresaltos, no hay que olvidar que se saldó con dos éxitos deportivos. La Copa de la Liga y, sobre todo, la Copa de la UEFA 1984-85 supusieron un punto de inflexión que abría un periodo de ilusión que daría paso a una de las mejores etapas que ha vivido el Madrid en el plano deportivo.

La llegada a la presidencia de Ramón Mendoza en mayo de 1985 supuso la renovación de los órganos directivos del Club. Una renovación que también se llevó a cabo en el vestuario de la primera plantilla. Se tomaron medidas drásticas y hubo que decir adiós a varios futbolistas, algunos de los cuales dejaron profunda huella en el Real Madrid. Pero el Real Madrid necesitaba un nuevo impuslo... Cuando el equipo se presentó en el verano de 1985, ya flotaba en el ambiente la sensación de que con aquella plantilla se podían hacer grandes cosas.

Y en ello estaba el equipo allá por el mes de octubre de 1985. Viviendo 'la resurrección' de la que hablaba la revista ONZE en aquel reportaje que mencionaba al comienzo de esta entrada y del que la revista oficial del Real Madrid hacía una reseña recogiendo varios fragmentos con orgullo. Sí, porque el madridismo tenía ganas de volver a vivir con orgullo las gestas de su equipo. La resurrección había supuesto la vuelta de la ilusión.

Por aquella época yo era un niño. Y si algo tienen los niños es ilusión. Yo me ilusionaba viendo los goles de Hugo Sánchez, Valdano y compañía. Y eso que, por edad, no era consciente de la importancia de todo aquello después de años de sequía para el Club. Yo no entendía nada, absolutamente nada, de crisis, deudas económicas, ni nada por el estilo... Ahora, treinta años después, sí que soy capaz de analizar y valorar la importancia que tenía todo aquello para el Club en todas sus dimensiones: económica, institucional, deportiva... Pero, para mí, en aquellos instantes, lo único que importaba era el día a día. No había visto ganar al Madrid una Liga y tenía unas ganas terribles de que el Real Madrid ganara la Liga. Alguna vez ya he explicado aquí, en 'Historias del Real Madrid', que para mí, cuando era niño, la Liga era la competición más importante. La que se jugaba todas las semanas. Yo deseaba con todas mis ganas que el Madrid fuese Campeón de Liga.

En octubre de 1985 el Real Madrid aún estaba imbatido. El equipo era líder y yo, que aún no había vivido de manera consciente los palos de perder campeonatos en el último partido (eso me tocaría vivirlo años más tarde) estaba limpio por completo de pesimismo. Tenía muchísima ilusión y estaba convencido de que aquel año seríamos campeones. ¡Teníamos que serlo! Recuerdo con muchísimo cariño aquel segundo lustro de la década de los ochenta. Con muchísimo cariño. Y lo que estaba viendo en aquellos primeros dos meses de competición de la temporada 1985-86 me daban la razón. Sin duda, se avecinaban buenos tiempos. Ya los estábamos viviendo, de hecho. Aquel equipo de 1985 con Hugo Sánchez, Maceda, Gordillo, Valdano, Camacho, Butragueño, Míchel, Juanito, Gallego, Chendo, Sanchís y el resto de jugadores marcó la resurrección de un Real Madrid campeón.

martes, 27 de octubre de 2015

PRIMER PARTIDO CON PARMALAT

Se cumplen treinta años del primer partido en el que el Madrid lució la publicidad de Parmalat

Tal día como hoy, 27 de octubre, pero del año 1985, el Real Madrid lució en sus camisetas por primera vez el sponsor de Parmalat. Fue en el Ramón Sanchez Pizjuan de Sevilla, en un encuentro correspondiente a la novena jornada del Campeonato Nacional de Liga. El encuentro concluyó con el resultado final 2-2 y los goles del equipo merengue los anotó el argentino Jorge Valdano.

El partido se jugó tres días después de hacerse público el acuerdo que cerraron el Real Madrid y Parmalat. Al actuar el Madrid como equipo visitante y jugar el Sevilla también de blanco, la serigrafía de Parmalat se llevó por primera vez en la segunda equipación, la camiseta morada de Adidas que vestía el equipo cuando jugaba a domicilio contra equipos cuyo uniforme también era blanco.

El acuerdo con Parmalat se circunscribía a la temporada 1985-86 y 1986-87, con una opción para renovar el patrocinio en la campaña 1987-88. Llegado el momento, las dos partes hicieron efectiva la renovación del acuerdo y, además, la unión se prorrogó una temporada más. 

En definitiva, fueron cuatro las temporadas en las que el nombre de Parmalat estuvo presente en la camiseta del Real Madrid: 1985-86, 1986-87, 1987-88 y 1988-89. En la temporada 1989-90 Parmalat cedió el testigo del patrocinio de la camiseta madridista a Reny Picot, por aquella época marca del mismo conglomerado empresarial que Parmalat.

Aunque en aquella primera temporada de Parmalat en el Madrid la camiseta era de Adidas, siempre vincularé el sponsor de la empresa láctea con las camisetas Hummel, sobre las que ya escribí en su momento. Durante las tres primeras campañas de la firma deportiva danesa con el Real Madrid, temporadas 1986-87, 1987-88 y 1988-89, el sponsor publicitario que llevó la prenda de los jugadores fue el de Parmalat.

lunes, 26 de octubre de 2015

¿ERA PUBLICIDAD EL ANAGRAMA OLÍMPICO?

La UEFA prohibió al Madrid llevar publicidad de Parmalat en tres encuentros europeos

La firma del patrocinio con la empresa láctea Parmalat, de la que anteayer se cumplieron treinta años, originó un pequeño contencioso con la UEFA de cara a los partidos internacionales. ¿El motivo? La promoción que el Real Madrid realizó de la candidatura olímpica de Barcelona durante los primeros encuentros internacionales de la Copa de la UEFA 1985-86.

En un principio, cuando el Real Madrid cerró el acuerdo de sponsorización con Parmalat no preveía ningún problema para seguir llevando el anagrama olímpico en la camiseta durante los partidos internacionales. "Lo de la Olimpiada no se puede considerar como algo comercial. Es un empeño de todos ese gran evento y el Madrid está luchando por ello", comentó Ramón Mendoza durante la presentación del acuerdo con la empresa italiana el 24 de octubre de 1985.

Sin embargo, la UEFA prohibió al Real Madrid llevar la publicidad de Parmalat en competición europea alegando que ya le había dado permiso para llevar el anagrama olímpico. La normativa UEFA prohibía llevar más de un reclamo publicitario en la camiseta y tampoco permitía cambiar la publicidad hasta finalizar la temporada en curso. Pero, claro... ¿el anagrama olímpico era publicidad? Por lo visto, para la UEFA sí que lo era.

Lógicamente, el Real Madrid recurrió la decisión de la UEFA argumentando que el logotipo de Barcelona'92 no era ningún reclamo publicitario. Por descontado, tampoco era un patrocinador del Real Madrid. Llevar aquel anagrama de la candidatura olímpica no le reportaba ningún beneficio económico al club blanco. 

"La Oficina Olímpica está dispuesta a demostrar ante el máximo organismo futbolístico que el Madrid luce el anagrama olímpico sin ningún tipo de compensación económica; simplemente, como una muestra de su apoyo a la candidatura", expreso Jordi Serra, coordinador de la Oficina Olímpica de Barcelona que respaldó el recurso del Real Madrid tal y como también hizo la Federación Española de Fútbol.

En cualquier caso, la respuesta de la UEFA se haría esperar. Y aquel fue el motivo de que en tres partidos de la Copa de la UEFA 1985-86 el conjunto de Luis Molowny no luciera el nombre del sponsor Parmalat en la camiseta después de que se firmara el acuerdo con la empresa lactea italiana. El primero de aquellos tres choques fue la vuelta de dieciseisavos de final contra el Tchrnomorest Odessa. El Madrid, que había ganado 2-1 en el Bernabéu, empató 0-0 en el campo de los soviéticos y pasó de ronda. En octavos de final el rival del Real Madrid fue el Borussia Mönchengladbach. En aquella mítica eliminatoria, que ya recordaremos en su momento, el Real Madrid tampoco pudo lucir el nombre de su patrocinador en las camisetas.

Hubo que esperar hasta enero de 1986 a que la UEFA retirara la prohibición. En concreto, el miércoles 8 de enero de 1986 el organismo futbolístico autorizó al Real Madrid a llevar en sus uniformes el nombre de su patrocinador atendiendo las alegaciones que había presentado el club blanco. Al día siguiente, 9 de enero, se llevó a cabo el sorteo de los cuartos de final que emparejó al Real Madrid con el Neuchatel Xamax, equipo en el que militaba nuestro ex jugador Uli Stielike

En aquella ronda frente al Neuchatel suizo, que se jugó en marzo de 1986, el Real Madrid lució ya en sus camisetas la marca Parmalat por primera vez en competición europea.

domingo, 25 de octubre de 2015

EL ANAGRAMA OLÍMPICO

El Real Madrid promocionó la candidatura olímpica de Barcelona 92

Probablemente sean muy pocos los que se acuerden, pero el Real Madrid prestó su apoyo a la candidatura olímpica de Barcelona meses antes de la designación oficial de la sede para los juegos olímpicos del año 1992. Ese apoyo se hizo visible durante los primeros encuentros internacionales de la Copa de la UEFA 1985-86.

El lunes 23 de septiembre de 1985, la junta directiva del Real Madrid, con su presidente Ramón Mendoza a la cabeza, acordó que sus equipos de fútbol y baloncesto llevaran en sus camisetas el anagrama de la candidatura olímpica. Hay que recordar que el Comité Olímpico Internacional elegiría la sede de los Juegos del año 1992 en octubre de 1986, por lo que los organismos deportivos españoles estaban enfrascados en la promoción de la candidatura de Barcelona. El Real Madrid se sumó a la campaña de apoyo, tal y como señalaba a través de un comunicado oficial emitido el martes 24 de septiembre.

"Ante la petición del secretario de Estado para el Deporte, en respuesta de las autoridades deportivas españolas referente a la promoción de la candidatura de España que preside su majestad el Rey para los Juegos Olímpicos de 1992, el Real Madrid ha decidido apoyar plenamente este esfuerzo, y, a tal efecto, llevará en sus camisetas dicho emblema en todos los partidos internacionales en que intervenga. El Real Madrid, club que ha representado siempre con orgullo y dignidad a nuestro deporte fuera de nuestras fronteras, lo hará una vez más como homenaje al deporte español", explicaba el comunicado hecho público por el Real Madrid.

El anagrama de la candidatura era un logotipo formado por los cinco anillos olímpicos entrelazados y dispuestos sobre la leyenda Barcelona'92. El Real Madrid lo llevó en su camiseta justo debajo del emblema de Adidas. Por desgracia, es francamente difícil encontrar fotografías de buena calidad en las que se vea cómo quedaba la elástica, por lo que he realizado el siguiente montaje para que se pueda apreciar exactamente en qué lugar de la camiseta se colocó el anagrama.

El Real Madrid lució el anagrama olímpico en su camiseta por primera vez el miércoles 2 de octubre de 1985 en el encuentro de vuelta de los treintaidosavos de final de la Copa de la UEFA, competición de la que en aquellos momentos era el vigente campeón. El rival era el AEK de Atenas. Los griegos habían ganado en la ida 1-0, pero en Madrid el equipo blanco solventó el pase de ronda con un contundente 5-0. Aquel día estaba en el palco del Santiago Bernabéu precisamente el alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, que fue testigo directo de cómo el conjunto madridista arrollaba a su rival griego luciendo en sus camisetas el logotipo de la candidatura de la ciudad catalana a los juegos olímpicos.

El Real Madrid volvió a lucir el anagrama olímpico en la siguiente ronda de la Copa de la UEFA, frente al Tchrnomorest Odessa soviético. Como ya he indicado, es francamente difícil encontrar imágenes de aquellos partidos en las que se vea la camiseta con los anillos olímpicos. En YouTube sólo hay pequeños resumenes de aquellos partidos con una calidad de imagen muy mala y planos largos en los que no se distinguen bien los detalles. Y me ha costado encontrar documentos gráficos que confirmen que el Madrid llevara en sus camisetas el anagrama de la candidatura olímpica. Pero los hay, los hay... Aquí, junto al texto, adjunto una fotografía del mexicano Hugo Sánchez bebiendo agua durante uno de aquellos encuentros europeos. En la parte inferior de la instantánea se puede apreciar el logotipo olímpico que llevó el equipo en aquellos partidos. Casi con toda seguridad la foto pertenece al partido contra el AEK Atenas disputado en el Bernabéu, puesto que el delantero madridista lleva camiseta con manga corta y en el partido contra los soviéticos el Madrid vistió con camisetas de manga larga.

Recuerdo que el Barcelona también llevó aquel mismo anagrama de la candidatura olímpica, con idéntico formato y tamaño, en partidos correspondientes a la Copa de Europa de aquella temporada 1985-86.

sábado, 24 de octubre de 2015

PARMALAT LLEGA AL REAL MADRID

Se cumplen treinta años del acuerdo de patrocinio con la firma italiana

El 24 de octubre de 1985, es decir, tal día como hoy pero de hace treinta años, el Real Madrid firmaba un acuerdo de patrocinio con la firma Parmalat. La empresa de productos lácteos, con sede en Italia, tomó así el relevo de otra empresa transalpina, Zanussi, que había patrocinado al equipo blanco entre 1982 y 1985

Situación curiosa la que se vivió en aquella temporada 1985-86. El Real Madrid jugó los partidos de pretemporada y comenzó la competición oficial con la camiseta en blanco, sin publicidad. No había prisa por cerrar cualquier acuerdo con cualquier empresa. Las cosas se tomaron con calma y no se cerraron hasta finales de aquel mes de octubre de 1985.

"Queríamos que la casa patrocinadora fuera importante y relacionada con el deporte de alguna manera. Estamos muy satisfechos con el acuerdo. llena nuestras aspiraciones deportivas y económicas. Al tiempo que entendemos que Parmalat es una casa que siempre ha estado con el deporte; en Fórmula 1, con Niki Lauda, Nelson Piquet (ex campeones del mundo), la escudería Brabham, el ski, etc.", explicó el presidente Ramón Mendoza en la comparecencia en la que se anunció el acuerdo.

En el momento del acuerdo, Parmalat llevaba cuatro años dentro del mercado español mediante su participación en la empresa Industrias Lácteas Asturianas SA, que fabricaba los productos Reny Picot. Sí, Reny Picot tomaría el relevo a Parmalat en la camiseta del Real Madrid durante la temporada 1989-90

El lema de Parmalat era "la leche de los campeones". Quizás de ahí derivó el titular con el que la revista oficial del Real Madrid informó del acuerdo de patrocinio. "Blanco, sobre blanco", tituló el boletín mensual madridista.

En un principio, el acuerdo suponía la aparición de Parmalat en la camiseta del Real Madrid por lo que restaba de aquella temporada 1985-86 y por la siguiente, 1986-87, con una opción de renovar el compromiso por una más, la 1987-88. El Madrid recibiría 220 millones de pesetas por el patrocinio de Parmalat. A esa cifra había que sumar otros 20 millones de pesetas más que aportaba la cadena de supermercados Alfaro por lucir su nombre en la camiseta del equipo de baloncesto. En total, el Club ingresaba 240 millones de pesetas

En definitiva, desde aquel 24 de octubre de 1985 y durante la campaña en curso, los equipos de fútbol del Real Madrid lucirían publicidad de Parmalat en sus camisetas. El de baloncesto, por su parte, llevaría publicidad de Alfaro en las competiciones nacionales y de Iberia en los partidos internacionales. La aerolínea española patrocinaba a los campeones de Liga y el conjunto madridista de basket era el vigente campeón.

A partir de la temporada 1986-87, tanto los equipos de fútbol como el de baloncesto llevarían el nombre de Parmalat en sus uniformes. Era el segundo patrocinador que aparecía en las camisetas del Real Madrid y aquella unión se prolongó hasta un total de cuatro temporadas.

viernes, 23 de octubre de 2015

RECORDANDO A GARCÍA REMÓN

El Gato de Odessa fue jugador del Real Madrid entre 1971 y 1986

Cuando de niño empecé a coleccionar cromos de fútbol me aprendí de carrerilla los nombres de los tres porteros del Real Madrid: Agustín, el más joven del trío de guardametas, Miguel Ángel, que era el que más jugaba, y García Remón. Como ya he comentado recientemente, de García Remón no conservo recuerdos de su etapa de jugador. Durante sus últimas campañas en el equipo no jugó mucho. Sin embargo, tenía a sus espaldas una dilatada y exitosa trayectoria bajo los palos de la portería merengue. 

Ayer recordaba aquí, en 'Historias del Real Madrid', la figura de Miguel Ángel. Y recordar a Miguel Ángel supone, irremediablemente, recordar a García Remón, que compartió la portería del Madrid durante toda su carrera deportiva con el arquero gallego

Mariano García Remón nació en Madrid el 30 de septiembre de 1950. Revisando un poco por encima todos los recortes que tengo archivados sobre su biografía me encuentro con el dato de que, al igual que Miguel Ángel, también inició su vida deportiva en el ámbito del balonmano antes de llegar al fútbol, en la década de los sesenta. Ingresó en el Real Madrid el 1 de agosto de 1966, aún con quince años, para jugar como juvenil

Sus comienzos

El propio García Remón relataba cómo fueron sus primeros pasos en el Club en una entrevista que apareció en las páginas 442 y 443 del coleccionable 'Historia viva del Real Madrid', publicado por ABC. "Yo empecé en los juveniles y tras tres años pasé al conjunto aficionado. posteriormente me cedieron al Talavera, de Tercera División, y en la misma temporada volvieron a cederme al Oviedo, en Segunda. Esa misma campaña, rizando el rizo, disputaría un torneo de final de temporada con el primer equipo madridista. Es decir, que en una misma temporada jugué con clubes de tres Divisiones distintas", recordaba entonces García Remón. Aunque el dato no aparece en la entrevista, aquello sucedió durante el ejercicio 1970-71.

La temporada siguiente, 1971-72, es la primera de García Remón en la primera plantilla del Real Madrid. Y, pese a su juventud, la juega como titular. Debuta oficialmente con el primer equipo el 5 de septiembre de 1971 en partido de Liga disputado en el Santiago Bernabéu. Era la primera jornada de aquella Liga y el Madrid se impone al Betis 2-0 con nuestro protagonista de hoy en la portería.  

"Debuté en el Madrid con veinte años (faltaban semanas para que cumpliera los 21). Era muy joven, pero a pesar de ello en mi primera temporada fui el portero titular del equipo y ganamos la Liga. Fue muy importante todo lo que me ocurrió ese primer año y yo lo considero como uno de los más trascendentales de mi vida. La competencia era brutal con Borja, Junquera y Corral, pero yo aproveché  la oportunidad que se me concedió y no la dejé pasar, pese a mi juventud", recordaba García Remón para ABC. Se le olvidaba citar entre sus competidores por un puesto en la portería a Miguel Ángel, que también estaba en el equipo aquella temporada 1971-72

Lo he comprobado y, sí, hasta cinco porteros llegó a tener en plantilla aquella campaña el Real Madrid, aunque Junquera, Borja y Corral no llegaron a tener minutos. De hecho, José Luis Borja terminó jugando aquella misma campaña en el Español.

El Gato de Odessa

El portero madrileño siguió siendo titular en la portería del equipo durante su segunda temporada en el equipo, la campaña 1972-73. Jugó 35 partidos oficiales, seis de ellos en Copa de Europa. Y en uno de ellos se ganaría el apodo con el que pasó a los libros de historia de fútbol. El 7 de marzo de 1973 el Real Madrid juega la ida de los Cuartos de Final de la Copa de Europa frente al Dynamo de Kiev. El campo de los ucranianos estaba helado y la nieve impedía que se jugara el choque en Kiev, por lo que se jugó el partido en el Estadio Central de Odessa. "García Remón, un coloso", tituló el diario  As su crónica del partido. 

"Uno de los partidos por los que siempre se me recordará fue el que disputamos con el Dynamo de Kiev en Copa de Europa. Era el partido número cien del Real Madrid en Copa de Europa y como el campo del Dynamo estaba helado jugamos en Odessa. Creo recordar que corría el año setenta y tres y en el conjunto soviético ya jugaba Blonkine. Realicé un gran partido, pletórico de facultades, y desde entonces se me recuerda por el sobrenombre del 'Gato de Odessa'. Los cronistas resaltaron esta actuación mía y alguno tituló su crónica citándome por ese apodo", explicaba García Remón para ABC.

Como curiosidad. ¿Quién le puso a García Remón el sobrenombre de 'El Gato de Odessa'? Pues ni más ni menos que el periodista Julio César Iglesias. Sí, el mismo que bautizó a 'La Quinta del Buitre'. Sin lugar a dudas, el veterano periodista puede presumir de haber tenido un don especial a la hora de apodar a los jugadores del equipo blanco.

En aquel partido de Odessa, que concluyó 0-0, el Madrid dejó la eliminatoria abierta gracias a las prodigiosas intervenciones del guardameta. En un reportaje que publicó la desaparecida revista Don Balón recordando la biografía deportiva de García Remón, se recogían algunos fragmentos de las crónicas que se escribieron sobre aquel partido. "Volaba materialmente bajo el marco y despejaba o atrapaba el balón para mantener el empate a cero", escribió un comentarista. El presidente Santiago Bernabéu comentó tras el partido: "Nunca temí la goleada. Mariano es un portero sensacional".

En el año 1973 jugó sus dos únicos encuentros como Internacional con la Selección. Si la competencia en el Madrid era dura, en la Selección no lo era menos. Aún así, las buenas actuaciones del guardameta blanco le permitieron vestir los colores de España frente a Holanda y Turquía.

A lo largo de los siguientes años, Mariano García Remón y Miguel Ángel se fueron turnando en la portería. Salvo en puntuales ocasiones, a lo largo del resto de la década de los setenta la portería del Real Madrid tuvo como principales inquilinos a estos dos jugadores. Unos entrenadores preferían a uno y otros al otro. Miguel Muñoz y Boškov apostaron más por García Remón mientras que Miljanic y Molowny se decantaron más por Miguel Ángel. Las lesiones, como recordaba Miguel Ángel, también condicionaban que jugase uno o que jugase el otro. Pero, en cualquier caso, lo que está claro es que la portería del Real Madrid siempre estuvo bien cubierta fuese quien fuese el que se calzase los guantes.

"Llegar al Real Madrid es difícil de por sí, pero más difícil es mantenerse. Por esto soy de los que opinan que mi mayor éxito es haber estado quince años al pie del cañón en un equipo tan prestigioso. La continuidad que se me dio la considero como un reconocimiento a mi trabajo y que se apreciaba mi valía bajo los palos", declaraba García Remón para ABC

En la temporada 1978-79, tras sufrir una grave lesión Miguel Ángel, García Remón recupera la titularidad durante un periodo de más de dos años. Juega casi todos los partidos de la temporada 1979-80 y en la 1980-81 vuelve a ser el portero habitual... hasta el 4 de abril de 1981. Aquel día, en el Helmántico de Salamanca, García Remón sufre una lesión en su rodilla izquierda que le obligará a pasar por quirófano. "Me quedé con los tacos clavados en el suelo al realizar una parada, y al girar me dañé en la rodilla. Enseguida me di cuenta de que era algo grave", explicó el meta según palabras recogidas por El País. Le sustituyó aquel día, sobrepasado el primer cuarto de hora de partido, Agustín, que jugó de titular lo que restaba de temporada.

La recuperación fue lenta. García Remón estuvo varios meses en el dique seco y hasta el año 1982 no volvió a estar en condiciones de saltar al terreno de juego. De hecho, actuó en pocos partidos tras su vuelta a la primera línea, razón por la que no recuerdo verle jugar. En la temporada 1981-82 sólo disputó unos minutos al sustituir a Agustín en el minuto 79 de un Real Madrid-Málaga de la Copa del Rey disputado el 27 de enero de 1982. Fue su reaparición tras nueve meses de calvario. Pero no jugó más esa campaña.

En la temporada 1982-83 disputó 8 partidos, 5 de ellos de Liga. Miguel Ángel sólo jugó 5. La titularidad aquel año fue para el joven Agustín, que se adjudicó el Zamora como portero menos goleado de la Liga

Doble retirada 

En la temporada 1983-84, García Remón juega cuatro partidos. Sus últimos cuatro partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid. El domingo 18 de septiembre del 83, disputó su último encuentro oficial. El resto de la campaña la jugó Miguel Ángel como primer portero siendo Agustín el primer recambio. Al acabar la temporada, García Remón causa baja en el equipo. Una retirada que, sin embargo, no fue un punto y final. Más bien fue un punto y a parte. Mediada la temporada 1984-85, el Real Madrid requirió de nuevo de los servicios del madrileño tras una lesión de Agustín y 'El Gato de Odessa' aparcó su retiro para volver a los entrenamientos hasta el final de la campaña 1984-85.

Más que curioso fue el final de carrera del jugador, porque la historia volvió a repetirse. En el verano de 1985, después de presentarse la primera plantilla del equipo para la temporada 1985-86, el Real Madrid volvió a recurrir a García Remón para la práctica activa. En la página 50 del número 423 del boletín mensual del Real Madrid se recoge la noticia del regreso a los terrenos de juego del guardameta. "El veterano portero, lésase en la mejor acepción de la palabra, lo de veterano, Mariano García Remón, ha vuelto a ser requerido por los técnicos del Club, para ocupar una de las plazas de guardameta. Ya la temporada pasada fue llamado para estos menesteres, cuando había 'colgado las botas', con motivo de la lesión de Agustín. Este año con la baja de Miguel Ángel, García Remón vuelve a ser el hombre en el que se confía. Bien retornado a la plantilla del Real Madrid", informaba la revista del Club justo encima de otra noticia en la que se anunciaba la cesión de Miguel Pardeza al Zaragoza.

Por lo visto, en el Real Madrid se tomaban muy en serio la disposición de tres porteros en la plantilla del primer equipo. Como a Miguel Ángel aún le quedaban varios meses de convalecencia tras la grave lesión que sufrió en Gijón, el Club decidió 'repescar' por segunda vez  a García Remón para hacer las veces de tercer guardameta del equipo.  

"Mi vuelta al equipo no obedece, ni mucho menos, a que la gente no confíe en Agustín u Ochotorena, dos magníficos porteros, entre otras cosas porque directivos del club y yo lo veníamos hablando desde antes del trofeo Teresa Herrera", explicó García Remón en declaraciones recogidas por el diario El País. "Siempre me he cuidado al máximo, sólo llevo perdidos los 20 días de la pretemporada con respecto a mis compañeros, y aunque la edad ideal para un portero está entre los 28 y los 32 años, el menor desgaste físico que se realiza en este puesto hace que sigan en activo con todas las garantías veteranos guardametas en el fútbol mundial", añadía el portero tras 'volver a los ruedos' por segunda vez.

No obstante, los que jugaron aquella temporada fueron Ochotorena y Agustín. La vuelta de García Remón es la razón por la que en el póster oficial de la primera plantilla del Real Madrid para la temporada 1985-86 aparecen uniformados cuatro porteros: Ochotorena, Agustín, Miguel Ángel y García Remón. Los dos veteranos, sin embargo, no llegaron a jugar en competición oficial. 

Finalizada la temporada 1985-86, ahora ya sí, el madrileño colgaba los guantes de manera definitiva. Cumplía veinte años seguidos dentro de la institución, quince de ellos en el primer equipo blanco. En total, Mariano García Remón disputó un total de 231 partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid. En su palmarés brillan 7 Ligas, 4 Copas, 2 Copas de la UEFA y una Copa de la Liga.

Carrera como entrenador

La retirada de García Remón como jugador activo no significó su desvinculación del Real Madrid, ni mucho menos. Se quedó en el Club para labrarse una carrera de técnico en las categorías inferiores. "Yo siempre quise acabar mi carrera deportiva en el club que la empecé y así fue. Ahora pienso seguir dedicándome al mundo del fútbol, pues es lo único que realmente me gusta y en la cantera creo que puedo desarrollar una labor positiva para el club", declaraba el ex portero poco después de su retirada.

En la temporada 1990-91 accedió al banquillo del Castilla, que había bajado a Segunda División B. Con García Remón en el banquillo, el filial ascendió de nuevo a Segunda División, donde compitió dos temporadas más a las órdenes del técnico madrileño. Por aquellos años, debido a las nuevas normativas para la denominación de los filiales el Castilla compitió bajo el nombre de Real Madrid Deportivo y Real Madrid B.

En la temporada 1993-94, tras 27 años bajo la disciplina del Real Madrid, Mariano García Remón emprende una nueva aventura profesional lejos de 'su casa' y dirige dos campañas al Sporting de Gijón en Primera División. Durante la temporada 1995-96 volvió al Santiago Bernabéu como segundo entrenador del primer equipo durante los meses en los que Arsenio Iglesias estuvo al frente del Madrid tras la destitución de Jorge Valdano. Posteriormente entrenó en Albacete, Las Palmas, Salamanca, Numancia y Córdoba. En el verano de 2004 regresó nuevamente al primer equipo del Real Madrid como ayudante de José Antonio Camacho. En septiembre de 2004, poco después de arrancar la campaña 2004-05, Camacho presentó su dimisión y García Remón le sustituyó como primer entrenador del equipo. El Cádiz, en 2007, fue el último equipo al que entrenó el ex guardameta.

Epílogo

Esta temporada se van a cumplir treinta años de la retirada de dos de los guardametas más laureados de la historia del Real Madrid, que como hemos podido comprobar en estas dos últimas entradas del blog, protagonizaron muchísimas 'Historias del Real Madrid'. A modo de tributo, he querido homenajear a estos dos grandes porteros repasando sus respectivas carreras. Dos carreras que fueron casi a la par y que concluyeron a la vez. Dos carreras repletas de triunfos, éxitos, títulos, trofeos y galardones. Dos carreras jalonadas de paradas e intervenciones felinas. Las de 'El Gato' y 'El Gato de Odessa'. Las de Miguel Ángel González y Mariano García Remón.

jueves, 22 de octubre de 2015

RECORDANDO A MIGUEL ÁNGEL

El guardameta defendió la portería del Madrid entre 1969 y 1986

Miguel Ángel era el portero del Real Madrid en la temporada 1983-84, la primera de la que conservo recuerdos claros. Es, por tanto, el primer portero que me viene a la cabeza cuando recuerdo mis primeros pasos como aficionado del Real Madrid. Se turnaba bajo los palos con García Remón y con Agustín. Pero al que recuerdo como titular era Miguel Ángel, al que se le conocía con el sobrenombre de 'El Gato'.

Miguel Ángel González Suárez nació en la localidad de Las Burgas, Orense, el 24 de diciembre de 1947. Pese a no ser excesivamente alto, mide 1,74, llegó a ser uno de los mejores porteros que ha tenido el Real Madrid a lo largo de su historia. Dieciocho temporadas en la primera plantilla del equipo blanco son un signo inequívoco de que estamos hablando de una de las grandes leyendas que han pasado por el Club. Y eso que su llegada al Real Madrid fue, cuanto menos, curiosa.

Llegada al Madrid 

Al contrario de lo que suele ser habitual, la trayectoria futbolística de Miguel Ángel González Suárez se inició de forma tardía para lo que suele ser normal en jugadores de elite. Antes de llegar al fútbol, además, fue jugadorde balonmano. En una entrevista publicada en la página 458 de la obra 'Historia viva del Real Madrid', de ABC, el propio Miguel Ángel relata cómo se gestó su fichaje por el equipo de Santiago Bernabéu.  

"Yo jugaba en el Atlético Orense, el equipo de mi tierra, cuando el Celta de Vigo me propuso jugar un partido amistoso contra el Real Madrid, pues estaba interesado en ficharme para la siguiente temporada. Era uno de los partidos que el Real Madrid solía disputar entre semana como entrenamiento en la Ciudad Deportiva. Realicé unas cuantas paradas espectaculares y los técnicos del Madrid debieron fijarse en mí", señalaba el gallego en aquella entrevista.

Según parece, pocos días después de celebrarse aquel partido amistoso, el interés del Madrid se hizo realidad. "A la semana siguiente me llamaron a casa y me dijeron que estaban interesados en mis servicios. Superé  una prueba y más tarde ficharía por el equipo que siempre había admirado. Yo, desde niño, había sido madridista, y aunque no suponía para mí una meta el jugar en el club de mis preferencias, vi mi sueño convertido en realidad, y la verdad es que no me lo terminé de creer hasta pasado un cierto tiempo. Estaba como en una nube de la que me costaba bajar. Así fue como de pronto, con veinte años, pasé del Atlético Orense al Real Madrid, cuando en un principio mi destino iba a ser el Celta de Vigo", recordaba Miguel Ángel González para ABC.

Miguel Ángel fichó directamente por el primer equipo del Real Madrid, pero tuvo que ganarse a pulso el derecho a jugar. En la temporada 1967-68 es cedido al Castellón, en Segunda División, donde juega como titular y disputa 26 encuentros ligueros. La temporada 1968-69 es su primera campaña como miembro de la primera plantilla del Real Madrid, pero no juega ningún partido oficial. Tiene 21 años y es el tercer portero por detrás del gran Antonio Betancort (QEPD) y de Andrés Junquera.

Su debut con la camiseta del Madrid llega en la siguiente temporada, 1969-70. Fue en un partido de Liga en Valencia, el 23 de noviembre de 1969. Miguel Ángel disputó sus primeros minutos oficiales con la camiseta del Real Madrid al sustituir en el minuto 80 a Betancort. Aquella campaña jugó otros dos partidos más.

Los años 70

La competencia fue muy dura durante el primer lustro de la década de los setenta. Betancort, Junquera, Borja, Corral, García Remón... Muchos buenos porteros para un solo puesto. Aún así, Miguel Ángel consigue disputar varios partidos cada temporada, hasta que en la campaña 1974-75 recae sobre sus hombros... mejor dicho, sobre sus manos, la responsabilidad de asumir la titularidad de manera contínua. Aquella es su primera gran temporada, jugando un total de 43 partidos entre todas las competiciones. 

Según recoge la enciclopedia '100 años del Real Madrid' publicada por el diario As, su mejor actuación como madridista se registró en la Final de Copa de 1975, frente al Atlético de Madrid, celebrada el 5 de julio de 1975. Aquella noche, 'El Gato' fue crucial con sus intervenciones para evitar que el Madrid encajara gol alguno. Se llegó al minuto 90 con 0-0 en el marcador y al no anotarse ningún gol en el tiempo extra hubo que recurrir a la tanda de penaltis, en la que Miguel Ángel detuvo dos penas máximas, aunque en la segunda de ellas el colegiado ordenó repetir el lanzamiento. El Real Madrid se proclamó campeón y, por lo visto, Miguel Ángel fue decisivo en aquel triunfo.

En la temporada 1975-76 el portero gallego atravesaba su mejor momento de forma y cuajó un sensacional arranque de campaña del que ahora se cumplen cuarenta años y que le ha llevado a ser actualidad de nuevo. El diario As publicaba una entrevista el pasado 14 de septiembre en la que rememoraba aquellos cuatro primeros partidos de la Liga 1975-76 en los que no recibió ningún gol. "Yo siempre empezaba las temporadas a muerte, pero la clave estaba en mi cuarteto defensivo. Sol, Pirri, Benito y Camacho permanecieron varios años y eran un seguro de vida para los porteros del equipo", contaba Miguel Ángel para As

Aquella temporada 1975-76 el Real Madrid ganó la Liga y 'El Gato' se adjudicó el Zamora, señal de que aquella seguridad defensiva que mostró el equipo durante el arranque de la temporada se mantuvo a lo largo de todo aquel campeonato. Además, le llegó la Internacionalidad en un encuentro disputado en Sarriá el 12 de octubre de 1975 frente a Dinamarca que concluyó con el resultado de 2-0 a favor de España.

Repasando las trayectorias de Miguel Ángel y de García Remón me he dado cuenta de que fueron dos porteros que sufrieron lesiones de importancia. Precisamente esas lesiones eran las que propiciaban que los dos guardametas se fuesen turnando en la portería a lo largo de los años. "Es verdad. Nos turnábamos por lesiones. Me explico. Era tal el nivel de competencia entre los dos, que sólo ir a la enfermería te quitaba la titularidad", explicaba Miguel Ángel al diario As.

Durante su estancia en la primera plantilla del Real Madrid sufrió una rotura de clavícula y en 1979, con 31 años, padeció una rotura de ligamentos cruzados internos y menisco en su pierna derecha. ¿Adiós al fútbol? titulaba en portada Don Balón en su número 184 de abril de 1979. "Soy consciente de que mi lesión es muy seria, pero confío en recuperarme", señalaba a la revista el guardameta gallego.

Y sí. Se recuperó. Miguel Ángel volvió a los terrenos de juego y durante la primera mitad de los años ochenta siguió poniéndose los guantes luchando por la titularidad, en buena lid, con su eterno compañero Mariano García Remón y con el joven Agustín, que se había incorporado a la primera plantilla del equipo en la temporada 1980-81. Los tres guardametas se repartieron todos los partidos oficiales que jugó el Madrid entre 1980 y 1984, cuando se unió a la pelea otro canterano, Ochotorena

La última lesión

Como ya hemos visto, las lesiones estuvieron presentes a lo largo de la carrera deportiva de nuestro protagonista de hoy. Y precisamente fue una lesión la que le apartó de la portería de manera definitiva. En la temporada 1984-85 Miguel Ángel fue el portero titular del equipo blanco. El jueves 30 de mayo de 1985 el Real Madrid disputaba en Gijón el encuentro de ida de semifinales de la Copa de la Liga con el Sporting. El Madrid perdió 3-1 para remontar en la vuelta 3-0 y acceder a la Final. Pero lo peor de aquel día en Gijón no fue la derrota. Miguel Ángel sufrió una grave lesión que le obligó a ser sustituido por Ochotorena en el minuto 76. Un encontronazo con el jugador local Espinosa, ex jugador blanco que había militado en el Castilla, le provocó al portero una fractura de tibia y peroné. Retirado en camilla del campo, el guardameta tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en una clínica próxima al estadio de El Molinón.

Ingresado en la clínica, allí en Gijón, Miguel Ángel, cuyo contrato con el Madrid expiraba el 30 de junio de 1985, recibió una noticia agradable. Vía telefónica se enteraba de su renovación por una temporada más, lo que garantizaba su presencia en la plantilla del Real Madrid para la temporada 1985-86. Gran gesto de Ramón Mendoza, que acababa de acceder a la presidencia del Club

El gallego tenía 37 años en el momento de la lesión y por delante tenía un periodo de no menos de cinco meses de inactividad. De hecho, durante la presentación del equipo de la temporada 85-86, el 19 de julio de 1985, el jugador estuve presente con muletas y sin poder vestirse de corto. No volvió a jugar en competición oficial. Aquella temporada 1985-86 fue la última de Miguel Ángel como jugador en activo. Atrás quedaba un total de 346 partidos oficiales con el escudo del Real Madrid

"Lamentablemente, y como consecuencia de mi periodo de recuperación, no he podido intervenir en una temporada que ha sido prácticamente inmejorable. El Real Madrid es un equipo que necesita títulos todos los años y en éste hemos cosechado dos muy importantes y se ha caído en las semifinales del tercero. Pienso que es algo difícil de repetir", aseguraba el portero al término de aquella temporada 1985-86.

En el momento de retirarse, con 38 años, Miguel Ángel presentaba un palmarés impresionante. Como jugador blanco ganó 8 Ligas, 5 Copas, 1 Copa de la Liga y 2 Copas de la UEFA. A título individual se hizo con el Trofeo Zamora de la temporada 1975-76. Fue Internacional con la Selección en 18 ocasiones, estando presente en los Mundiales de Argentina en 1978 y España en 1982.

Después de colgar los guantes, Miguel Ángel González siguió ligado al Real Madrid. Nada más retirarse pasó a ser delegado del equipo y posteriormente ejerció las labores de entrenador de porteros en el primer equipo y de director de la Ciudad Deportiva. 'El Gato', que tras sufrir aquella última grave lesión en Gijón aseguró que su deseo era el de "volver a jugar", pudo quitarse la espina con el equipo de veteranos del Real Madrid

Desde 'Historias del Real Madrid', sirva esta entrada a modo de homenaje y reconocimiento por tantos años defendiendo la camiseta y el escudo del Club.

viernes, 16 de octubre de 2015

MIGUEL ÁNGEL Y GARCÍA REMÓN

Defendieron la portería del Real Madrid en la década de los setenta y los ochenta

A lo largo de las últimas semanas me he acordado mucho de Miguel Ángel y de García Remón, dos de los grandes porteros que han defendido la portería del Real Madrid a lo largo de su historia. Dos jugadores que, además, compartieron vestuario durante muchos años. Sus trayectorias fueron paralelas.

Miguel Ángel recabó la atención de los medios recientemente con motivo del gran estado de forma que atraviesa nuestro actual guardameta Keylor Navas. Las buenas actuaciones del meta costarricense llevaron a recordar a los medios de comunicación el mejor arranque liguero para un portero madridista. Para ello había que remontarse cuarenta años hasta 1975, cuando Miguel Ángel firmó un comienzo de Liga 75-76 en el que transcurrieron 431 minutos hasta que encajó el primer gol en contra que recibía el equipo blanco. En total, cuatro partidos completos y 71 minutos del quinto sin encajar en Liga. Navas se quedó en San Mamés a sólo cinco minutos de superar un récord que, por tanto, sigue en los guantes de Miguel Ángel

Contando todos los partidos oficiales e incluyendo la Champions League, Keylor Navas sí que firmó el mejor arranque global de una temporada para un portero del Real Madrid, puesto que el guardameta tico firmó 517 minutos sin ser batido, mientras que en 1975 Miguel Ángel, como ya recordé en su día, había encajado un gol en la Copa de Europa. Por tanto, Keylor Navas ha realizado el mejor arranque de temporada para un guardameta del Real Madrid pero en el Campeonato Nacional de Liga la mejor marca sigue siendo de Miguel Ángel.

Recordar a Miguel Ángel supone automáticamente acordarse de Mariano García Remón. Además, el reciente fallecimiento de Ignacio Zoco me llevó a volver a ver una mítica imagen tomada por el fotógrafo Agustín Vega (QEPD) para el diario As en el año 1973. Se trata de la mítica imagen en la que García Remón y Zoco posan abrazados al término de aquel encuentro de la Copa de Europa 1972-73 en el que el Real Madrid vistió de rojo. Aquel 7 de marzo de 1973 la gran actuación del portero madridista en el Chernomorets Stadion le valió el apodo con el que pasaría a los libros de historia: El Gato de Odessa.

Qué curioso, ¿no? García Remón era 'El Gato de Odessa' y Miguel Ángel era 'El Gato'. Ambos lucían bigote y se turnaron en la portería del Real Madrid a lo largo de tres lustros, durante la década de los setenta y la primera mitad de los ochenta. Lo dicho, trayectorias paralelas.

A decir verdad, a duras penas guardo recuerdos de ellos en activo. Viví la etapa crepuscular de ambos en el Madrid. A Miguel Ángel sí que recuerdo verle jugar, pero a García Remón no. En la temporada 1983-84, que es la primera campaña de la que conservo recuerdos nítidos, sólo jugó cuatro partidos oficiales.

Los dos guardametas se retiraron, curiosamente, al finalizar la temporada 1985-86. Es decir, se van a cumplir treinta años del punto y final de sus respectivas carreras. Por ese motivo, me parece interesante recordar sus figuras. A lo largo de los próximos días publicaré aquí en 'Historias del Real Madrid' unas entradas monográficas sobre estos dos legendarios futbolistas.

jueves, 15 de octubre de 2015

RAÚL ANUNCIA SU RETIRADA

El legendario jugador madridista colgará las botas cuando termine la temporada en EEUU

Hoy, jueves 15 de octubre de 2015, Raúl González Blanco anuncia su retirada de los terrenos de juego. El futbolista, actualmente en las filas del New York Cosmos, dejará la práctica activa el próximo mes de noviembre, a la conclusión de la actual temporada futbolística en Estados Unidos. Será el cierre a una larga carrera deportiva que le ha llevado a militar 21 temporadas en la élite. El año pasado se cumplieron veinte años de su debut con la camiseta del Real Madrid.

La noticia ha sido confirmada de manera oficial a través de un comunicado emitido en la página web del New York Cosmos. "Jugar al fútbol ha sido parte de mi vida durante mucho tiempo y la decisión de retirarme no es fácil, pero creo que es el momento correcto", apunta el aún jugador de la franquicia neoyorquina

"Cuando firmé por el New York Cosmos en diciembre dije que evaluaría cómo me sentía al final del año para ver si continuaría jugando. Mi decisión es retirarme al final de la temporada. Estoy centrado en terminar la temporada fuerte y ayudar al Cosmos a ganar el campeonato de la NASL. En los próximos meses decidiré el próximo paso en mi carrera", argumenta Raúl en el comunicado hecho público.

Nuestro legendario '7' recaló en el New York Cosmos en diembre del pasado 2014 procedente del fútbol qatarí, donde jugó dos años enrolado en las filas del Al-Sadd. Previamente había jugado otros dos años en Alemania con el Schalke 04. Pero donde, sin duda, Raúl protagonizó sus grandes 'historias' fue en el Real Madrid, en cuyo primer equipo permaneció durante dieciséis temporadas convirtiéndose en uno de los mejores jugadores que han vestido la camiseta blanca.

miércoles, 14 de octubre de 2015

EL GOL DE LA DISCORDIA

Cristiano Ronaldo, ¿un gol más o un gol menos?

Llevamos ya cinco años arrastrando un baile a la hora de cuantificar el número de goles de Cristiano Ronaldo con el Madrid. Recientemente, tras convertirse el portugués en el máximo anotador de la Historia del Real Madrid, ese baile de dígitos ha vuelto a quedar en evidencia entre quienes cifran en 324 el número de goles que ha realizado con la camiseta blanca y quienes le cuentan un gol menos en su haber, dejando la cifra en 323 goles.

La desavenencia tiene su origen en
un partido disputado en Anoeta frente a la Real Sociedad. Fue en la temporada 2010-11. En concreto, el sábado 18 de septiembre de 2010. Se disputaba la tercera jornada de Liga y el conjunto entonces dirigido por Jose Mourinho ganaba 1-2 en terreno donostiarra. Al descanso se había llegado con el marcador inicial de 0-0 y en el segundo tiempo el argentino Di María adelantaba al equipo blanco (que aquel día vestía de negro) con un golazo tras una de aquellas espectaculares internadas por banda izquierda tan típicas del 'Fideo'. Los anfitriones empataron con un gol de Raúl Tamudo en el minuto 61. Y en el 75', a un cuarto de hora para el final, llegaba el 1-2 que le acabaría dando los tres puntos al Real Madrid. El autor del gol, Cristiano Ronaldo. Aunque, para algunos, el gol fue de otro portugués.

Gol de falta

El tanto llegó en un lanzamiento directo de falta que ejecutó Cristiano Ronaldo. El portugués disparó desde fuera del área, algo escorado a la izquierda, y lanzó un potente tiro que iba a portería. El balón, eso sí, golpeó en la espalda de Pepe y el esférico realizó una especie de arco en su trayectoria que sorprendió al guardameta Claudio Bravo, que encajó el gol por alto. Todos los compañeros de Ronaldo acudieron en piña a abrazar al autor del lanzamiento, Cristiano Ronaldo. Incluido el propio Pepe.

El problema llegó cuando, en la redacción del acta oficial del partido, el árbitro de la contienda, Mateu Lahoz, adjudicó la autoría del gol a Pepe

Recuerdo que el partido se emitió por La Sexta y durante la narración del encuentro el gol se le concedió a Cristiano Ronaldo, como es lógico. También en las retransmisiones radiofónicas se le concedió el gol al portugués. Y también la crónica de Marca, diario que entrega el Trofeo Pichichi, recogía que el gol había sido anotado por el autor del lanzamiento de la falta. 

La revista Don Balón, miembro de la European Sports Media que concede la Bota de Oro, también concedió la autoría del gol a Cristiano Ronaldo. Sin embargo, semanas después, el desaparecido semanario pasó a restarle ese gol aduciendo que en la reglamentación para la entrega de la Bota de Oro se contabilizaban los goles basándose en las actas oficiales de los partidos. Como Mateu Lahoz le había dado el gol a Pepe, para Don Balón esa diana pasó a ser del defensa y no del delantero luso.

Para Marca, el Trofeo Pichichi se entrega contabilizando los goles según las crónicas de los redactores del periódico. Como el gol se le había contado a Cristiano Ronaldo, las cuentas del Pichichi llevaban un gol más de los que le pasaron a contar otros medios de comunicación que se basaban en las actas oficiales. Esa es la razón por la que Cristiano Ronaldo ganó el Pichichi 2010-11 con 41 goles y la Bota de Oro de esa temporada con 40.

¿Gol de Pepe?

Personalmente, para mí no hay ninguna duda de que el gol era de Cristiano Ronaldo. Era un lanzamiento directo a portería, un disparo de falta. Es absolutamente claro que la intención de Ronaldo era tirar a gol y el balón iba dirigido a la portería.

Pero, claro, es evidente que el balón golpea en Pepe. Ciego no soy. Quienes otorgaron el gol al delantero madridista aquel 18 de septiembre de 2010 también lo vieron y así lo hacían constar en crónicas y retransmisiones. El balón le da al defensa antes de acabar entrando en la portería del equipo local. La cuestión es si el mero hecho de que el balón le toque a él es motivo suficiente como para que el gol le sea concedido a Pepe.

El defensa se encontraba junto a Khedira a la altura de la barrera formada por defensores de la Real Sociedad. Cuando Cristiano dispara, Pepe se agacha y se gira, razón por la que el balón golpea en su espalda. Pero en ningún momento hace el menor atisbo de tratar de rematar. Para nada. Todo lo contrario, está tratando de no interferir en el disparo de su compañero. Por eso se agacha. El esférico le golpea de manera absolutamente accidental. No tiene ningún sentido atribuirle el gol a él.

Criterios técnicos

Ya en el año 2006, unos días antes de que diera comienzo el Mundial de Alemania, la FIFA a través del Grupo de Estudio Técnico, aclaró respecto a la autoría de los goles que "por cuestiones de imparcialidad, enfoque positivo y protección del jugador, el atacante siempre gozará del beneficio de la duda". En rueda de prensa realizada en el Estadio Olímpico de Berlín, el Jefe del Departamento de Desarrollo Técnico de la FIFA, Holger Osieck, y el Director Técnico de la UEFA, Andy Roxburgh, expusieron una serie de conclusiones respecto a la definición de los autogoles y la atribución del crédito de los goles entre las que destacaba la siguiente:

"En el caso de que un disparo a puerta rebote de manera accidental en un compañero de equipo y acabe dentro de la meta del contrario, el gol será otorgado al jugador que golpeó la pelota en primer lugar".

Si nos ceñimos a lo anteriormente expuesto, es más que claro que en el caso del gol de Anoeta que hoy estamos recordando Cristiano Ronaldo sería su autor. 

Sin embargo, el acta del partido decía lo que decía. Para Mateu Lahoz el gol fue de Pepe. Al tratarse del documento oficial de aquel encuentro, para la Liga de Fútbol Profesional el gol lo anotó el defensa. Y ese es el motivo por el que, cinco años después, las cifras goleadoras de Cristiano Ronaldo siguen bailando, gol arriba para unos, gol abajo para otros. No habrá nunca un acuerdo al respecto. 

Entiendo a quienes contabilizan en 323 el número de goles del portugués porque se están basando en un documento oficial y eso es irrebatible. Pero también se debe de comprender que para algunos, entre los que yo me incluyo, aquel gol debe contabilizarse a su legítimo autor, el lanzador de la falta. Para el Real Madrid, Cristiano Ronaldo ha marcado 324 goles con la camiseta blanca. Y para mí esa es la cifra oficial.

martes, 13 de octubre de 2015

CRISTIANO RONALDO RECIBE LA BOTA DE ORO 2015

El portugués recoge su cuarto galardón como máximo goleador del fútbol europeo

Cristiano Ronaldo ha recibido hoy martes la Bota de Oro que le acredita como el máximo realizador del fútbol europeo de la temporada 2014-15. Los 48 goles anotados durante la pasada Liga le llevaron a 'calzarse' su cuarta bota dorada tras las logradas en 2008, 2011 y 2014. Se trata de la primera vez en la historia que un jugador gana este prestigioso galardón en cuatro ocasiones.

"Es un momento bonito en mi vida deportiva. Recibir esta cuarta Bota de Oro es un honor y un privilegio muy grande. Es un trofeo muy importante y quiero agradecérselo a mis compañeros porque sin ellos no hubiese tenido la posibilidad de ganarlo", apuntó Ronaldo en su discurso. 

La entrega del trofeo ha tenido lugar en un acto celebrado en el Hotel Palace de Madrid y organizado por la European Sports Media (ESM). En la ceremonia ha estado presente el presidente Florentino Pérez, Emilio Butragueño y el entrenador del primer equipo Rafa Benítez. También acompañaron al jugador en este día el embajador de Portugal y su familia.

"Estoy muy contento. Nunca me  había planteado ganarla cuatro veces. A lo mejor una o dos sí, pero cuatro nunca. Ser el primero en lograrlo en la historia me hace estar aún más orgulloso", declaró el futbolista luso a las cámaras de Realmadrid TV.


También se manifestó en los medios de comunicación del Club Rafa Benitez. El técnico madridista subrayó la importancia del logro conseguido por el futbolista. "Cuando hablamos de un jugador que gana un trofeo ya es algo importante, pero conseguir cuatro de este nivel significa que detrás hay un profesional, hay trabajo, hay constancia, un afán de superación y, como ha dicho él, hay un grupo que le ayuda", comentó Benítez.

lunes, 5 de octubre de 2015

EL FÚTBOL DE ANTES

Reflexiones sobre cosas que no me gustan y cosas que echo de menos del fútbol de antes

Posiblemente sea porque sigo afectado por el bajón anímico que me entró anoche con el empate frente al Atlético de Madrid. Empate con sabor a derrota y sentimientos de decepción. El caso es que llevo un día dándole muchas vueltas a tantas y tantas cosas que han cambiado en el fútbol de los últimos años. Y siento mucha nostalgia…

Echo de menos aquellas jornadas de Liga de los domingos a las 17.00 horas, con todos los partidos jugándose a la vez. Ahora la jornada empieza el viernes y a veces termina el lunes. Lo siento, pero así es imposible seguir la competición. Antes sabía semana a semana cómo estaba configurada la clasificación y sabía en qué puesto estaba cada equipo. Ahora, sólo veo los partidos del Real Madrid y del resto de escuadras a duras penas puedo ubicarlas en su puesto correspondiente de la tabla.

Ya sé que la televisión es la que manda y la que pone el dinero. Pero, sinceramente, tengo muchas dudas sobre si los operadores realmente incrementan sus beneficios por dispersar los encuentros de cada jornada liguera en horarios de lo más variopintos y bien separados unos de otros. Ellos sabrán lo que hacen.

No soporto el actual panorama periodístico deportivo plagado de tertulias deleznables. La barra de bar llevada a la televisión con periodistas que no parecen periodistas y que pasan a ser personajes. A cada cual más ridículo, por cierto. Bastante nos peleamos ya los aficionados en bares y oficinas para que vengan unos cuantos 'maestros' de la comunicación a azuzarnos más y más cuando estamos sentados en el sillón de casa.

Detesto el tono maleducado y barriobajero de ese tipo de espacios que acercan cada vez más los contenidos deportivos a los de los pseudo programas del cotilleo y del marujeo de las tardes televisivas de cierto canal que todo el mundo sabe.

No aguanto las polémicas. La mayoría artificiales, por cierto. Cada vez menos. Debates absurdos sobre si el entrenador de turno debía de haber cambiado a tal o cual jugador. ¡Qué más da! Y no aguanto los programas informativos que en vez de informar se dedican a generar polémica y a buscar tres pies al gato en asuntos de lo más irrelevantes una vez que han terminado los partidos. Y en los que la pareja de presentadores son más importantes que los protagonistas de las noticias.

Echo de menos la Copa de Europa de antes. La de verdad. La que jugaban los campeones de Liga con eliminatorias directas desde la primera ronda. Aquella en la que te podías quedar en la cuneta en octubre.

Y echo de menos la antigua Copa de la UEFA, con equipos europeos de primerísimo nivel enfrentándose también a cara de perro en eliminatorias directas. Los mejores de cada liga, sin contar los campeones, en duelos de lo más atractivos. Ahora, todos esos equipos están en la Champions League, competición que por su actual formato ha dejado a la Europa League en una competición similar pero de menor enjundia. Y, por favor, todo esto lo digo con el mayor de los respetos a todos los equipos que compiten en ella, por supuesto. Pero no es como antes.

Echo de menos los carruseles radiofónicos con todos los equipos jugando, con las rondas informativas y las señales acústicas de gol acumulándose de golpe…

Echo de menos el antiguo Estudio Estadio. Ver los resúmenes de los partidos sin tener que escuchar un gallinero de voces de fondo. Recuerdo con cariño aquellos resúmenes de cuando era niño, con aquellos silencios con los que podías sumergirte en la jugada. El narrador de turno realizaba lacónicos comentarios sobre las acciones de los futbolistas, a veces sólo recitaban los nombres de los jugadores. No hacía falta más. Ya estábamos viendo nosotros mismos las jugadas. No hacía falta que nos las narraran, que no estábamos ciegos. Y se escuchaba el sonido de fondo de los estadios captado con micrófonos ambiente…

Echo de menos aquel ‘Solo Goles’ de mediados de los noventa, con Matías Prats. El título no podía ser más descriptivo: Sólo goles. Y punto. Sin rodeos. Los resúmenes de la jornada y a correr. Como debería ser.

Y echo de menos el antiguo ‘El Día Después’. El original, el pionero, el de Nacho Lewin. Por supuesto, también echo de menos a Nacho Lewin. Y a Matías Prats, a Lourdes García Campos y a Marta Solano. Y también añoro las retransmisiones de José Ángel de la Casa. Con ellos, el fútbol en la televisión era más agradable.

También echo de menos los cromos de cartón de Este, sin reverso adhesivo. Los que había que colocar en el álbum con pegamento y mucha paciencia. Echo de menos los pósters de Don Balón. Y el Adidas Etrusco de mi vecino que reventábamos a patadas en la calle emulando a nuestros ídolos.

También echo de menos las paradas de Buyo, los centros de Míchel, las pausas de Butragueño dentro del área, las genialidades de Juanito y los remates de cabeza de Santillana. O los de Zamorano. Siento nostalgia cuando me acuerdo de las volteretas de Hugo, de las medias caídas de Gordillo, de la rodillera de Chendo y de la camiseta por fuera del pantalón de Sanchís. Echo de menos las carreras de Roberto Carlos. Y echo de menos a Redondo y a Zidane.

Echo de menos tantas cosas del fútbol de antes...