martes, 18 de abril de 2017

RECORDANDO A MILAN JANKOVIC

Debutó con la camiseta del Real Madrid tal día como hoy de hace treinta años

Su llegada al Club fue un tanto curiosa. En marzo de 1987 el Real Madrid se enfrentó al Estrella Roja en los cuartos de final de la Copa de Europa. En el encuentro de ida ganaron los yugoslavos 4-2 y en la vuelta el Real Madrid remontó la eliminatoria. Butragueño, con un gran gol en los primeros compases del choque, y Sanchís, rematando de cabeza un centro de Chendo desde la derecha, hacían el 2-0 con el que el conjunto blanco se clasificaba para las semifinales dejando en la cuneta a los de Belgrado. Aquel miércoles 18 de marzo en el cuadro visitante jugaba un tal Milan Janković. Había sido el autor de uno de los goles de nuestro rival en la ida. Justo un mes más tarde, el 18 de abril de 1987, Janković jugaría su primer partido con la camiseta del Real Madrid.

La llegada de Janković al Madrid vino propiciada por la baja de Jorge Valdano, que disputó su último encuentro oficial con el Real Madrid el 4 de marzo de 1987. Sí, precisamente en el encuentro de ida frente al Estrella Roja. Después de aquel partido, a Valdano se le detectó una hepatitis B que le impidió concluir la campaña. No volvería a jugar hasta estar plenamente recuperado. La ficha vacante de extranjero tras la baja por enfermedad de Valdano fue cubierta con Milan Janković, que pasó en pocas semanas de enfrentarse al Madrid a vestir la camiseta blanca.

Conociendo a Janković

Milan Janković nació el 31 de diciembre de 1959 en Belgrado, Yugoslavia. Comenzó a jugar al fútbol en el infantil del Kapkobo entre las temporadas 1973-75. Posteriormente llegó al juvenil del Estrella Roja, donde jugó hasta 1978. Entre 1978 y 1980 recaló en el NK Maribor en calidad de cedido. En el año 1980 regresó al Estrella Roja de Belgrado, equipo con el que se consagraría como un gran centrocampista. Estudiante de Económicas, Janković fue internacional juvenil, disputó 9 partidos con la Sub-21 de su país y uno con el combinado olímpico. Llegó a debutar en la Selección de Yugoslavia, con la que disputó 12 encuentros internacionales y anotó un gol. Su estancia en el equipo de su ciudad natal se prolongó hasta abril de 1987, cuando el Real Madrid se cruzó en su camino.

El propio jugador explicaba los detalles de su fichaje por el Real Madrid en la obra 'Historia viva del Real Madrid', publicada por ABC. "Yo nunca habría pensado que algún día jugaría en el Madrid. Es el sueño de cualquier jugador de fútbol profesional. Mi fichaje fue un tanto inusual. Habíamos jugado el partido de vuelta de Copa de Europa y nos habían eliminado. El presidente del Estrella, a las dos semanas de la eliminatoria, me comentó si estaría interesado en fichar por otro equipo, y le dije que, rotundamente, no. Entonces fue cuando me dijo que si desearía ir al Madrid, me quedé muy sorprendido y le pedí que no me gastara bromas. Como insistía en que no era una broma, le dije que me iría ahora mismo y si hiciera falta andando", relataba Janković.

El jugador también se describía a sí mismo como futbolista. "En el Estrella Roja hacía funciones de centrocampista ofensivo, casi como otro delantero más. En el Madrid vengo a realizar más o menos la misma función. Si jugamos en casa, suelo irme más hacia la delantera para tratar de conectar con los atacantes, y si jugamos fuera, suelo ayudar más a la defensa. En el campo me muevo en tres direcciones distintas. Por el centro del terreno, paralelamente a las bandas, tanto en defensa como en ataque, y también suelo moverme por la derecha y por la izquierda indistintamente. Suelo desenvolverme con mayor facilidad por la banda izquierda", explicaba el yugoslavo. "En el Real Madrid me es totalmente indiferente dónde me coloque el entrenador. Soy un jugador polifacético y me da lo mismo estar delante que detrás. Puedo crear juego cuando el equipo lo necesita y, si hace falta, ayudar en defensa cuando mis compañeros están muy presionados. Mi jugada preferida es lanzar balones largos al contraataque. Como futbolista, tengo un buen disparo y me considero más técnico que fuerte", matizaba Milan Janković.

El futbolista fue presentado ante los medios de comunicación como nuevo jugador del Real Madrid en la Sala de Trofeos del Bernabéu el jueves 9 de abril de 1987. Su compromiso con la entidad era de quince meses, hasta junio de 1988, con opción a renovar por una temporada más. "De momento estoy satisfecho de haber venido por este espacio de tiempo, aunque como es lógico mi intención es la de demostrar que puedo ser un jugador útil para el Real Madrid", comentaba en su primer día como madridista. "No tengo que demostrar nada, He visto muchas veces jugar al Madrid y me adaptaré bien a su estilo. Sé que hay grandes futbolistas en el Real, pero creo que tengo sitio en el equipo", apuntó en declaraciones recogidas por el diario ABC. El nuevo jugador blanco bajó al césped del Bernabéu para tocar el balón con su nueva camiseta y posar para las cámaras.

Janković se aclimató muy rápido a su nuevo equipo. Al principio contó con la ayuda de Miroslav Vorgic, preparador físico del Club, como intérprete. Sus compañeros le acogieron con los brazos abiertos, como reconocería poco después en la revista oficial del Real Madrid. "La verdad es que me sorprendió, ya que esperaba algo más frío o distante. Pero ocurrió todo lo contrario e incluso comenzaron a gastarme las primeras bromas. Estoy encantado por ello y espero mostrar este agradecimiento a la plantilla jugando bien dentro del terreno de juego", contaba Janković.

Debut y gol

Con la baja de Valdano, Janković llegó a tiempo para disputar la fase del Play off de aquella Liga 1986-87 que duró más de lo habitual. Tras completarse la fase regular de 34 jornadas, los seis primeros clasificados disputaron una liguilla a doble partido para disputarse el título de Liga. El primer partido de aquella liguilla, es decir, la jornada número 35, midió al Madrid con el Barcelona en un choque que concluyó con el 0-0 inicial. Janković estuvo en la convocatoria, pero no jugó. En la siguiente jornada, la trigésimo sexta, el Real Madrid visitó El Molinón para enfrentarse al Sporting.

El partido de Gijón se disputó el sábado 18 de abril de 1987. Tal día como hoy de hace treinta años. Y aquel día debutó nuestro protagonista. Milan Janković jugó su primer partido con la camiseta blanca y lo hizo de titular. Saltó el equipo de Beenhakker al terreno de juego con Buyo, Chendo, Sanchís, Gallego, Camacho, Míchel, Janković, Martín Vázquez, Gordillo, Butragueño y Hugo Sánchez. Ganó el Real Madrid 0-1 y el tanto del triunfo lo consiguió... Sí. Milan Janković. El yugoslavo terminó culminando una jugada de contraataque dirigida por Míchel. Janković superó con un disparo por abajo al meta Ablanedo. Era el minuto 76.

No pudo entrar con mejor pie en el equipo. Milan Janković recibió las felicitaciones de su técnico al término del encuentro. "Hacerle debutar fue una decisión difícil. Cada partido nos jugamos casi una final. Pero Janković ha demostrado que no está verde. Por algo es internacional con su país. Ya me ha demostrado durante la semana que es un auténtico profesional en las sesiones de entrenamiento", contaba el técnico holandés al término del choque. El nuevo jugador blanco terminaría siendo decisivo en el concurso blanco de aquella recta final de la temporada 1986-87.

En mayo de 1987, la recién creada revista mensual Futgol llevaba a la portada de su número 2 al dúo de extranjeros del Real Madrid en aquellos momentos. Janković -Hugo Sánchez. La extraña pareja, titulaba la revista bajo una fotografía de los dos futbolistas del equipo blanco. "Estoy absolutamente convencido de que cuando me han comprado es porque piensan que puedo ser útil y, modestamente, creo que tengo un puesto en el equipo", insistía el yugoslavo en el reportaje.

Ese mismo mes de mayo el nuevo futbolista del equipo merengue ocupaba la portada del boletín oficial del Real Madrid en su número 442. La revista informaba de los detalles de la presentación del yugoslavo y publicaba una pequeña entrevista en la que Janković hablaba de sus primeras semanas en la entidad. Se le preguntaba qué era lo que más destacaba de su nuevo Club. "En cuanto a jugadores no hay que destacar ninguno, puesto que sería injusto el hacerlo; todos tienen una gran calidad individual. Me gustaría decir que una de las cosas que más me llamó la atención cuando actué contra el Real Madrid fue que sale siempre a competir en base a técnica y fuerza noble, sin dar patadas. No le he visto afrontar los encuentros con violencia, por ello me encanta jugar en este equipo. El Real Madrid es un equipo señor", contaba. La revista también le preguntaba qué le había supuesto fichar por el Real Madrid. "Vivir el día más feliz en mi vida deportiva. Ahora, lo que deseo es que el equipo logre todos los campeonatos que se encuentra disputando, y que yo colabore en ello", respondía Janković con ilusión.

El nuevo jugador, pese a ser un recién llegado, se convirtió en un fijo de las alineaciones de Beenhakker. Tras el debut de Gijón Janković lo jugó todo. Disputó los nueve últimos partidos del play off, todos ellos de titular. Sólo fue sustituido en el último encuentro de la temporada, el partido de la fiesta en el Santiago Bernabéu frente al Español. El Real Madrid ganó la Liga 1986-87. Milan Janković ya era Campeón de Liga. Todos los medios y la prensa especializada destacaron el papel del yugoslavo, al que se le calificó como "un fichaje acertado" e incluso como "la revelación del Play off". Se tratara de un futbolista desconocido por el público español antes de su llegada al Real Madrid. Pero sorprendió por su calidad y su facilidad a la hora de acoplarse al juego del equipo.

Temporada 1987-88

De cara a la nueva temporada 1987-88 el Real Madrid contaba con tres extranjeros. Hugo Sánchez, Janković y Valdano. El argentino seguía recuperándose de su enfermedad y seguía sin estar disponible para el equipo. El concurso de Janković, por tanto, resultaba vital. Sin embargo, un imprevisto se cruzó en el camino del yugoslavo durante la pretemporada de aquel verano de 1987. Concretamente el 11 de agosto, el jugador cayó lesionado de su pierna derecha durante un entrenamiento. La lesión terminó siendo más grave de lo que se pensaba en un principio. Se trataba de una rotura de menisco externo. El jueves 13 de agosto de 1987 el jugador fue operado por el doctor Pedro Guillén. Aunque se temió lo peor lo cierto es que el ligamento cruzado no estaba afectado y el tiempo de recuperación se estimó en unas seis semanas. 

Durante aquellos días se especuló con la posibilidad de que el Club se hiciera con los servicios de otro jugador extranjero, sobre todo pensando en la difícil eliminatoria que el Madrid tenía que afrontar en septiembre frente al Nápoles de Maradona en Copa de Europa. Valdano no llegaría a la cita y se temía que Janković tampoco...

No hizo falta. La recuperación fue muy breve. Fue algo sorprendente. A mediados de septiembre de 1987 el yugoslavo ya estaba a disposición de Leo Beenhakker. Fue entrando poco a poco en el equipo, disputando sus primeros minutos de competición oficial en Zaragoza, en la tercera jornada de Liga, y jugando también unos minutos en el triunfo 2-0 frente al Nápoles. En cualquier caso, el futbolista no estaba en plenas condiciones. En aquel mes de septiembre sólo fue titular en la cuarta jornada de Liga, frente al Osasuna en el Bernabéu, donde jugó la primera parte. ¿Había forzado demasiado el jugador su vuelta a los terrenos de juego?

La recuperación quizás no fue todo lo bien que se hubiese deseado. Lo cierto es que durante los primeros compases de la temporada 1987-88 el jugador arrastró molestias y se percibía cierta debilidad en su rodilla derecha, lo cual preocupaba a los servicios médicos del Club. 

"Mi rodilla no estaba bien para jugar 29 días después de la operación, pero el míster me necesitaba contra el Nápoles y quise hacer un favor y ayudar al equipo. Ahora me arrepiento, porque me ha perjudicado. Hubiese sido mejor reaparecer después", le confesaba el jugador al periodista José Damián González en una entrevista publicada por el diario El País el domingo 7 de febrero de 1988.

Poco a poco los problemas físicos fueron más o menos superándose. Janković fue uno de los jugadores destacados de aquella temporada 1987-88. Jugó 44 partidos oficiales, 29 de Liga, 6 de Copa y 8 de Copa de Europa. Marcó cuatro goles, tres en Liga y uno en Copa de Europa frente al Bayern, en la vuelta de los cuartos de final. Fue el miércoles 16 de marzo de 1988. El Madrid había perdido 3-2 en Alemania, pero en la vuelta se impuso 2-0. El 1-0 llegó a balón parado, en una falta cerca del pico del área de los germanos por la izquierda. Ricardo Gallego tocó el balón a la derecha para que Milan Janković, con el dorsal 11 a la espalda, fusilara al guardameta del Bayern. Y a falta de cinco minutos para el final del primer tiempo una internada de Gordillo por la izquierda concluyó con un centro al área para que Míchel, llegando desde atrás, empalara a gol estableciendo el 2-0. El Real Madrid se vengaba así de la eliminación del año anterior. 

En abril de 1988, en su número 452, la revista oficial del Real Madrid publicó una entrevista de tres páginas con el yugoslavo. "Jankovic, excepcional dentro y fuera del campo", titulaba el boletín. La entrevista fue realizada, tal y como se explicaba en las primeras líneas de texto, justo a la conclusión del encuentro de Copa de Europa frente al Bayern de Múnich. "Estoy muy contento, contentísimo, por habernos clasificado para las semifinales. Creo que todo el equipo ha realizado un gran partido, pues más que nunca se debía buscar lo práctico y es lo que hicimos. Con respecto a mi actuación estoy muy satisfecho ya que creo que lo hice bien y, además, fue muy bonito lograr el primer tanto", contaba el futbolista.

Desde la revista le preguntaban sobre la importancia que tenía para él hacerlo bien. "Siempre es importante jugar con acierto. Este partido era importantísimo para el equipo y para nuestra afición, pues todos tenemos puestas unas grandes ilusiones en la Copa de Europa y, además, deseábamos poner fin a la que estaba considerada como la 'bestia negra' europea del Real Madrid. Las cosas me salieron satisfactoriamente y eso, también, ha sido importante ya que en esta temporada se ha hablado de que estaba jugando mal. Ahora, tras este partido y debido a que ha sido presenciado por muchos millones de personas, parece que soy más conocido y se me discute menos", argumentaba Janković.

En esa entrevista se le preguntaba también si no resultaba injusto que se le elogiara por un partido y no se tuviese en cuenta "la magnífica trayectoria" que llevaba desde su llegada a España. "Creo que efectivamente a un jugador no se le puede descubrir por uno o dos partidos. Considero que si bien es verdad a principios de esta temporada no he jugado a satisfacción de todos, mi trayectoria desde que llegué no ha sido mala. El problema que tuve durante los primeros partidos de esta campaña o en los meses de diciembre y enero es que salía de una lesión de menisco y esto, quiérase o no, siempre lo nota un jugador en su rendimiento. Pero, desde hace cuatro o cinco partidos pienso que estoy jugando bien, y que paso un buen momento de juego", aseguraba el centrocampista.

Rumores 

En los primeros meses de 1988 empezó a circular el rumor de que el Real Madrid podría estar interesado en hacerse con los servicios del alemán Bernd Schuster, que terminaba contrato con el Barcelona. Por aquella época sólo podían jugar dos extranjeros por equipo. Aunque ya se hablaba de la posibilidad de permitir alinearse a un tercer extranjero el asunto no estaba nada claro y los equipos seguían conformando sus plantillas con la idea de los dos extranjeros. Hugo Sánchez era fijo absoluto en el Real Madrid. Si llegaba Schuster... el perjudicado sería Janković.

El yugoslavo tuvo que lidiar con los comentarios de su posible salida en el caso de que se fichase a Schuster. Durante 1988 las preguntas sobre Schuster fueron habituales a la hora de entrevistar a Janković. En febrero de 1988, no obstante, Ramón Mendoza decidió renovar el contrato de Janković por una temporada más. De esta forma, se abría la posibilidad de que el balcánico siguiera en el Real Madrid como tercer extranjero aunque se hiciera efectiva la llegada de Schuster, que según casi todos los medios de la época era un secreto a voces.

Aquella temporada 1987-88 fue una de las mejores del Real Madrid en cuanto a juego se refiere. La plantilla era muy buena y el equipo funcionó a las mil maravillas despertando muchos elogios. La gran pena fue la Copa de Europa. Después de eliminar al Nápoles de Maradona, al Oporto, vigente Campeón de Europa, y al Bayern de Múnich, vigente subcampeón, el equipo blanco cayó en semifinales en la triste eliminatoria frente al PSV Eindhoven

La Liga no se escapó. Fue el tercer título consecutivo para la Quinta del Buitre y el segundo para Milan Janković, sin duda uno de los responsables del buen juego desplegado aquella campaña por el conjunto de Leo Beenhakker. "Estoy más satisfecho de mi rendimiento que la temporada pasada. Actualmente me entiendo mejor con mis compañeros", contaba el jugador a la revista del Real Madrid

Pese a la alegría de ser de nuevo campeón y a que tenía contrato en vigor por una temporada más, Janković seguía preocupado por su futuro. "Estoy un poco triste porque todavía no sé qué va a ser de mí. A pesar de los constantes y numerosos rumores de mi venta o cesión a otro club yo tengo confianza, mucha confianza en la entidad y tal vez el año que viene todavía esté jugando en el Real Madrid", confesaba a la revista oficial del Club.

Pero no volvió a jugar más con nosotros. El yugoslavo disputó su último partido de aquella campaña el sábado 14 de mayo de 1988, en Atocha, en un empate 2-2 frente a la Real Sociedad. El equipo ya era Campeón desde hacía un mes y Janković salió del banquillo para sustituir a Míchel, por lesión, la última media hora. Sus últimos minutos en competición oficial con el Madrid.

Sí. Llegó Schuster. Los rumores fueron ciertos y el martes 7 de junio de 1988 a las 17.30 horas el centrocampista alemán fue presentado Sala de Trofeos del Real Madrid. Estaba claro que Hugo Sánchez y Bernd Schuster serían los extranjeros titulares del Real Madrid de cara a la temporada 1988-89. Jorge Valdano, que no llegó a disputar ningún partido oficial en la temporada 1987-88, se retiró como jugador en activo. Cabía la posibilidad de que Janković, que tenía contrato por un año más, siguiese como tercer extranjero. Pero no estaba nada claro... Las posibilidades de jugar eran escasas.

El 26 de julio de 1988 se realizó la presentación del Real Madrid en la Ciudad Deportiva. Aquel mismo día se confirmó la baja de Janković como jugador blanco. De hecho, el yugoslavo estuvo presente ese día en la Ciudad Deportiva de paisano y sin participar en el acto. Allí, de manera muy caballerosa, se despidió de sus compañeros antes de afrontar una nueva aventura deportiva lejos de Madrid.

Después del Madrid

Milan Janković fue traspasado al Anderlecht. En el fútbol belga apuró sus dos últimos años como futbolista profesional. Allí jugó las temporadas 1988-89 y 1989-90. No había cumplido los 31 años cuando decidió colgar las botas. En algunas entrevistas, durante su estancia en España, había reconocido que salir del Real Madrid podría suponer un problema de motivación, puesto que sería difícil encontrar alicientes como los que ofrecía un Club como el Madrid. Quién sabe... Quizás esa forma de pensar fue la que hizo que Janković se retirara tan relativamente joven del fútbol activo.

Tras dejar el balón, Milan Janković se trasladó a vivir a Australia, país de origen de su mujer. Allí inició una nueva etapa de su vida junto a su familia. 

En total, Milan Janković jugó 53 partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid. 38 de Liga, 6 de Copa del Rey y 8 de Copa de Europa. Anotó 5 goles con la camiseta blanca, 4 en Liga y 1 en competición europea. En su periplo madridista, que se prolongó durante algo más de una temporada, ganó dos títulos de Liga.

Pese a no pasar mucho tiempo con nosotros, Milan Janković dejó un muy buen recuerdo en el Real Madrid. Aquel espigado centrocampista de casi metro noventa de altura demostró ser un grandísimo futbolista. Me atrevería a decir que uno de los mejores que han pasado por nuestro equipo. Pero, sobre todo, dejó un muy buen recuerdo también como persona. Según sus compañeros se integró a la perfección. En menos de un año consiguió hablar castellano sin necesidad de intérprete y según todas las entrevistas y referencias publicadas sobre su persona se trataba de un hombre atento, amable y sonriente. Hoy, en el día en el que se cumplen exactamente treinta años de su debut con la camiseta blanca, quería brindarle esta entrada en 'Historias del Real Madrid' a modo de recuerdo.

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